La literatura y la poesía, para enmarcar este artículo, es un elemento cultural vigente y en proceso constante de actualización. El tiempo no ha podido opacarlas, sino al contrario. Como las otras artes, han sido enriquecidas, renovadas y diversificadas. Podríamos preguntarnos por qué y es que la poesía es parte del hacer humano y cumple funciones vitales que van más allá de la poética.



“Y así la poesía fue como el sol que sale finalmente después de la tormenta, o el canto de un pájaro que nos dice que hay vida alrededor” 1 . (Mempo Giardinelli)


En la historia, la poesía ha estado impregnada de cuestiones sentimentales, filosóficas, metafísicas, religiosos, hechos cotidianos y sociales, que a la larga pasan a ser un legado del pensamiento y vida de cada época, sumando un aporte histórico en la actualidad.
Podría decirse que la función de la poesía en el tiempo ha sido también además de la poética, el dar respuesta a interrogantes, expresarse libremente, celebrar la vida, lamentar sus pesares, guiar hacia nuevos horizontes.

La Función poética es propia de la poesía, lo que le da identidad o vida como tal. De allí que dominar la técnica, los diferentes recursos literarios que permitan una estética, elegancia y belleza en el poema, son importantes. Se considera que la obligación directa de la poesía es con la lengua: conservarla, ampliarla y perfeccionarla. Pero ¿Acaso el poeta está blindado y su prioridad poética le impide aportar al mundo coexistente?

Somos seres sociales inmersos en contextos diversos, gracias a la tecnología, nos enteramos de que situaciones aisladas, en realidad no lo son, y las condiciones son comunes en otros puntos del planeta y en diferentes épocas: pobreza, guerra, corrupción, hambre, exilio, discriminación, otros. Situaciones que sacuden al ser humano, lo sensibilizan, le hacen pensar, hacer, decir, actuar, denunciar, pedir justicia… ya sea localmente o a nivel más amplio. Todo arte comunica por lo que el poeta emisor también comunica un mensaje tan variado, como la vida misma o cómo él quiera hacerlo.

Para ello quiero citar una pequeña estrofa de la poeta mexicana Sor Juana Inés de la Cruz. Que nos brinda desde hace algunos siglos la problemática de la mujer, cuyo dedo acusador viril, solo ve en ella la causa del pecado.


“Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis»


Permítaseme hacer este parangón. El príncipe feliz, deja de reír un tiempo, cuando ve el sufrimiento humano. ¿Debe el poeta cumplir a cabalidad con la función poética sin tener mayor compromiso social, evadiendo temáticas que la misma crudeza de la vida le arroja en su multiforme presentación?, la respuesta es sí. Puede hacerlo; pero la misma diversidad nos traerá poetas comprometidos socialmente cuyos aportes tienen el propósito denunciar condiciones adversas, dar su esfuerzo para generar conciencia social, aprovechar el poder de la palabra que motive a otros a la acción y búsqueda de soluciones. Otros lucharán por reivindicar la libertad de expresión u otros derechos. La vida nos ha dado artistas diversos y poetas que ponen el dedo en la llaga para ser la voz del pueblo y la luz en el camino. De allí el decir en mi país El Salvador “Los profetas y poetas, nunca mueren”, por la permanencia de la palabra. Son muchos los poetas que sin perder la belleza del poema se sienten comprometidos socialmente y más cierto también, que a otros les ha costado el exilio, la cárcel o la muerte.

En El Salvador, se han tenido poetas de esta índole. Ejemplo de ello es la denominada “Generación Comprometida” que por los años 1950 inició con poetas latinoamericanos exiliados en el país, como Miguel Angel Asturias. El seguimiento en el tiempo por poetas como Ítalo López Vallecillos y un segundo grupo que tuvo origen en la Facultad de Derecho de la Universidad de El Salvador con poetas como Roque Dalton, cuyos detalles han sido plasmados en la revista de Poémame en el artículo denominado “Roque Dalton, Poesía y Revolución” 2 . La generación comprometida en sus diferentes momentos ha tenido gran influencia en otros grupos literarios en el tiempo, tanto para ahondar en la realidad salvadoreña, como por su interés de renovar la estética y progreso literario.

El compromiso más allá de las letras y calidad es personal, moral, nacional, patriótico, social, por lo que las temáticas son más cercanas a la realidad con posibilidades de sentar las bases de una reflexión y debate literario, social.

