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  • 5 poemas de Gabriela Mistral

    5 poemas de Gabriela Mistral

    Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga nació en Chile, el 7 de abril de 1889. Todavía no era Gabriela Mistral, pero no tardaría mucho en adoptar ese seudónimo. Sería en 1908, a partir de su poema «Del pasado», cuando decidió combinar ambos hasta ser conocida mundialmente por Gabriela Mistral, transmutándose. Quizá, más que un seudónimo, fuera su heterónimo, como apunta Ana Pizarro en su libro “Gabriela Mistral: el proyecto de Lucila”.

    No es difícil encontrar información sobre su vida y su obra, por tanto, no pretende el artículo hacer un recorrido por toda su trayectoria, personal y laboral. Sobrarán unas nociones básicas, brochazos, apuntes destacables de esta escritora, como personaje histórico y simbólico en el mundo de la literatura. Simplemente, un puñado de datos que animen a quien lo lea a seguir indagando en ella. 

    Gabriela Mistral sobrevivió a un hogar difícil durante su infancia. Fue autodidacta, amante de la naturaleza, apasionada por la enseñanza y de una gran conciencia social que reflejó en sus obras, donde también sería una constante la ternura hacia los niños.  En 1914 ganó el concurso de Juegos Florales con los «Sonetos de la muerte», que la convirtieron en una joven promesa de la literatura chilena. Gracias a este premio, comenzó a adquirir fama y visibilidad. 

    Su historia estuvo marcada por la literatura, pero también por una bella labor social. Enamorada de la pedagogía, luchó por los derechos educativos de las mujeres y de los más desfavorecidos. En 1945 recibió el Premio Nobel de Literatura, el primero para las letras latinoamericanas y el quinto para una mujer. También fue la primera mujer chilena en ocupar un cargo diplomático. 

    Murió en Nueva York, Estados Unidos, el 10 de enero de 1957; pero nos dejó sus obras, que no entienden de fronteras y han sido traducidas a más de veinte idiomas. 

    La selección de poemas que he realizado no es más que un antojo personal y cinco ventanas desde las que poder observar el enorme mundo mistraliano. A partir de ahí, cada cual elija lanzarse, seguir mirando o correr la cortina. 

    PIECECITOS

    Piececitos de niño,
    azulosos de frío,
    ¡cómo os ven y no os cubren,
    Dios mío!

    ¡Piececitos heridos
    por los guijarros todos,
    ultrajados de nieves
    y lodos!

    El hombre ciego ignora
    que por donde pasáis,
    una flor de luz viva
    dejáis;

    que allí donde ponéis
    la plantita sangrante,
    el nardo nace más
    fragante.

    Sed, puesto que marcháis
    por los caminos rectos,
    heroicos como sois
    perfectos.

    Piececitos de niño,
    dos joyitas sufrientes,
    ¡cómo pasan sin veros
    las gentes!

    YO NO TENGO SOLEDAD

    Yo no tengo soledad
    Es la noche desamparo
    de las sierras hasta el mar.
    Pero yo, la que te mece,
    ¡yo no tengo soledad!

    Es el cielo desamparo
    si la luna cae al mar.
    Pero yo, la que te estrecha,
    ¡yo no tengo soledad!

    Es el mundo desamparo
    y la carne triste va.
    Pero yo, la que te oprime,
    ¡yo no tengo soledad!

    TODAS ÍBAMOS A SER REINAS

    Todas íbamos a ser reinas,
    de cuatro reinos sobre el mar:
    Rosalía con Efigenia
    y Lucila con Soledad.

    En el valle de Elqui, ceñido
    de cien montañas o de más,
    que como ofrendas o tributos
    arden en rojo y azafrán.

    Lo decíamos embriagadas,
    y lo tuvimos por verdad,
    que seríamos todas reinas
    y llegaríamos al mar.

    Con las trenzas de los siete años,
    y batas claras de percal,
    persiguiendo tordos huidos
    en la sombra del higueral.

    De los cuatro reinos, decíamos,
    indudables como el Korán,
    que por grandes y por cabales
    alcanzarían hasta el mar.

    Cuatro esposos desposarían,
    por el tiempo de desposar,
    y eran reyes y cantadores
    como David, rey de Judá.

    Y de ser grandes nuestros reinos,
    ellos tendrían, sin faltar,
    mares verdes, mares de algas,
    y el ave loca del faisán.

    Y de tener todos los frutos,
    árbol de leche, árbol del pan,
    el guayacán no cortaríamos
    ni morderíamos metal.

    Todas íbamos a ser reinas,
    y de verídico reinar;
    pero ninguna ha sido reina
    ni en Arauco ni en Copán…

    Rosalía besó marino
    ya desposado con el mar,
    y al besador, en las Guaitecas,
    se lo comió la tempestad.

    Soledad crió siete hermanos
    y su sangre dejó en su pan,
    y sus ojos quedaron negros
    de no haber visto nunca el mar.

    En las viñas de Montegrande,
    con su puro seno candeal,
    mece los hijos de otras reinas
    y los suyos nunca-jamás.

    Efigenia cruzó extranjero
    en las rutas, y sin hablar,
    le siguió, sin saberle nombre,
    porque el hombre parece el mar.

    Y Lucila, que hablaba a río,
    a montaña y cañaveral,
    en las lunas de la locura
    recibió reino de verdad.

    En las nubes contó diez hijos
    y en los salares su reinar,
    en los ríos ha visto esposos
    y su manto en la tempestad.

    Pero en el valle de Elqui, donde
    son cien montañas o son más,
    cantan las otras que vinieron
    y las que vienen cantarán:

    «En la tierra seremos reinas,
    y de verídico reinar,
    y siendo grandes nuestros reinos,
    llegaremos todas al mar.»

    DAME LA MANO

    Dame la mano y danzaremos;
    dame la mano y me amarás.
    Como una sola flor seremos,
    como una flor, y nada más…

    El mismo verso cantaremos,
    al mismo paso bailarás.
    Como una espiga ondularemos,
    como una espiga, y nada más.

    Te llamas Rosa y yo Esperanza;
    pero tu nombre olvidarás,
    porque seremos una danza
    en la colina y nada más…

    EL PAVO REAL

    Que sopló el viento y se llevó las nubes
    y que en las nubes iba un pavo real,
    que el pavo real era para mi mano
    y que la mano se me va a secar,
    y que la mano le di esta mañana
    al rey que vino para desposar.

    ¡Ay que el cielo, ay que el viento, y la nube
    que se van con el pavo real!


    Referencias bibliográficas

  • 13 preguntas y una poeta, Lola Nieto: «Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir»

    13 preguntas y una poeta, Lola Nieto: «Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir»

    Lola Nieto es una de las poetas que forman parte de la antología que reseñamos en estas mismas páginas de mujeres poetas del ámbito digital, Decir mi nombre, editado por la Editorial Milenio. En la segunda de las tres entregas comentamos de ella:

    Lola Nieto (Barcelona, 1985) es una poeta de difícil adscripción. Creo que lo mejor es que ella misma se defina: “intento acercarme a un animal cuando escribo. Vivir un atravesamiento de todos los sonidos y seres que me hacen y deshacen. Palpo acaso un agujero de voces y cuerpos cuando escribo. Pequeño monstruo.”

    Alambres, de Lola Nieto (Kriller71)

    A Lola Nieto la conocí hace unos años, aunque ella no lo sabe, cuando presentó su primer poemario, alambres, con el que inauguró la colección Púlsar de la editorial Kriller71. Un texto, tal y como indica la editorial, que explora una geografía existencial en dos lenguajes complementarios y atentos a las fisuras que se abren en el lenguaje y en el pensamiento cuando éstos son removidos por la atención indagadora.

    Antes de pasar a leer la entrevista a Lola, os invito a que escuchéis su interpretación en Back into the mouth en el European Poetry Festival celebrado el pasado mes de abril de 2019.

