Cómo escribir mil poemas

A lo largo del tiempo, el poeta vive queriendo dominar la nostalgia, vive en el exilio y la propia orfandad de sus palabras.

Cómo un niño que se hace hombre pasan los días y los poemas poco a poco se van diluyendo entre la vida cotidiana y el romanticismo de un verso que hace drama para llamar la atención.

El poeta sueña, vive, trata de definir en un poema sus experiencias por vivir, a veces necesitamos una, dos o cien palabras para poder recrear lo que en la profundidad de nuestras ideas intentamos expresar.

El poeta sufre, llora, disfruta, goza cada  palabra que lucha por volver a ser un sueño, un sentimiento, una caricia, un consuelo en arte mayor o en arte menor. El poeta suspira en un lenguaje maduro, matizando sus expresiones más sentidas.

A veces es francamente imposible y solo termina escribiendo un montón de palabras sin sentido, siendo solo un protagonista desconocido en su propio ego e inocencia que elude la realidad que suele ser muy cruda o estéril.

El poeta es quejumbroso, transcurre entre la conciencia y la ironía solemne del mismo oficio.

Qué importa si la poesía es difícil  o solo sobrevive en la llanura de su propio descenso, el poeta ama su propio canto, la entrañable manera de gritar te amo.

El poeta existe por la búsqueda de su propio camino, aunque caiga en el despeñadero del facilismo cordial y precoz y no intelectual de su propio camino. El poeta ama dormir a las dos de la madrugada, con el frío de un día que no termina y no nace al mismo tiempo.

Escribir mil poemas es un juego que transcurre en el heroico esfuerzo por querer mirar donde no sabemos que estamos viendo, que queriendo descifrar en un instante, en cualquier momento inesperado, habitual o figurado.

El poeta se desvanece poco a poco en cada poesía, espontáneo, saltando en la creatividad de un mundo mejor, amando la sensación del instante y esa luz del bosque iluminado por un mejor mañana. Escribir es un tesoro, es como aparecer y desaparecer en un instante, a veces insoluble, a veces caótico pero siempre ilusionado.

Después de mil poemas, no se sabe que va a pasar, solo queda la fidelidad de la experiencia, que a veces cumple y a veces padece, pero siempre satisface.

Sigamos tejiendo en el silencio, combativa mente en el desierto, estoicamente amando en el sufrimiento, amando la frescura de escribir un poema en la metáfora de poder existir.

Me celebro por eso y nada más.

Miguel Adame Vázquez.

Muchas gracias por acompañarme en este camino.

Comentarios

7 respuestas a «Cómo escribir mil poemas»

  1. Avatar de Miguel Adame Vázquez

    Muchas gracias por todo
    Oscar y José Luis

    1. Avatar de jose luis regojo

      Felicidades y sigue escribiendo. Un abrazo

      1. Avatar de Miguel Adame Vázquez

        Muchas gracias amigo poeta y Director
        de la Revista Poemame.com
        Un abrazo fuerte

  2. Avatar de Transmisor_d_Sinestesias
    Transmisor_d_Sinestesias

    Cuando entré a Poémame llevabas casi la mitad de ese número, es impresionante la cantidad y calidad de versos que has ido bordando, recibe un abrazo de lo más sincero, y un deseo de que esa llama siga viva en ti Mute… Felicidades por estos 1000 y que se multipliquen…

    1. Avatar de Miguel Adame Vázquez

      Muchas gracias pariente y amigo
      Eres muy gentil como siempre

  3. Avatar de Malu Mora ( Malulita_)
    Malu Mora ( Malulita_)

    Yo que te acompañe por algún tiempo, sin poder ir a tu ritmo siempre me preguntaba de dónde emana tanto verso, eres como una fuente inagotable, poeta de las mil poesías..
    Mi admiración y respeto, amigo.. Ya has escrito tu «poema perfecto»
    Abrazos Miguel! Y nos vestimos de gala y alzamos la copa para brindar por la poesía ¿que sería esta vida sin poetas?M

    1. Avatar de Miguel Adame Vázquez

      Muchas gracias compañera de mil batallas
      Haremos una pausa
      Para posteriormente proseguir adelante
      Un abrazo fuerte

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