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Decía Fernando Pessoa, en boca de Álvaro de Campos, que todos tenemos dos vidas: la verdadera, que es la que soñamos en la infancia, y que continuamos soñando, adultos, en un sustrato de niebla; la falsa, que es la que vivimos en convivencia con los otros, que es la práctica, la útil, aquella en que acaban por meternos en un ataúd. Sin embargo, Pessoa tenía muchas vidas, más de las dos descritas en esos versos; porque era consciente de que la vida no basta, ni una ni solamente.

En los próximos artículos trataremos de desentrañar la máscara detrás de la máscara, para conocer un poquito mejor a este singular poeta portugués. Son muchas las lecturas y reflexiones que me han acompañado en esta búsqueda, en este deseo de descubrir, de comprender, de aprender más sobre uno de mis escritores favoritos. ¿Qué os parece si empezamos por el principio? Al fin y al cabo, si en algún lugar podemos situar el origen de su figura, debería estar en el nacimiento y evolución de la vida que dio vida al resto.  

Fernando António Nogueira Pessoa nació en Lisboa, en la Parroquia de los Mártires (cuarto piso de la finca número 4 del Largo de São Carlos), el 13 de junio de 1888.  Los primeros años de su existencia transcurrieron allí, en el seno de una familia acomodada, junto a su madre, Maria Magdalena Pinheiro Nogueira, que poseía una cultura muy superior a las de las mujeres de su época; su padre, Joaquim de Seabra Pessoa, también culto y bien posicionado; y su abuela materna Dionísia, que padecía una enfermedad mental denominada “locura rotatoria”, con ciclos agudos de marcada agresividad. Pessoa presenciaría alguno de estos episodios que dejaron huella en él, en forma de preocupación excesiva por volverse loco. Así lo explicaba en uno de los párrafos de su diario de 1908: Una de mis dificultades mentales —más horrible de lo que las palabras pueden expresar— es el miedo a la locura, que es, en sí mismo, locura. Estoy, al menos en parte, en ese estado que Rollinat descubre como el suyo en el poema que abre su Neurosis. 

El fallecimiento de su padre por tuberculosis en 1893, perfilará su infancia. Los problemas económicos a los que se ve sometida su madre, viuda con dos hijos, la obligarán a subastar parte de los muebles de la casa e, incluso, provocarían el traslado a una vivienda más modesta. Jorge, el hermano pequeño de Pessoa, moriría al año siguiente de fallecer el padre. Fue en aquella época de pérdida y cambio (fallecimiento de su padre y de su hermano; segundas nupcias de su madre, como veremos más adelante; nacimiento de sus nuevos hermanos, derivados de ese matrimonio…), difícil para cualquiera y más para un niño, en la que surgieron “otras voces”, como el capitán Thiebaut y Chevalier de Pas. Serán sus primeros heterónimos, esos personajes ficticios a los que daba biografía, personalidad y obra propia. También, aparecerá en ese momento su primer poema: A mi querida mamá.

En 1895 su madre contraerá matrimonio con João Miguel Rosa, que fue enviado a Sudáfrica, como cónsul de Portugal en Durban. Esa fue la razón por la que Pessoa viviría entre los siete y los diecisiete años en aquella ciudad, recibiendo una educación inglesa, siendo un alumno destacado en el que ya podían observarse habilidades para la literatura. De hecho, en 1904 obtendrá el Premio Reina Victoria por un ensayo en inglés, realizado como una de las pruebas de admisión en la Universidad del Cabo. Ya por entonces, había tomado vida otro de sus heterónimos, Alexander Search (1899), con el que Pessoa se enviaba cartas a sí mismo, poemas escritos en inglés y portugués. La influencia de su educación inglesa será insistente a lo largo de su vida, en su pensamiento y en su obra. 

Nos detendremos en 1905, cuando nuestro poeta regresará a Portugal (ya lo hizo en 1901, coincidiendo con la muerte de su hermana Henriqueta, de dos años de edad) para no volver a salir del país nunca más. Como despedida de este primer artículo, me gustaría dejaros con Quando ela passa (1902), uno de sus primeros poemas en portugués, posiblemente inspirado en la muerte de Henriqueta. 

Quando eu me sento à janela
P’los vidros qu’a neve embaça
Vejo a doce imagem d’elia
Quando passa… passa…. passa…

N’esta escuridão tristonha
Duma travessa sombria
Quando aparece risonha
Brilha mais qu’a luz do dia.

Quando está noite ceifada
E contemplo imagem sua
Que rompe a treva fechada
Como um reflexo da lua,

Penso ver o seu semblante
Com funda melancolia
Qu’o lábio embriagante
Não conheceu a alegria

E vejo curvado à dor
Todo o seu primeiro encanto
Comunica-mo o palor
As faces, aos olhos pranto.

Todos os dias passava
Por aquela estreita rua
E o palor que m’aterrava
Cada vez mais s’acentua

Um dia já não passou
O outro também já não
A sua ausência cavou
Ferida no meu coração

Na manhã do outro dia
Com o olhar amortecido
Fúnebre cortejo via
E o coração dolorido

Lançou-me em pesar profundo
Lançou-me a mágoa seu véu:
Menos um ser n’este mundo
E mais um anjo no céu.

Depois o carro funério
Esse carro d’amargura
Entrou lá no cemitério
Eis ali a sepultura:

Epitáfio.

Cristãos! Aqui jaz no pó da sepultura
Uma jovem filha da melancolia
O seu viver foi repleto d’amargura
Seu rir foi pranto, dor sua alegria.

Quando eu me sento à janela
P’los vidros qu’a neve embaça
Julgo ver imagem dela
Que já não passa… não passa.

Lecturas consultadas

  • Colaboradores de Wikipedia. Fernando Pessoa [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2019 [fecha de consulta: 29 de enero del 2020]. Disponible en <https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Fernando_Pessoa&oldid=122210338>.
  • Colaboradores de Wikipedia. Alexander Search [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2019 [fecha de consulta: 29 de enero del 2020]. Disponible en https://pt.wikipedia.org/w/index.php?title=Alexander_Search&oldid=55479125.
  • Colaboradores de Wikipedia. Quando ela passa [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2019 [fecha de consulta: 29 de enero del 2020]. Disponible en https://pt.wikisource.org/wiki/Quando_ela_passa.
  • Fernando Pessoa (prólogo, selección y traducción de Octavio Paz, 1984). Antología. Laia Literatura.
  • Fernando Pessoa (traducción de Ángel Campos Pámpano, 2013). Un corazón de nadie. Antología poética (1913-1935). Galaxia Gutenbert.
  • García Martín, José Luis (2002). Fernando Pessoa, sociedad ilimitada. Llibros del pexe.

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