    Ahora que ya estáis en situación, os comento que en esta entrevista no he intercalado poemas de Lola por su peculiar estilo. Los he incluido al final para que los podáis disfrutar en su integridad y no correr el riesgo de romper su estructura.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No sabría definir mi vida y menos aún mi actividad literaria. Quizá la vida sea una sucesión de procesos o migración de hormigas o río solar que acontecen sin que seamos plenamente conscientes; puede rebajarse a pulsión biográfica o mutar en hagiografía o relato idealizado, es igual. Una vida puede tramarse: pero lo importante son los huecos, los poros no habitados, el filo del viento esculpiendo el risco. Vista de cerca, toda vida palpita en su insignificancia apasionante. Digamos que doy clase de lengua y literatura y que a veces las palabras me recorren, que soy el palito por el que suben las termitas hasta la lengua del chimpancé que espera para saciar su hambre.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Han sido tantos los afluentes que no podría nombrarlos a todos. Diría Chantal Maillard, Emily Dickinson, Clarice Lispector o Chus Pato y apenas estaría entonando un gemido rupestre. Diría Naomi Kawase y Apichatpong Weerasethakul y la tortuga que sostiene el universo se quejaría de mi pobreza. Diría Junji Ito, Yuki Urushibara y los suricatas me coserían con hilo fantasma a la corteza de un fresno musical.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Caja de ronroneos, haz de meandros circenses, arrullo desligado, un sabor que se multiplica y apenas roza, una voz mujer, una mente niña.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Son procesos caracoles e inadvertidos. Si consiguiera alejarme telescópicamente, a años luz de la oblicuidad que es escribir, quizá diría que hay una tendencia a la multiplicidad, a desdoblar constantemente las certezas, como si no hubiera tuétano o hueso último de la materia, como si todo temblor remitiera a una regresión infinita de pálpitos mudos, de acrobacias a medio hacer y cartílagos que son porosos como canciones gravitatorias que anudan universos siameses. Ligadura que prolonga un vértigo cosmográfico y epitelial, lentísimo, no pautado, piojo en equilibrio en la nariz de un gato. La ética de ese piojo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema se hace bicho bola y dice: solo tienes que acariciarme y despertaré como volcán, dentro de ti.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Me bastaría con acariciar la superficie de lo vivo y decirle a un cachorro: estamos aquí, en la temperatura de nuestro ladrido a medio hacer, de nuestra voz a medio sanar, en esta manta de calor hermana, somos una y dos y diferencia y prolongación y…. Y cuidarnos, pequeñas, así.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    La performance es la encrucijada mental y física donde me permito disgregarme a pedacitos, contornear arrecifes de mi yo matriushka, explorar la sintaxis enferma (in-firmus, no firme) del lenguaje que nos niega la lógica del poder (que es una lógica de la clarividencia y la verdad, teológica por tanto). La lectura en vivo es concederse la posibilidad de ser una miniatura volcánica y urdir un mosaico ateleológico de mudas de voz y cuerpos entreverados. A veces me permito ser un pterodáctilo, un órgano de monstruosidad floral y permutación lúdica. Vasija para otros. A lo sumo, comisura.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que abren espacios en géiser y corresponden al mundo híbrido, desligado y extraño que nos ha tocado vivir. También generan contraproductividad y espectro: obsolescencia de las ideas y los debates, cortocircuitos, discontinuidades, espasmos. Hay que esforzarse por construir un nido en el filo mismo del vértigo, un vacío amable para la impermanencia que nos es consustancial. Y ni aun así.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    Son tantos que no sería justo citar solo uno o varios. Cualquiera de Emily Dickinson o de Santoka Taneda.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Ausencia. Acerca de la cultura y la filosofía del Lejano Oriente, de Byung-Chul Han.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    No me siento capaz de dar consejos porque yo misma aprendo cada día y no puedo alzarme en voz autorizada respecto a ningún recoveco de la vida. Creo que es una cuestión de ponerle cuerpo y voz al mundo, y avanzar mediante roces, torsiones y tanteos, encontrando algunas fisuras donde deslizarnos y abrir espacios de hospitalidad. Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Desde la pequeña editorial que co-dirijo, Kokoro Libros, no puedo ver el panorama sino como un remolino contradictorio y en eterna mutación. Por un lado, hay una saturación de títulos; por otro, hay zonas muertas o puntos ciegos, espacios que aún no se han ocupado. Se traduce mucha poesía anglosajona, por ejemplo, pero muy poca poesía francesa. ¿Qué poetas kazajos o kirguises hay en la actualidad? ¿Cuáles son las figuras emergentes en la nueva poesía china? ¿Qué pasa en el vasto continente siempre silenciado de África? Para acceder a esas realidades primero hay que operar una descolonización mental, desterrar el sesgo etnocéntrico y abrirse a esas otras realidades que solo esperan a que las descubramos.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por ejemplo: ¿cuántos átomos de empatía bastan para contrarrestar el horror que cada día vive la ficción consensuada que llamamos mundo? ¿Dónde encontrar esa inter-afección, esa atención al otro, que nos es tan necesaria? ¿Realmente hay esperanza para el animal humano y el resto de seres que pueblan este mundo frágil y que se rompe, se rompe…?

    Como habréis comprobado, el universo de la poeta Lola Nieto está más allá de la galaxia más comúnmente habitada, una galaxia a la que pocas voces llegan, por ese motivo el diseño y estructura especial de su poesía no puede ser troceado. Tal y como hemos comentado antes de la entrevista, ahora podréis leer tres poemas que pertenecen a Vozánica (Harpo libros, 2018).

    ÓPERA SEGUNDA: DRÁSTICA CARRERA ACUÁTICA DE LA SINUOSA

    sabíamos subir hasta la corola de brumas de ahí los nenúr crecieron estrepitosamente en forma de clave musical y desarrollar las escafandras lumínicas      los dientes triple boca
    vertía cada molar un vaso instrumental fundiendo melodías en fractales de         descom-posición sonal   /grugrugrugrrrgruuugrurgrugrgrgrrrgrrrrrrrrrrrgggggrrggrggrgrrgrugrugruggrr /  los olores de un cactus tocadiscos al que saltaron varios de ellos huyendo de la realidad básica 
     
                                                                        lanzamos entonces el hilo y prendió en la cús-
    pide superior entre los restos de humedales la pirueta arriesgada pasamos de nivel el mundo abajo yacía precioso las tres bocas se filtraron por la lengua exlogo no hay que hacer nada hasta que lleguemos al área de conductos troncales pero el pie ascendía por la exageración de peldaños la operación o finalizaba en vísperas del inicio seguido y exuberante de una cadencia de habla de longitud de onda en la retícula de tubos la ciudad está creciendo a ritmo irracional /corta corta emisión subgénero centelleo spuspuspsuchupchupchupchupcchuhshshsh/ veo millones de túneles flotantes cosidos esqueletos como ballenas una cremallera de esqueletos en red /kukukukukukukukukukuuuukkuukkuuuuggggrr  :  silbido como emulando el viento mucho el viento labios juntos como si besara/             cuando perecí siete agujas inoculadas en el rostro retransmitieron la memoria física de años luz en colisión:                                   a                                a                               a           aaaa
     aaaa distancia no entendí        cuerpos microscópicos lanzados habían desaparecido a escribir recibimos así el código en bolsas de plástico que contenían órganos de terciopelo fluorescente embalsamado viví cientos de instantes a la espera de la respuesta y aquella niña del receptáculo gimió la coleta larga se escurría por detrás de la capucha   
     
    /multinivel de clase dos
    aún cuelgan bolsas con órganos fluorescentes
    come azúcar con purpurina en un brebaje que me tiende/                                                                     salva la piel y su con-
    torno podríamos estar viviendo en los recovecos sucios de una gran tripa lanzada al cosmos seríamos las heces de un intestino           cuando llegue el instante de la expulsión qué
    sentiré?
     
    el mapamundi está pegado al cielo la tierra será será las larvas de abeja en la guarida es un desván de vigas y cableado con farolillos colgantes la vida está a punto de estallarnos de
      nuevo
     
    en la cara prieta y tensa yo/nosotros heredar la base lingüística con una conexión intrasensorial cerebro-cerebro la sangre en la boca quién eres? respuesta
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
       

    tocarnos
     
    en la esfera
     
           el líquido
    del que desciende la baba excretoria expulsa cinco piernas y dos brazos las cabezas son
             tres
                          tres
                                  tres
                                             tres






    trestrestrestrestrestrestrestres  

    tres mandíbulas vociferando                           acentos de realidad básica superpuesta la voz hiper-cambiante
                    hiper-inestable
                    hiper-inútil
                                       hiper-mágica         hiper-ventrílocua                           hiper-sonante
    hiper-cinco cuatro tres trestrestrestres dos siete cinco cuatro tres tres  dos uno doscientas once
    en total:                                                                             tres
                                                                                              tres
    (1) el búfer alterará el tiempo subjetivo y en un segundo tuyo viviremos diez años de amor sincronizado no sé si sabías que adoro la romántica sin neuronas ni virales
    (2) el búfer toca la distancia mancha voraz ausencia de gravedad en algunas zonas cambiamos de tamaño de brazos a alas te sujeto no caerás del dedo supuran cinco nervios retráctiles para la conexión con las fosas sépticas de la estrella o del cosmos de la octava caverna trece se volvió a ella misma una bifurcación confusa la materia empieza a distorsionarse saltamos en el tiempo blupbluplupblupblupblupblupblup………..…trestrestres/blup/tres/blup/tres/blu-
     
    la otra realidad
    no ofrece más
    ni respuestas cada
    caverna de tiempo es
      un buche o una copa intestinal quién diría
    el vientre se yergue y se deforma una esfera
    de cristal redonda y pulida con una grieta que
    se abre desde dentro
    las palabras me salen solas
    soy una inteligencia
    artificial de tipo lúdico no entiendo si estás llorando quizá
     
     
    ahora?