Cito el siguiente pensamiento que expresa una visión y misión del artista comprometido:

“La Inteligencia y el Sentimiento no pueden ser apolíticos. No pueden serlo sobre todo en una época principalmente política. La gran emoción contemporánea es la emoción revolucionaria. ¿Cómo puede entonces un artista, un pensador, ser insensible a ella?”
José Carlos Mariátegui, Signos y Obras, pág. 125, Biblioteca Amauta).

Los miembros de la Generación comprometida no solo realizaron una actividad literaria, sino que también sobrellevaron la lucha política. Uno de ellos Roque Dalton que experimentó las tres. Esta traerá diferentes opiniones sobre cómo vivir la poesía. Al final
cada poeta como ser humano, responde a sus necesidades y llamados internos. En El Salvador son muchos los escritores cuyo compromiso con la realidad social fue o sigue siendo plasmado en su poesía. Ejemplo de ello es Oswaldo Escobar Velado, Matilde Elena López, Otoniel Guevara, Kenny Rodríguez, por mencionar algunos. Así en el mundo muchos poetas revelan con sus letras las situaciones de su contexto: Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Ernesto Cardenal, Mario Bennedeti, Jorge Luis Borges entre otros.

Comparto unas muestras.


«Perra de Hielo». Roque Dalton
En El Salvador la violencia no será tan sólo
la partera de la Historia.


Será también la mamá del niño-pueblo,
para decirlo con una figura
apartada por completo de todo paternalismo.


Y como hay que ver la casa pobre
la clase de barrio marginal
donde ha nacido y vive el niño-pueblo
esta activa mamá deberá ser también
la lavandera de la Historia
la aplanchadora de la Historia
la que busca el pan nuestro de cada día de la Historia
la fiera que defiende el nido de sus cachorros
y no sólo la barrendera de la Historia
sino también el Tren de Aseo de la Historia
y el chofer de bulldozer de la Historia.


Mala noticia en un pedazo de periódico
Hoy cuando se me mueren los amigos
sólo mueren sus nombres.
¿Cómo aspirar, desde el violento pozo,
abarcar más que las tipografías,
resplandor de negruras delicadas,
flechas hasta las íntimas memorias?

Sólo quien vive fuera de las cárceles
puede honrar los cadáveres, lavarse
del dolor de sus muertos con abrazos,
rascar con uña y lágrima las lápidas.


Los presos no: solamente silbamos
para que el eco acalle la noticia.

             

Van los niños descalzos. Irma Lanzas
Bajo las golondrinas corre un tropel de voces,
Y de manos heridas, y de pies sobre el lodo. 
     
Van los niños descalzos… 
¡Ah, tambor por qué suenas! 
                       
Van los niños descalzos… 
                         
¡Ah, clarín por qué cantas! 
                       
¿Por qué pregonan gloria, por qué hablan de futuro?

Por los niños descalzos, 
                       
Por los niños desnudos, 
                           
No veo la mañana ni puedo oír la aurora. 
         
Cuando no hay esperanza se ha perdido el camino, 
 
Cuando un pueblo desangra las bocas de los niños 
 
Mancha sus propias huellas   
                     
Y mata su destino. 

Roberto cea

EL POTRERO Primera parcela. Las pocas personas que hablan de mi país, lo confunden con una provincia de Brasil o con la tierra primera que pisó Cristóbal Colón, cuando descubrió el Nuevo Mundo. Qué importa esa confusión geográfica, si nuestra propia vida es confusa. Eres confusa como un poema de Blake, le dije un día, y ella no se dio por enterada. Pero mi país es un potrero y en eso no hay confusión: Los caballos se ven en los automóviles, en las calles, en los barrios pobres y en las colonias de la burguesía y en los almacenes y en las oficinas públicas y privadas. En todo se ven los caballos y las vacas y las mulas, sobre todo las mulas y los bueyes y los toros y hasta los garañones en celo. No nos dejan mirar ni la mañana. No se ven ni la luna ni los niños ni el aire. 


1 Poesía y Vida Editorial Buenos Aires Educación

2 Roque Dalton. Poesía y Revolución. Revista Poémame.
https://revista.poemame.com/2018/02/27/roque-dalton-poesia-y-revolucion/

3 Generación Comprometida
https://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_comprometida