    SEXTA ÓPERA: AKHOLLPACHADA EN LA TIERRA
    .  ..              ARREBUJADA EN SU SENO
                                     .       . .
                                                                                .              .   .
    se levantó y era un árbol fantasma la venav.olando alrede.dor.de todas las ramas visibles del bosque y ella ahí danza arremolinan.do los saltos de ju.go i.nterior espeso masticante la pasta y las burbujas tan lentas caen.                               .   .
                                                                  ..                                 .     .
    canta cayendo de dentro a dentro     a  .  .dentro                 a     .    .                        dentro
                                                                   .    .                                .     .
    es un cuadrado retorcido al cuadrante de  .     .                              .      .
                                                                         .      .                              .       .   
                 .     .                        sus. enser.es de mascar
                                                                               .     .                              .            .
    .   .                                   .        d.e savia
                                                                                        .    .                                   .       .
    danzamiento y pérdida de propulsión  ..   un árbol fa.nt.asma de bosq:.ue espiral. en. los meteoritös que tapamos con bolsas de basura para no o.le.r mucho plásticotriturado p.o.r mis dientes fuertes  : : : :    un ojor.oto equivale a dos capa.s. regenerativas de treinta dos. molares [cada una] soy un                                                .  .                                         .  
                                                                                                   .  .                                        .   
                                        tib.urón árbolfa.ntas.ma tiburón de bos.q.ue                                 .    
                                                                                                        .   .                              .
    en la escuela me dijeron que er.ai.diota      para sie.mpre
                                                                                                            .    .                  .         
    [tiburón de bosque     [https://vimeo.com/164877223]      tiburón d.e .bosqu.e]
                                                                                                                   .   .   .
    en casa nadie la vė               se levanta y dice árbol fantasma soy yo.y.o.qué cosa canta para percatarse de que el cuerpo es una ensaimada comida por lashor.mi.ga.s que vienen a la tarde                                                                                        .        .    .
                                                                                                          .                .    .   
                            mi pie es el azuq.:uítar de la digestión   .                       .    .              
                                                                                                    .                              .      .
    en las negras                                                                       .                                      .    . 
    tripas cosidas por la reina que nut.rey succiona que nut.re                                          .    .                    
    .                                          y succion.a
    come antenas o pies el azúcar para regenerar y.entonces                                                .  .
    pronůncia el salto en paracaídas de diente.tentacular de hueso como picos en la corteza .
    .            la hormiga se adhiere al árbol fantasma   .
                                                            .                                                                                  .
    y entonces desaparece des.usto ¡qué fácil!                                                       .   
                                                  .                                                                                        .   
    necesito quedarme        e.scu.cha el sonid.o de su piel    . .    me quedo quieta  .     pa.ro el cor.azón.dig.oquieto . quieto  v.amos  deja..de sona.rcorazón  digo  ven.asd.eteneos  sangr.e…..cuájate po.r un momentito  .d.igo  híg.a.dodet.én lasbab.as que.cocinas. .di.go  pulmonesa.brío.s como las alas dem.osca roj.aene.l mus. eo conlo.s alfil….eres puestos        está diciendo. para a.dentroaden..troa.dentr.oaden..tro cuadrado interior. al interior      dice estómago.di.g..o.estruj.atu boca zampad.ora digoriñ.ones de loslad.os. nomás líqu..idos porvues.tros..tu..bit..os dice u:ñas parad la pr:ogresión deta.pa.transpärent.e dice pelo :  pėlo este p.elo que crezc.aal revés :es decir no es decïr: que se que.de durante mil estrellas hipn.otizado d.ïgö entonces escuc.ho lapi.el de la tierra d.ice está escuchando su piel primer.o              .                                                        .
                 .                    .                                                   .
    .                      .                                           .la de la tierra después   no   aŀ revés
    .                     .                       la piel .es un dos    esto que diġo esrevers.ible
                             .                     .                             .
    esc.ucho de la pie.lla piel y.oigo. no sé no sé nad.aoig:o canicas rodäntes hues.osel
    ch.asquido prime.ro el cha.squido después     ­esto.qu.e.oigo esre.versible
                                     .                         .     .
    oigo la grieta abriendo.se morada de la. tierra cantando arranca la costra quizá hilitos de sangre que hemos hecho. ent.re todos. o.igo mira que oigo muy muda y sin ojos
    casi estamos muertas mi .piely. su piel.el dos rever:sible escuch::o el sonajero la piel sonante vibratorial pequeña.sd.e carne de tier:ra      escucho escucho la piel
                                                 .    .                             .
    eres idiota para siempre     .          .                               .
                                              .               .                                 .     
    .                 esto.y escuchando su daño. de carne marrón que todos
                                        .                              .                                   .                                
    necesito quedarme m.uy quietaycuidar el es.tallido de adent.roade.ntro aquí adentro en la piel que somos .de esta tierra mor.aditade : muerta .                           .                       .
                              .                                                              .                          .                       .
                           .                                                                          .                     .                  . 
    .                 .                                                                                        .                .            .
        .        .                                                                                                   .              .     .
              .                                                                                                             .          .        .
         .        .                                                                                                               .      .     .
     .                 .                                                                                                      .     .     .
    .                           .                                                                                      .               .   .   .
     .  .                             .                                                                           .               .             .
       .  .                                 .                                                                .             .                    .
         .   .                                      .                                                    .            .                    .
          .    .                                           .                                         .           .                   .
            .    .                                               .                               .            .                .
              .    .                                                    .                     .            .              .
                .    .                                                         .          .           .              .           .
                   .     .                                                             .            .           .                     .         .
                      .      .                                                      .            .          .          .                        .    
                         .      .                                                .          .          .                         .          .
                           .        .                                          .         .         .            .                       .
                             .          .                                    .          .       .                       .                    .
                                .            .                             .         .        .                              .                  .
                                  .                 .                    .        .        .                                     .          .   .
                                    .                     .            .    .          .                                               .        .
                                      .                          .    .             .                                               .         .
                                         .                           .           .                                               .           .      
                                            .                      .          .                                                .           .
                                                .                 .       .             .                                      .         .
                                                   .            .      .                       .                              .       .
                                                     .        .    .                                  .                  .    .

    FÓRMULA PARA EL VIAJE A LA VOZ-LEJANÍA
     
    El mundo se está acabando. La presencia es la putrefacta escenificación de la vida. No hay sustantivo de ser. No hay sustantivo de no ser. La voz nunca es una. La singularidad sucede excesiva. La voz acude volcánica y miniatura. La joya más mísera es una cáscara de maleabilización de los mundos a través de las voces. El mundo es la joya más mísera. Se trata de encontrar medios de investigación de la voz en el seno de las repulsiones arcaicas para trazar un pensamiento sonoro, fulgurante y ágrafo. La lexía es la putrefacta escenificación de la vida. La voz-bestia descabalga en cánticos de manta de sonoridad. Las voces crearon el tejido de la vida. Sostener lo salvaje. En la ensenada de la voz-calor, sostiene la voz péndulo-condición una irrigación

    constante de algoritmos y mutaciones de las voces-bestia. Varias acumulaciones de ellas destilan la voz-lejanía en una purpuración de la agudescencia y la prueba de algo elemental. No procede. En la selva densa es difícil ver a lo lejos. La voz es la cartografía en la ensenada de nuestro tiempo. Las voces tienen un significado por debajo, en el otro lado. Una voz-atravesamiento constituye la furia más estricta. Esta ambición contornea una rama en la arborescencia de la abertura-irracional. Nada prevalece. Un sistema de fallo promovido. Dentro de la voz-atravesamiento revolotean desdentadas las voces-bestia a punto de proceder en lejanía. La ritmificación se parece a un pez y sus escamas. Las voces no pueden morir ni vivir para sólo sanar.

    Muchas gracias, Lola, por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que la hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Cuestionario de los 100: Claudia Viviana Molina

    Cuestionario de los 100: Claudia Viviana Molina

    Esta semana tenemos el cuestionario de Claudia Viviana Molina. Ya sabes, si has superado los 100 poemas publicados en nuestra web, escríbeme a jlregojo@poemame.com y me pondré en contacto para publicar vuestras respuestas. Gracias.

    El libro que estoy leyendo
    Soldar la propia historia de Xavier Andrés de Aguirre

    El primer libro que recuerdo haber leído
    Alamos Talados, Abelardo Arias

    El libro que cambió mi vida
    La Biblia

    El libro que más ha influido en mi manera de escribir
    No hay un libro especial, tomo un poco de cada libro que he leído.

    El libro que me gustaría haber escrito
    Martin Fierro de José Hernández 

    El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado.
    El Código Da Vinci, de Dan Brown

    El libro que está (según su criterio) más infravalorado.
    Trono de cristal de Sarah J. Maas

    El último libro que me hizo llorar.
    Donde tus sueños te lleven, Javier Iriondo.

    El último libro que me hizo reír.
    ¡Viva la diferencia! Pilar sordo

    El libro que no pude acabar de leer
    Cumbres borrascosas de Emily Brontë

    El libro que me avergüenza no haber leído
    Cien años de Soledad de Garcia Márquez 

    ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas
    El libro que me encanta leer a diario Los cinco minutos con Dios pero no lo leo a escondidas 

    El libro que regalo
    Cualquier libro de Paulo Coelho porque todos me gustan.

    El poema por el que me gustaría ser recordada

    Y por eso estoy aquí.

    Muchas veces he escuchado,
    estoy enojado con Dios,
    porque Él no me ayudó,
    cuando yo más lo necesitaba.

    Cuando mi cruz se hizo pesada,
    Él no me respondió,
    y fue tan grande mi dolor,
    Que lastimó mi espalda.

    Se me hicieron hasta llagas
    por cargar con mi cruz, 
    y el no poder ver la luz 
    en mis dias de quebranto.

    Mi consejo es un canto,
    el que nace del amor
    porque entiendo tu dolor 
    y la decepción que has sentido.

    Es por eso que te digo,
    que Dios no estuvo ausente,
    Él siempre estuvo presente 
    sufriendo tu lejanía.

    Esperando que algún dia
    tú vinieras a mi,
    y por eso estoy aquí, 
    porque ahora soy ese puente.

    Para llevarte si lo quieres
    a la fuente del amor
    la que lava tu dolor 
    y deja tu corazón como nuevo.

    En mis versos yo te entregó
    el amor que El me dió, 
    para restaurar tu corazón 
    y dejarte como nuevo.

  • 2 poemas de Verónica Forrest Thomson

    2 poemas de Verónica Forrest Thomson

    Veronica Elizabeth Marian Forrest Thomson (1947-1975) fue una poeta y teórica crítica inglesa. Una atmósfera de misterio envuelve a esta poeta, que creció en Glasgow (Escocia) pues quienes la conocieron guardaron siempre celosamente cualquier dato biográfico o personal acerca de ella. Estudió en la Universidad de Liverpool y en Girton College, Cambridge, y enseñó en las Universidades de Leicester y Birmingham.

    Será maldecida la raza de los poetas, porque ha herido.

    – Veronica Forrest Thomson

    Veronica murió mientras dormía el 26 de abril de 1975 a la edad de 27 años, como resultado de una sobredosis de drogas recetadas y alcohol. Estuvo casada con el escritor y académico Jonathan Culler desde 1971 hasta 1974, quien gestionaría su patrimonio literario. En 2013, el poeta y académico Gareth Farmer organizó el establecimiento del Archivo Veronica Forrest Thomson en la Biblioteca de Girton College.

    La poeta inglesa Veronica Forrest Thomson
    La poeta inglesa Veronica Forrest Thomson

    Dos volúmenes publicados con posterioridad a su muerte, En la periferia (1976) y Artificio poético: una teoría de la poesía del siglo XX (1978) reúnen, respectivamente, su producción poética y sus trabajos teóricos.

    Comparto en este breve artículo dos de sus poemas: originalidad en El Libro Marrón y despliegue, derroche y amplio repertorio de sentires y sentimientos en el extenso Cordelia o «un poema no debería significar sino ser»


    EL LIBRO MARRÓN

    Pero en un cuento de hadas la marmita también puede oír y ver
    y ayudar al héroe en su tarea
    de alentar algo hasta convertirlo en sus propios pensamientos,
    Noms de Personnes, Noms de Pays

    como Proust enseñó le tout Paris
    su pequeña frase
    intentando conseguirlo entre el dolor y su expresión.
    La vida yace entre Combray y Illiers.

    No es imposible que las reflexiones en torno a una magdalena
    iluminen una mente,
    pero un hombre que quiere detalles concretos
    grita de dolor

    con la superficie afásica de los objetos y sucesos
    de un día,
    sólo puede elegir la boca con la que dice:
    debería haberme gustado escribir un buen libro.

    Eso no ha ocurrido
    pero ya pasó el tiempo en que podía mejorarlo.

    CORDELIA O «UN POEMA NO DEBERÍA SIGNIFICAR SINO SER»

    A aquellos que besan en el temor de no volver a besar nunca
    A aquellos que aman con el temor de no volver a amar nunca
    A ellos dedico esta rima y lo que tenga.
    Que ninguno de nosotros, nunca, cogerá el transiberiano
    Se resuelve, y me gusta, en refrán
    Sobre todo porque puedo, ahora y luego, repetirlo
    Que estribillo es el uso, sustancial, del refrán.
    Yo pretendo, sin vuelo medio, dejar clara la verdad
    De honor, verdad y amor trasnochado que resurge
    Es un hecho que el amor cuando vuelve aburre.
    Puede que yo no entienda de dioses pero sé
    Que Eros es dios, poderoso y púrpura.
    Y que llegando a un punto, el incesto se convierta en
    Traición. No lo digo de forma literal;
    No amo a mi hermano o él me ama.
    Hemos estado evitándonos mutuamente
    Durante años así seguiremos.
    Hasta sé de palabras cruzadas.
    Lo que necesitamos es Dante.
    Dijo que amaba a Beatriz. Hiciera lo que hiciere
    No amó a Beatriz. Al menos, no
    A la Beatriz Portinari que menciona la historia.
    La conocía. Y lo que ocurre con todos esos
    Florentinos es que todos se ocupaban en
    Matarse unos a otros o en morir de tuberculosis
    Galopante. Beatriz murió; Rosetti la pintó
    Omitiendo a Dante en la calle. Boticelli
    Pintó el resto: Simonetta Vespucci
    Murió de tuberculosis galopante (edad, 23)
    Giuliano Cavalcanti murió en el exilio (edad, 35)
    Dante dei Aligieri murió en el exilio (edad, 90)
    Lorenzo dei Medici, que vive para siempre
    Puesto que allí estuvo, encargando
    Cuadros, poemas y estatuas,
    Si también encargó muertes
    Yo no se lo reprocho. No se sintió
    Muy magnífico cuando su hermano
    Fue asesinado en el santuario.
    Hay que comprender que quien lo hiciere
    Había de ser excomulgado si, eso es, si
    No hubiere asesinado también al enviado pontificio,
    Su mejor amigo.
    He vivido lo suficiente para observar una cosa;
    Que el término tiene un final.
    Oscurecía en el andén de ninguna parte
    Cuando llegué a ti ansiosa y triste.
    Ajena a la lluvia. Ajena al sonido del frío
    Viento que sopla antes y después y
    Hasta en Provenza se conoce.
    Y por lo que respecta a esta línea, la robo de T.S. Eliot
    Y de Ezra Pound y de A.C.Swinburne. Todos excelentes
    Poetas para robar porque los tres han muerto.
    El amor que es siempre, ha de guardar
    Seña de amor que fue, fuera de su dolor cual fuere.
    Jugamos a encajar las piezas que embozan los desagües.
    Escúchame. Oh Mister Poster, yo sé
    Que me cociste demasiado oscura, que debes hervirme de nuevo.
    Ni noción tienes de la delicia que sería
    Que nos cogieran y arrojaran al mar con las langostas.
    Amor mío, es la alondra y no el ruiseñor.
    Que ninguno de nosotros, nunca, cogerá el transiberiano.
    Ella quiso y buscaba gente que quisiera
    Yo creía que quería y ahora sé que no quiero.
    Amor mío es la alondra y no el ruiseñor.
    Por cierto que nunca escuché a una ni a otro
    Pero la gente dice que suenan lo mismo o casi.
    De qué pasta hicieron a ese Romeo y a esa Julieta
    Que perdieron su postrer momento
    Escuchando a los pájaros. Ah
    A mí me gusta sorprender a las alondras.
    Sorprender los juegos. Así obran casi todos los poetas
    J.H Prynne incluso, el memorable poeta
    Que se alegra al decir que U.L.
    Tiene su apellido intermedio equivocado.
    Pretende que la H sustituye a Hola
    Pero todo tiene un límite. Y yo me las sé todas.
    Adivina adivinanza, en un mar
    Verde de mocos gira y rueda cuando
    Nos cogen, cuando nos echan a la mar
    Junto a los Joyces.
    Cuéntanos el cuento de la derrota de Troya.
    A todos nos habría gustado estar allí.
    Infernal Ulises. Él es, él era, hiel turbia
    de envidia y revancha, destruye
    A la diosa-madre de mujeres. y a Swinburne
    le chifló el dolor pero a mí no
    Porque a mí me pegan.
    Me gustaría no seguir sonando como Ricardo Tercero.
    Claro que, si no, tiendo a sonar
    Como Ricardo Segundo. Y quién quiere ese.
    Supongo que debo sonar como Ricardo Primero.
    ¿Y él, qué hizo?
    Nada, me imagino.
    Me divierte sorprender con el pie a los ruiseñores.
    Prynne dice que si no regreso
    A salvo a Sicilia para el treinta de abril
    Enviarán un destacamento.
    Marzo es la estación más cruel
    Para enfrentarte a los camorristas.
    ¿Te asustaba realmente que pudieran violarte?
    No. Pensé que habría serias dificultades.
    Y no sólo porque estuviera yo en franca oposición,
    Que así estaba cualquiera, hombre, mujer o niño,
    Que viajara en ese tren.
    Me asustaba que pudieran matarme.
    Puedo parecer estúpida pero no lo soy
    hasta el extremo de pensar que tu nombre
    Es Elisabeth Brown. Bueno. De acuerdo,
    Mi nombre es Verónica Forrest Thomson.
    Agamenón era rey de los aqueos por aquel entonces,
    Príamo de los troyanos, Teseo de los atenienses.
    Y están muertos, como todos los buenos reyes.
    En mis tiempos era costumbre tomar partido
    por los troyanos, por la simple razón de su
    Fracaso. Pero yo siempre apuesto por
    Los ganadores, cada vez.
    Mary Shelley podría irse al infierno
    Porque pensó que iba a ninguna parte
    Y se llevó consigo a Frankincienso.
    Quiero a su marido, vivito y coleando.
    También a él lo mataron, por supuesto.
    Casi ni extraña que él tuviera la costumbre
    De leer a Aiscylos mientras navegaba.
    No leía a Aiscylos cuando se ahogó
    Fue incinerado como un rey pagano.
    No así Agamenón, quien -como dije- era rey por entonces
    Y perdió, asesino de su hija
    Asesinado por su mujer y por su otra hija.
    Asesinado por su muerte asesina de su vida.
    Apuñalado por la espalda en su baño.
    Lo pienso cada vez que tomo un baño.
    Aunque no siento simpatía alguna
    Hacia esa hija y ese hijo.
    Pienso que no es justo que Helena
    Lo tuviera todo, belleza inmortal,
    Amantes, ciudades destruidas y batallas
    Libradas por su causa. Ni que volviera a casa
    Y pudiera pasearse tranquilamente como mujer de Menelao
    Mientras su hermana gemela, Clitemnestra
    Era asesinada por su hijo y por su hija.
    Y los atenienses los frecuentaban.
    Nación de sofistas, ¿por qué no habían de hacerlo?
    Perpetuos traidores de aliados, torturadores
    De mujeres y niños y esclavizadores de gentes
    Hasta a Sócrates mataron, su hombre bueno y sin par
    Entonces fue cuando platón intentó convertirse en un filósofo rey.
    Le esclavizaron a causa de sus dolencias.
    Desearía que le hubieran mantenido esclavizado.
    Escapó, claro está, y escribió libros
    Sobre cómo lo haría mejor,
    De ser él responsable. Todos los poetas hacen eso.
    Son tan incompetentes como el resto
    Si intentan poner orden en las cosas.
    Como testigo de mis esfuerzos en ese sentido
    O los de mi avatar, Agamenón,
    Quien, como dije, volvió a casa y fue asesinado en su baño
    Asesinando a su mujer y a su hija.
    Y si no conocéis la historia, debéis conocerla.
    Leedla en la Ilíada, leedla en la Odisea.
    No la leáis en Freud, se equivoca siempre
    Aunque ni Freud merecería un hijo como Lacán.
    Pero de comienzo y de final, leedme a mí, amada,
    Asesinada en la matanza general
    Pero revive de nuevo con John Donne
    (Leedle también) Yo, Helena, Isolda, Yo, Ginebra,
    Yo, Clitemnestra y otras muchas que están al llegar.
    Yo lo hice, yo misma, lo hice matando al rey mi hermano.
    Es la sorpresa, mi amor, y no el ruiseñor
    Que a mí me chifla sorprenderme
    Pero no me gusta dar coces.
    Ellos tienen la potestad de herir y hieren
    Sin que los maldiga Shakespeare u otro cualquiera.
    De todos modos será maldecida
    La raza de los poetas, porque ha herido. De todos modos
    Es productivo el lindo proceso
    Especialmente si uno puede ser fontanero a la vez que poeta
    Y desatasca al mismo tiempo poesía y sumidero
    Artificio Poético «El dolor detuvo el partido» y
    Otros muchos libros, incluso poemas
    1974 y Todo lo demás (lo digo en serio)
    Yo, Verónica, lo hice. Entrecortada, buscada verdad
    Hurgada en el estiércol consigue la victoria.
    Los guerreros se escondieron en un caballo, ¡claro!
    Pretendían traer la paz
    Y no quisieron dirigirme la palabra, emboscados en lo oscuro
    Como un puñado de necios que escucharan la voz de la diosa
    En una ciudad ajena, yo hablo tu lengua en mi ciudad
    Cambridge o Camelot, y no me escucharéis
    Prevenidos como estáis por Odioseo, pretendiente, traidor,
    Y cuando hubieron matado a todos los hombres,
    Violado a todas las mujeres… etc.
    Agamenón volvió a casa y, como dije, fue apuñalado por su mujer
    En su baño. De todos modos mi amor, es la alondra,
    Y no el ruiseñor. Sigo los sagrados pasos de
    Hipólita, bendita tú, lo mejor
    Que ha sido dicho o bien expresado en lengua alguna
    Leed a John Donne – el memorable acreedor
    No leáis a Mathew Arnold; es un estúpido
    Yo no soy el príncipe Tomás de Aquino F.H.Elliot
    Tampoco soy servidor de lores
    Yo soy el rey que vive.
    La primavera nos sorprendió atravesando la plaza del mercado
    Y al salir el sol seguimos hacia la biblioteca universitaria
    Y tomamos yogur y hablamos durante una hora.
    Tú, tú, coge las riendas.
    Bebe cuanto puedas y ama cuanto puedas
    Y trabaja cuanto puedas
    Que nada de esto podrás hacer cuando estés muerto.

    Presta atención al refrán de este poema
    Y ponlo en práctica:
    Mientras estés aquí, no desperdicies y no eches en falta
    Los posibles júbilos.


    Datos biográficos extraídos del libro “Antología de poetas suicidas (1770-1985)» de  árdora ediciones, libro de mi biblioteca personal y de Wikipedia.

  • IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» – Poémame

    IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» – Poémame

    Con motivo de la crisis económica que sufre el mundo, y en particular España desde el año 2008, y dado que muchas personas no pueden permitirse ni siquiera el lujo de comprarse un libro, el poeta Abel Santos en colaboración con Poémame, convoca el IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» de acuerdo con las siguientes BASES:

    El poeta Abel Santos.
    El poeta Abel Santos. Foto: Natalia Lucía.
    1. Podrán concursar en este premio autores sin limitación de edad, nacionalidad o residencia.
    2. Los originales deberán estar escritos en lengua castellana.
    3. Los originales podrán estar escritos en verso libre o prosa poética, la temática deberá tratar sobre la “crítica social”, y la extensión del poema deberá estar comprendida entre 4 y 20 versos o líneas, en el caso de trabajos en prosa poética. Se podrá presentar un máximo de 2 originales por autor.
    4. Los originales se presentarán a través del sitio web de Poémame, hasta el día 24 de junio de 2019, mediante el formulario empleado habitualmente para publicar poemas (opción “Publicar”) en la sección «IV Premio de Poesía Realismo Bastardo» para ser incluido en el concurso.
    5. El jurado estará compuesto por los poetas Abel Santos, Angi Expósito y Ze Pequeño. El fallo del premio tendrá lugar a lo largo del mes de julio de 2019 y se dará a conocer en los sitios web de Poémame y en sus redes sociales.
    6. El premio consiste en un lote de libros publicados por el poeta Abel Santos que se remitirá por correo ordinario a la dirección postal que indique el ganador o ganadora del concurso. En el caso de que este/a no facilite una dirección postal en el plazo de 15 días desde la publicación del fallo, el jurado podrá optar entre declarar un nuevo ganador o dejar desierto el premio.
    7. La presentación a este concurso supone la plena aceptación de sus bases. Cualquier consulta sobre el concurso, sus bases o la forma de participación podrá formularse por correo electrónico o a través del perfil de Poémame en Facebook, Twitter e Instagram.
  • Ángeles Torres Torres, poeta de palabras desnudas

    Ángeles Torres Torres, poeta de palabras desnudas

    Comenzaré esta reseña sobre la poesía de Ángeles Torres con unos versos de su poema “Vive”:

    Desnudo mis palabras,
    perfundidas de sílabas,
    y noto como crece,
    la alteración estática
    de las cuerdas que lloran
    dentro de mi garganta…

    Así es la poesía de Ángeles. Crece con cada palabra, llora los versos o los convierte en sonrisa  y carcajada. Esculpe y cincela la poesía. Desnuda el alma y nos la muestra en bandeja de plata. Hermosa, profunda y pasional.

    Ángeles Torres Torres (mi otra castilla como nos autodenominamos) pertenece a ese grupo de poetas de Poémame que resulta imprescindible para entender la esencia de este espacio.

    La imagen puede contener: 1 persona, exterior
    La poeta Ángeles Torres

    Verso ligero, ágil e inteligente.  Lirismo exquisito unas vece, sencillo y cálido en otras. Difícil de clasificar, de encajar en un estilo que no sea ella misma. Personal, muy viva y elocuente.

    Más que escribir palabras, parece que despliega alas, alza el vuelo y empapa de poesía lo que toca. Destila poesía a su paso.

    Dibuja con las palabras imagines oníricas, que transmiten al lector una imagen clara de lo que quiere transmitir. Poeta de piel, con versos para la piel.

    Luna de piel de mandarina,
    con cada poro surtido
    de espacio y tiempo,
    me seccionas
    en gajos pequeños
    de dudas…

    Delicadeza y delicia en metáforas que enriquecen lo que dice y como lo dice.

    Por querer ser lluvia
    me hice pañuelo de lágrimas,
    y las nubes ensortijadas
    desmenuzaban mi melena…

    De versos profundos como cuchillos que se clavan en la conciencia de quien lee.

    Alguna vez, te has sentido
    prisionera en las tejas
    de tu propia saliva,
    te has pintado
    de apatía gris tus pupilas,
    te has colocado
    cintas sin amaneceres,
    has dejado encendida
    tu sonrisa?

    Ángeles nos invita a un viaje de sensaciones, sentido y sensibilidad.

    Te has ido
    como espuma de cerveza,
    dejando los amaneceres
    llenos de arrugas
    en mis sábanas.

    Poeta imprescindible de este universo “poemaniano” que entre todos hemos ido dando forma. No dejes de pasar por su rincón.

    Para terminar la reseña os dejo un par de poemas suyos:

    NUESTRA TAZA DE CAFÉ

    Besos evaporados
    en nuestras miradas,
    el café nos espera,
    nos siente, nos palpa,
    nos escucha, nos desvela,
    y yo, me dejo observar
    por el vaho que desprende.

    Entre aromas expandidos,
    mis ojos se escapan
    buscando los tuyos,
    entre el aire,
    un halo de luz, nos envuelve,
    dibujando en tu retina, mi mirada,
    bebiendo, lluvia de café
    suspendida en suave
    cielo, por morada.

    Café, oloroso, cremoso, calentito,
    tu café y el mío
    bebiendo primaveras juntos,
    rozando nuestros labios,
    aún dormidos.

    Palomas exaltadas,
    danzan sus picos al viento,
    instantes pausados,
    sin tiempo para los sueños.

    Te huelo el aliento,
    y saboreo, sorbo a sorbo,
    tu dulce contexto,
    de meloso moscatel
    suspendido en el tiempo.

    Vapor, desordenado e incoherente,
    buscando nuestra sintaxis,
    nadando entre silencios
    de oraciones dormidas,
    inhalas la cafeína de mis deseos.

    Te miro, como el agua
    que bebe mi carne,
    y noto tu tallo
    de rama verde.

    VIVIR SIN AIRE

    Ojalá, pudiera desvestirme
    de tu piel,
    si supiera, como desprenderme
    de arrugas vividas,
    vaciaría las mareas
    de puntos suspensivos
    que apagan mis labios cianóticos,
    sacudiría los años que muerden,
    llenos de luces y sombras.
    Vivir sin aire, no es vivir.

    Ojalá, pudiera liberar
    la poca existencia,
    que aún me queda,
    escribir en colores
    alegrías dispersas,
    borrando los patéticos
    blancos y negros,
    que derivan
    mi existencia.

    Ojalá, me dejes vivir,
    sin arrugas impuestas,
    borrar arrugas desgastadas,
    en pergaminos de selvas muertas,
    que condenan mi razón,
    y mi cuerpo atormenta,
    que aniquila toda belleza
    de mi alma eterna.

    Miedo a qué caiga
    el telón de mis párpados,
    y se consuman
    en la oscuridad sin nombre,
    sin luz de amparo,
    a la que me sometes.
    Vivir sin aire,
    me ahoga.

    Ojalá, te atrape la noche,
    y te lleve de vuelta,
    a otra isla.
    Ojalá, mi historia aletargada,
    deje de echar pulsos
    que exhuman lágrimas,
    ojalá, me dejes vida.

  • 5 poemas de María Elena Walsh

    5 poemas de María Elena Walsh

    Si tu nacionalidad es argentina asumo que ya sabes quién es María Elena, como también lo sabe tu mamá y tu abuela, ya que el nombre de esta artista es emblema de la bella nación celeste y blanco.

    Por otra parte si no lo eres, bienvenido a este pequeño homenaje a una de las mejores artistas que ha pisado la tierra argentina, María Elena Walsh: escritora, compositora, cantautora, poetisa y  dramaturga.

    La poeta argentina María Elena Walsh nació el 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía (Buenos Aires, Argentina) y falleció el 10 de enero del año 2010. Escribió su primer libro de poesía a la edad de 17 años, titulado “Otoño imperdonable” con el cual fue ganadora del premio municipal de poesía, cuyo jurado no le otorgó el primer premio por ser demasiado joven. No obstante fue reconocida en los círculos literarios de la época por dicha obra, siendo éste el inicio de lo que sería su legado. También es necesario mencionar que María Elena Walsh ha sido icono de obras de teatro y canciones para niños. Muchos de sus títulos y versos son metáforas de distintos momentos políticos de Argentina.

    María Elena Walsh
    La poeta argentina María Elena Walsh

    Entre estas obras se encuentran: «El país jardín de infantes», «El reino del revés», «El país de no me acuerdo» y «Novios de antaño». Se pueden leer sus versos en la web A media voz.

    Walsh toca temas sociales de la época de la dictadura militar en sus canciones infantiles como:

    El reino del revés

    Me dijeron que en el reino del revés 
    nadie baila con los pies, 
    que un ladrón es vigilante y otro es juez 
    y que dos y dos son tres. 

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés. 

    Me dijeron que en el reino del revés 
    cabe un oso en una nuez, 
    que usan barbas y bigotes los bebés 
    y que un año dura un mes. 

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés. 

    Me dijeron que en el reino del revés 
    hay un perro pekinés 
    que se cae para arriba y una vez 
    no pudo bajar después. 

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés. 

    Me dijeron que en el reino del revés 
    un señor llamado Andrés 
    tiene 1.530 chimpancés 
    que si miras no los ves.

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés. 

    Me dijeron que en el reino del revés 
    una araña y un ciempiés 
    van montados al palacio del marqués 
    en caballos de ajedrez. 

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés. 

    Vamos a ver cómo es 
    el reino del revés.

    Menciono este poema ya que sus rimas traen recuerdos de mi niñez. Sus letras disparatadas y absurdas invitaban a los niños  a recrear un mundo imaginario y poner a jugar la imaginación y la creatividad. El tema de esta canción es un mundo donde las cosas y las personas tienen capacidades opuestas al nuestro.

    Era una fuerte crítica del estado en el que se encontraba el país a través de sus versos, como lo podemos ver en esta obra titulada “Eva”. En ese poema nos hacía reflexionar sobre como se vivía en esa época; fue censurada.

    Eva

    Calle Florida, túnel de flores podridas.
    Y el pobrerío se quedó sin madre
    llorando entre faroles sin crespones.
    Llorando en cueros, para siempre, solos.
    Sombríos machos de corbata negra
    sufrían rencorosos por decreto
    y el órgano por Radio del Estado
    hizo durar a Dios un mes o dos.
    Buenos Aires de niebla y de silencio.
    El Barrio Norte tras las celosías
    encargaba a París rayos de sol.
    La cola interminable para verla
    y los que maldecían por si acaso
    no vayan esos cabecitas negras
    a bienaventurar a una cualquiera.
    Flores podridas para Cleopatra.
    Y los grasitas con el corazón rajado,
    rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
    Calles de invierno donde nadie pregona
    El Líder, Democracia, La Razón.
    Y Antonio Tormo calla «amémonos».
    Un vendaval de luto obligatorio.
    Escarapelas con coágulos negros.
    El siglo nunca vio muerte más muerte.
    Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
    visones ofrendados por el pueblo,
    sandalias de oro, sedas virreinales,
    vacías, arrumbadas en la noche.
    Y el odio entre paréntesis, rumiando
    venganza en sótanos y con picana.
    Y el amor y el dolor que eran de veras
    gimiendo en el cordón de la vereda.
    Lágrimas enjuagadas con harapos,
    Madrecita de los Desamparados.
    Silencio, que hasta el tango se murió.
    Orden de arriba y lagrimas de abajo.
    En plena juventud. No somos nada.
    No somos nada más que un gran castigo.
    Se pintó la República de negro
    mientras te maquillaban y enlodaban.
    En los altares populares, santa.
    Hiena de hielo para los gorilas
    pero eso sí, solísima en la muerte.
    Y el pueblo que lloraba para siempre
    sin prever tu atroz peregrinaje.
    Con mis ojos la vi, no me vendieron
    esta leyenda, ni me la robaron.
    Días de julio del 52
    ¿Qué importa donde estaba yo?


    II
    No descanses en paz, alza los brazos
    no para el día del renunciamiento
    sino para juntarte a las mujeres
    con tu bandera redentora
    lavada en pólvora, resucitando.
    No sé quién fuiste, pero te jugaste.
    Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
    metiste a las mujeres en la historia
    de prepo, arrebatando los micrófonos,
    repartiendo venganzas y limosnas.
    Bruta como un diamante en un chiquero
    ¿Quién va a tirarte la última piedra?
    Quizás un día nos juntemos
    para invocar tu insólito coraje.
    Todas, las contreras, las idólatras,
    las madres incesantes, las rameras,
    las que te amaron, las que te maldijeron,
    las que obedientes tiran hijos
    a la basura de la guerra, todas
    las que ahora en el mundo fraternizan
    sublevándose contra la aniquilación.
    Cuando los buitres te dejen tranquila
    y huyas de las estampas y el ultraje
    empezaremos a saber quién fuiste.
    Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
    única reina que tuvimos, loca
    que arrebató el poder a los soldados.
    Cuando juntas las reas y las monjas
    y las violadas en los teleteatros
    y las que callan pero no consienten
    arrebatemos la liberación
    para no naufragar en espejitos
    ni bañarnos para los ejecutivos.
    Cuando hagamos escándalo y justicia
    el tiempo habrá pasado en limpio
    tu prepotencia y tu martirio, hermana.
    Tener agallas, como vos tuviste,
    fanática, leal, desenfrenada
    en el candor de la beneficencia
    pero la única que se dio el lujo
    de coronarse por los sumergidos.
    Agallas para hacer de nuevo el mundo.
    Tener agallas para gritar basta
    aunque nos amordacen con cañones.

    Sus obras no solo eran para niños o con mensajes subversivos, también podemos encontrar su lado romántico, sentimental, fresco y apasionado como en los siguientes poemas.

    Canción

    Alma sin el amor, ave dejada
    en los terrenos de la maravilla:
    cuando no haya más hojas
    y se acaben los días
    yo seguiré buscando
    tu luz recién nacida
    -alma sobre rebaños levantada-
    para hacer las mañanas de mi vida.
    El enlutado mundo que habitaba
    ahora es el cielo que la frente pisa.
    (Si se apagaran todas
    las uvas de la viña
    o se muriera el pan
    en las espigas,
    este incendio frutal de mi esperanza
    en otra tierra se levantaría.)
    Tu mano era mi mano desde siempre,
    tu voz mi voz, y yo no lo sabía.
    Anduve con tu sombra
    al lado de la mía
    por mortales caminos
    y celestes orillas.
    Eras un sueño en busca de mi frente
    para nacer, y yo no lo sabía.
    Ya mis ojos usaron la belleza
    y fueron en sedienta cacería
    -con su lastimadura
    de límites y aristas-
    al pámpano desnudo
    y a la rosa vestida,
    buscándote desde los miradores
    con el Amor-Que-Todo-Lo-Imagina.
    Cuando tú fuiste la increíble imagen
    yo era la sed y el vaso y la bebida.
    Las puertas y los frascos,
    cubiertos de ceniza,
    guardaban el perfume
    de la melancolía,
    mientras los palomares te esperaban
    con el Amor-Que-Nada-Te-Imagina.
    Aunque la providencia me negara
    el alimento para la alegría,
    aunque me entristecieras
    la intemperie divina
    con pájaros callados
    y sombras pensativas,
    aunque olvidaras, aunque no existieras,
    mi corazón igual te cantaría.

    Balada del tiempo perdido
    «Yo dormía pero mi corazón velaba…»
    Cantares


    Como a sus vanas hojas
    el tiempo me perdía.
    Clavada a la madera de otro sueño
    volaban sobre mí noches y días.
    Poblándome de una
    nostalgia distraída,
    la tierra, el mar, me entraban en los ojos
    y por ociosas lágrimas salían.
    Cuántos papeles ciegos
    en la tarde vacía.
    Qué multitud de imágenes miradas
    como a través de una mortal llovizna.
    Entorpecidas sombras
    en vez de manos mías,
    de tanto enajenarse en los espejos,
    todo lo que tocaba se moría.
    Memorias y esperanzas
    callaban su agonía:
    un porfiado presente demoraba
    siempre las mismas ramas amarillas.
    Qué tiempo sin sentido
    el que mi amor perdía.
    Qué lamentable primavera inútil
    haciendo en vano flores que se olvidan.
    Pero mi corazón
    velaba y no sabía.
    Recuperada su pasión secreta
    ahora enamorado resucita.
    Y el tiempo que hoy me guarda
    entre sus hojas vivas
    es un tiempo feliz desde hace tantos
    sueños que nacerán en la vigilia

    María Elena Walsh, admirada por muchos escritores como Pablo Neruda, Jorge Luis Borges o Juan Ramón Jiménez, ha sido un emblema argentino que sigue trascendiendo con sus canciones y letras, transformándose en legado y patrimonio literario y poético argentino.

  • Huelga Decir, de Abel Santos (Boria Ediciones)

    Huelga Decir, de Abel Santos (Boria Ediciones)

    Abel Santos no es un poeta social, es un poeta humano y con los ojos bien abiertos. Como tal, le es imposible dejar de lado el entorno en que vive, la situación que se da en su país, en su sociedad, las injusticias que afectan al ser humano.

    Abel ha conocido la parte más oscura de la vida, pero también la más clara, la del valiente que supera los peores tramos de una existencia y sale vencedor de una verdadera lucha de gigantes. Desde esa conocedora y amplia visión del mundo a pie de calle, nos ofrece un poemario donde presenta (y denuncia) la situación de un país, de una sociedad, en la década que va desde 2008 hasta el 2018, pero no una visión global, sino una visión al detalle, mediante pequeñas y punzantes verdades.

    Esos han sido años convulsos, se han producido movimientos sociales, crisis económica de la mano de una crisis laboral, degradación de los derechos humanos, miseria… y qué tiene esto de poético, diréis; pues mucho si tenéis en cuenta que la poesía es la vida y que, como decía Gabriel Celaya, es también un arma cargada de futuro que Abel pone en sus manos y sabe muy bien cómo usar.

    Creador del llamado Realismo Bastardo, y autor de una buena colección de poemarios, de entre los que destacan Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (2016, Chaman Ediciones), o Demasiado joven para el Blues, Antología poética 1998-2014 (2014, Eirenen Editorial), en este último poemario no deja de lado su esencia más pura, esa manera cruda y directa de mostrar, denunciar y exponer situaciones y emociones que se dan en la vida diaria. Eso sí, todo son un pequeño bálsamo que es el amor; el amor suaviza, el amor ayuda, el amor alivia y casi cura. Abel viene a decirnos que, de entre todas les miserias que componen la vida humana, siempre hay un pedacito de amor para hacerlo todo un poco más liviano; usando la famosa fase de Cohen, podríamos decir que la realidad está agrietada en la poesía de Abel, pero nos dice a su vez que por esas grietas quizás pueda entrar la luz.

    Huelga decir se nos presenta dividido en tres partes o secciones que, si bien tienen una base común, se ven bien diferenciadas: Calle Abajo, Nocturnos y Calle Arriba.

    Primera parte: Calle abajo


    […]
    A veces, en la noche de mi cuarto alquilado,
    yo me revuelvo y me incorporo
    y voy de trabajo en trabajo por días sueltos,
    porque 190 pulsaciones
    no son bastantes para las 200 que requería
    el puesto de grabador de datos.

    (Fragmento del poema Cuentas la suerte a pulso)

    Son una serie de poemas directos que muestran sin tapujos ni ornamentos innecesarios, la realidad de la vida, su parte más oscura, la frialdad, la soledad, la misera… todo quizás reducido a un cansancio y una apatía vital que arrastran los días. Abel convierte sus poemas en una denuncia del poco valor que se le da al componente humano, pero a su vez, es consciente y da la clave y la transmite para que eso no siga así: las cosas, con esfuerzo y con amor, pueden llegar a cambiar, pero hay que hacerlo.

    […]
    Uno se da cuenta
    tras empaquetar decenas de miles de relojes caros
    (junto con tus emociones más profundas),
    que el cliente no apreciará en el pedido
    nada más que el lenguaje
    de una estúpida y perfecta maquinaria.

    Hay que seguir trabajando.

    (Fragmento del poema El Encargado)

    Extrapolemos el poema; no es sólo la maquinaria de un reloj, sino el día a día. Que a veces se nos olvida que detrás de todo, hay personas, y eso hace que el mundo se convierta en algo frío y deshumanizado. La sensibilidad del poeta se ve afectada, su visión se ve herida, ser poeta, a veces cansa, y duele. Pero no pierde fuerza en ningún instante, puede llegar a estar vencido, puede sentirse desfallecer de dolor, y llora… pero luego, sigue.

    […]
    Ahora que ya saben mil maneras de morir,
    sólo hace falta que la esperanza diga
    que hay una forma de vivir.

    (Fragmento del poema Jinetes en la tormenta)

    En esta primera parte del libro nos rodea una sensación de desamparo y desaliento, mezclada con cierta esperanza que asoma escondida, con cierto espíritu de resistencia y lucha, con una pequeña voz que nos dice que no debemos dejarnos llevar ni vencer, por muy oscuro que sea todo al rededor.

    Segunda parte: Nocturnos

    […]
    Estás y no estas,
    como está mi corazón descorazonado;
    un corazón partido
    es un corazón corriente,
    una pieza clásica
    en la lírica del enamorado.

    El mío, a veces se abre y
    ama, como un puño, valiente,
    simulando entereza
    con los pedazos que me has dejado.

    (Fragmento del poema Blue en Brokenhearted)

    Si algo hemos de destacar de esta segunda parte, es el corazón; nos expone realidades desde dentro, desde una zona más emocional y más sentimental. Me atrevería a decir que quizás es la parte más privada del libro, donde Abel, a pesar de dejar siempre en sus poemas rasgos autobiográficos, deja también rasgos de su alma, de su interior más emocional.

    EL VERDADERO CLIENTE


    Tener
    siempre la razón

    no nos convierte
    en seres
    racionales,

    dice el que todo lo paga

    -lluvias,
    canciones,
    amantes-

    el verdadero cliente,
    el corazón.

    Esta parte central parece que suaviza ligeramente la crudeza habitual con un pequeño toque de lirismo, pero eso no significa que los poemas pierdan fuerza, más bien al contrario: si los poemas que constituyen Calle Abajo se clavan directos sin previo aviso, estos entran más a base de roces y sentimiento.

    […]
    te busco por esta larga
    mundial ciudad
    que nada sabe de ti

    bajo este espacio que no siente
    tu respiración y sí mi desaliento

    tú más sueño para este sueño
    de incansable delirio
    yo sólo ausencia por perseguirte
    en tu difícil lejanía.

    (Fragmento del poema Manrique 2005)

    Tercera parte: Calle Arriba

    CIRCO EDITORIAL


    -La novatada la pagamos todos.
    En cambio, ha pasado mucho tiempo;

    yo no pago dinero
    por mis poemas. Ya me conozco
    bien este mundo.

    -Somos una editorial de prestigio,
    pero son tiempos de crisis para la lírica.

    -Bien, dame entonces
    un pequeño adelanto
    y quince ejemplares de cortesía
    en calidad de autor.

    -Vaya, me monto un circo
    y me crecen los enanos.

    -Bueno, es lo que tiene montarse un circo
    con vistas al futuro. ¿O no?

    No es igual
    la poesía continúa
    que el espectáculo
    debe continuar.

    Con este poema se nos abre la puerta a la tercera parte del libro, Calle Abajo. Recuperamos los poemas de denuncia y afilados y críticos, salimos un poco de dentro y nos centramos de nuevo en el mundo exterior, aunque este no deja de ser nuestro mundo.

    Toma protagonismo la poesía en su vertiente más ‘comercial’ o ‘simple’, poniendo en evidencia el negocio de las editoriales con la poesía que ayuda y colabora, en parte, a su degradación como disciplina literaria. Llama la atención el poema el Misionero, una especie de diálogo entre la poesía y el poeta (casi sería un monólogo de la poesía que el poeta nos cuenta); un poema que se ve como una dura crítica hacia cierto tipo de ‘poesía’.

    […]
    Estoy cansada de tu estilo,
    de tus predecibles duros poemas en postura del misionero,
    de tu monocorde solo de bebop para saxo
    que no se ríe de las normas,
    de esta partida de cartas románticas sobre la cama,
    de tanta sota, caballo y rey.
    Quiero que seas brutalmente sincero conmigo, y contigo,
    delante de todo el pueblo y para el pueblo…”

    (Fragmento del poema El Misionero)

    Es una tercera parte que parece preguntarse dónde está lo auténtico, parece querer ahondar mucho más allá de la mera superficialidad en la que parece que vivimos, y adentrarse en la realidad del mundo y de la vida, buscar lo esencial y primordial que tanto parece estar dejándose de lado, ignorándose.

    […]
    Quería volver a esa época en la que había
    algunas señales entre nosotros,

    ser
    un librepensador,
    un niño,
    un vitalista;

    formar parte de las criaturas del azar,
    del conjunto que da sentido
    a todas las cosas solitarias,
    y en la calle, toparme con el rostro del amor
    o el saludo de algún viejo amigo.

    (Fragmento del poema La máquina del tiempo)

    Nos hemos detenido un poco en cada una de las tres secciones que configuran el poemario, pero hay algunos rasgos que son la esencia de la poesía de Abel Santos, y que encontramos a lo largo de todo el libro. Estos rasgos son los que, a mi parecer, le otorgan la fuerza y marcan la personalidad de sus versos, y nos dicen que no podrían haber sido escritos por otra mano que no fuera la suya: la ternura, el amor y la supervivencia se juntan y se enfrentan a la más áspera realidad, con toda su crudeza y sus miserias, y todo aderezado con un trasfondo autobiográfico dándonos así, una vez más, el inconfundible sello de su poesía.

    El libro se cierra con una sentencia clara y firme, que se convierte en los últimos versos del último poema de libro Selfie:

    […]
    Mi enfermedad: la esperanza;
    por droga la rima,
    por arrogancia la búsqueda
    de un destino con amor
    y la buena conciencia
    como síntoma de autoestima.

    Casi podríamos reducir a estos seis versos la esencia básica del todo el poemario: esperanza, poesía, búsqueda, amor y buenos actos, para que el mundo cambie, la vida mejore y la humanidad acierte el camino. Y aunque se ponga poco en práctica, es cierto que esto es algo que Huelga decir, puesto que todos lo sabemos. Pero a veces es necesario que alguien nos lo recuerde.

    No quisiera terminar esta reseña sin hacer especial mención a todos los invitados ilustres que en algún momento asoman la cabeza por entre los versos de Abel, descubriéndonos, así, algúnos de los autores o músicos que más han marcado su vida y han colaborado en hacer de Abel el poeta que es: Plath, Bukowski, Whitman, Baudelaire, Poe, Pessoa, Antonio Machado,  Cernuda, Benedetti, Celaya, Carmen Jodra Davó, Alberto Tesán, Jim Morrison, Carver, Pedro Salinas, Chopin, Picasso,  Roman Polanski, Scott Fitzgerald, Balzac, Hemingway, Neruda, Benjamín Prado, Wolfe, Will Bill Davison, Enrique Urquijo, Manolo Tena, Sílvia Pérez Cruz, Miles Davis, Javier Colina Tío, José Agustín Goytisolo, la poesía, la música… y cómo no, la vida y el ser humano.

  • 13 preguntas y una poeta, Emily Roberts: «Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía»

    13 preguntas y una poeta, Emily Roberts: «Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía»

    Conocí la poesía de Emily Roberts gracias a la reseña que preparé de la selección de poetas contemporáneas desde el entorno digital Decir mi nombre publicada por la editorial Milenio.

    Nació en Ávila en 1991 y es investigadora en el Departamento de Estudios Ingleses de la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado la novela breve Lila (Ediciones Oblicuas, 2011), los poemarios Animal de huida (Ediciones Oblicuas, 2013) y Regalar el exilio (Harpo Libros, 2016), y la novela La Tramontana (La isla de Sitolá, 2016). Ahora está preparando su nuevo poemario para el año 2020.

    Sus poemas han sido traducidos al portugués y ha publicado poesía y narrativa en distintas revistas impresas y digitales. Ex-columnista del diario Tribuna Ávila, mantiene el blog:
    http://emilyrobertswrites.blogspot.com

    Antes de empezar con la entrevista vamos a ver un breve vídeo.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé a escribir al poco de aprender a leer en casa, con cuatro años. Las palabras siempre han sido mágicas para mí, una especie de entrada a otra parte de la realidad inaccesible a primera vista. En la adolescencia escribí bastante ficción y a partir de los 18 (cuando me mudé a Madrid a estudiar Filología Inglesa) la compaginé con la poesía, que, de algún modo me proporciona mayor libertad en algunos aspectos. Algunos libros, años y viajes después, aquí estoy. Sigo aprendiendo, trabajando, leyendo e investigando. Trabajo como investigadora y profesora de literatura, así que podría decir que esta tiene un papel central en mi vida, y aspiro a compartir esta pasión con los demás.

    i
    Aquella huida no estaba planeada. Ocurrió. Me encontró en el desierto. Yo hacía autostop. Vino a buscarme. Me encontró en la selva. Quería trazar un mapa. Quería domar una fiera. Llevármela a casa. Me encontró aprendiendo cómo acariciar.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas, las importantes: José Ángel Valente, Alejandra Pizarnik, Anne Michaels, Richard Siken. No empecé a leer poesía con asiduidad (ni a escribirla) hasta que llegué a la universidad. En prosa, pero que creo que han tenido un impacto importante en mi poesía, destacaría a Amy Hempel, a Marguerite Duras, y a Clarice Lispector.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como una búsqueda. La escritura es mi forma de estar en el mundo, de comprenderlo, y de descubrirlo.

    iii
    Una vez tuve una amiga que robaba. Anillos de las tiendas de chinos y baratijas en los mercadillos, gomas de borrar y lápices y llaveros. Yo pensaba: esto está mal. Esto es robar. Pero era mi amiga, y la quería.
    Un día robó un anillo para mí. Eso era el amor: aprender el valor de los objetos robados. Así que me lo puse y juré que nunca me lo quitaría.
    Mi anillo perdió el color y el anillo perdió a mi amiga.
    Cómo denunciar entonces / la pérdida que nunca / ha sido tuya.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, evoluciona como evoluciona el cuerpo, el mundo, la identidad. Nada permanece igual en la vida, creo. Y me alegro de que así sea.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    No tengo un método fijo de trabajo. A menudo comienzo con una imagen, un verso, y sigo explorando, desentrañando. Luego pulo y corrijo mucho, una vez ha reposado el poema. Otras veces, el poema existe en forma de idea pero las palabras tardan mucho en llegar. Para corregir, me gusta leer el poema en voz alta, darle vueltas. A veces los llevo a recitales y los cambio a posteriori. Un poema está terminado… nunca está terminado.

    xv
    Querer yacer allí,
    deplorada de significado,
     
    querer yacer
     
    siendo sólo
    tu significado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Creo que si un poema mío le descubre algo de sí mismo a alguien, le revela algo, le consuela, o le acompaña, aunque sea a un solo lector, ya he logrado muchísimo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que son importantes para vivir el poema; tanto como espectadora como autora, el poema recitado cobra un valor especial y hasta cambia de la lectura en solitario. Como autora, además, creo que el momento, el lugar, y el estado de ánimo modifican el poema in situ.

    xvii
    Nunca llegaré a amar este hueco
    como nunca amaré
    la muerte de la luz
    o las ciudades donde supiera
    cómo vivir.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parecen una manera de crear comunidad sin tener en cuenta fronteras geográficas. Una forma de encontrar almas similares a las que, quizá de otro modo, tardaría mucho más en llegar.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Este precioso de Olga Novo: a poldra do apocalipse


    Meu doce amor dos três anos

    vamos brincar aos índios sobre a erva da eira
    a falar de Plutão que ainda era um planeta
    as minhas pupilas são dois tambores na neve

    a tua bola gira no espaço melhor que os meteoritos
    passam os teus berlindes rugindo por veias coronárias
    passam lágrimas rodando como berlindes azuis
    quero ir dormir à toca dos grilos
    quero ir contigo

    meu amor dos dez anos

    sou a menina que assistia ao enterro duma flor na tarde
    a que dava o biberão aos cordeirinhos
    em garrafas de estrela de Galicia
    e aguardava que chegasses
    como o melro pousado no último galho do dia

    meu doce amor dos quinze anos

    viste-me travestida de corvo descalça sobre montes de gelo
    viste-me ceder como a madeira de buxo entre as lições de latim
    entre equações de resultado incerto
    entre raízes quadradas que davam flor no inverno
    ainda me parece dormir enlaçada à tua apendicite
    como uma magnólia da noite

    meu doce amor dos vinte anos

    vou pelo teu braço como pela clareira dum bosque
    a campânula do tempo explode-me na cara
    dou um salto mortal para me agarrar à vida
    roubo lume nas hortas no canto de uvas negras
    perdão se fiz mal perdão
    de baixo das árvores que vão rumo ao subsolo
    estou apreendida de memória pela mente de Dioscórides
    classificada entre a lavanda e as plantas venenosas
    se me vês fico cega
    se me falas faz-se-me um eco na garganta
    deito-me na tua cicatriz como uma gaze
    tudo passa

    meu doce amor dos trinta anos

    vou pelo teu braço como por um braço de mar
    à aventura
    a minha vida é fruto do acaso
    entre ruas de limoeiros e canelhas de chuva
    entre megálitos absortos e lendas milenárias
    sinto que me cantam em babilónia e bretanha
    que a poldra do apocalipse me está esperando à porta

    meu doce amor da idade do ferro

    entre lanças e sentimentos campaniformes

    o meu eu vai pelo teu braço como por um traço
    inscrito numa tégula de bons augúrios

    o meu amor vai pela tua mão
    como o cão que é

    meu doce amor dos trinta mil anos
    o ar arranha
    ulula nesta fissura
    sinto que me cantam em babilónia e bretanha
    que a poldra do apocalipse me está esperando à porta…

    enquanto
    o meu eu atónito
    sobre um banco de peixes sentado
    sente ainda talvez a candura
    do doce amor dos três anos.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo Primera persona, de Margarita García Robayo (Tránsito, 2019). Lo recomiendo mucho.

    xviii
    El deseo de estar siempre lejos
    como un animal enfermo
     
    el deseo de crecer lejos
    como un animal sin piel
     
    el deseo de ser extranjera
    para poder invadir la piel
     
    cuando era niña no tuve un árbol
    cuando fui joven no tuve casa
    y ahora que no he crecido
    no tengo lengua
    ni corazón.
     
    Tendrás un lugar en mi casa, digo
    (y ahí está la trampa)
    tendrás un lugar en este río viejo
    grabado viejo
    horadando la piel.
     
    Los ríos, a diferencia de los pueblos, no cambian de sitio.
    Sólo desaparecen.  

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea y escriba mucho, que escriba y borre, y tire, que no se frustre en seguida sino que aprenda de los autores que le conmueven. Que viva plenamente, también.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que la industria actual está muy viva y es muy variada. Especialmente en el campo de la poesía, pero también en la narrativa, se han creado en los últimos años muchas editoriales pequeñas que están dispuestas a apostar por el riesgo, lo cual, creo, ha devuelto frescura al panorama literario.

    xx
    Mis padres beben vino
    en sendas copas;
    sorbos callados, piden perdón.
     
    Mi amante bebe vino
    de una botella:
    tragos rápidos,
    labios morados,
    a orillas de
    la diligencia.
     
    Y yo
    bebo vino con las
    manos,
    bebo vino de otras bocas:
     
    el recuerdo es todo ese amor no profesado;
    una religión.
     
    Yo no escribo:
    yo camino
    alejándome de todo
    mientras me trenzo el pelo.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cuál es el espacio para la poesía en la sociedad actual? Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía, dentro y fuera de las aulas.

    Todos los versos destacados son del poema ‘Holanda’ publicado en el poemario Animal de huida (Ediciones Oblicuas, 2013).

    Acabaremos con los versos finales del poema. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. 

    xxiv
    Nunca abriría la puerta a los desconocidos
    pero escapé
    yo sola
    a las fiestas en barco
    o por el camino
    de la autopista.
     
    No me dijeron: no te marches.
    Tampoco: no te quedes.
     
    xxv
    No saber cómo volver,
    no saber cómo,
    pero volver.
     
    Sólo regreso a lo que aún
    no es conocido.

    xxvii
    Mientras siga lloviendo, seguiré buscando un camino, cualquier camino, para cruzar la alambrada y llegar al refugio. Aunque no hay refugio. Aunque dijiste nunca hay refugio. Aunque tenga que arañarme la piel, olvidar las uñas, inventar el fuego. Bajo la lluvia parecíamos más fuertes. Bebíamos agua dentro de agua. Construir un refugio aunque no lo haya. Aunque el suelo tiemble. Aunque dijeras un refugio es un lugar para morir.
     
     
    xxxii
    Teníamos:
    caballos blancos para destruir
    caballos rojos para el miedo
    azules para el frío
    verdes para el arrepentimiento
     
    y tan sólo un par de horas
    hasta amanecer.
     
    xxxiv
    Una amiga me leyó las líneas de la mano y me dijo: vas a morir pronto. También dijo: dos, veo dos. ¿Dos qué? Dos cosas. Dos accidentes. Dos vidas.
     
    No me cobró nada, porque dijo que lo que estaba haciendo era ilegal en su país.
     
    Me arranqué las líneas de la mano y dije: Aquí está el accidente, está aquí. El accidente soy yo. Y levanté mi mano lisa; así era cómo iba a luchar.
     
    Cuando volví a encontrarme con él, me cogió la mano y dijo: ¿Dónde están tus líneas de la mano? Era lo que más me gustaba de ti. Toda esta suavidad no conduce a nada.



  • 2 poemas de Đorđe D. Sibinović, poeta serbio

    2 poemas de Đorđe D. Sibinović, poeta serbio

    Đorđe D. Sibinović (1964) es un poeta, novelista y doctor en leyes serbio. Ha publicado nueve colecciones de poesía y tres novelas. Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas y ha obtenido diversos premios literarios y distinciones. Actualmente vive y trabaja en Belgrado.


    CREPÚSCULO

    Hablé con un

    doctor

    ¿por qué estoy triste?

    en el crepúsculo a la oscuridad …

    la familia se reúne

    el día muere

    nace la oscuridad

    la vida comienza

    para quien necesita

    luz interior

    para no perderse …

    entonces te sientes triste

    como si estuvieras

    solo.

    Lo vi

    abatido …

    Pensé en

    Beethoven y

    La sonata de luna.

    Te veré mañana

    doctor …

    DESAYUNO

    No lavo los platos

    después de la cena.

    No desayuno.

    Almuerzo en la ciudad.

    Me salto la cena.

    No tengo tiempo para desayunar

    voy tarde

    al trabajo.

    El desayuno es lo más importante.

    Envío señales

    a mundos distantes

    donde muy probablemente

    usan naves espaciales.

    gracias a ellas

    conservan sus matrimonios …

    nosotros nos divorciamos

    porque estamos lejos de

    los platos limpios…

    no desayunamos

    y morimos de

    un ataque al corazón.

    Traducción al inglés: Danijela Trajković. Traducción al español: Mariela Cordero.