7 poemas en edición bilingüe de Gary Snyder

Gary Snyder con su esposa Masa y su hijo Kai, en 1969. Foto: Phillip Harrington; Allen Ginsberg.

Gary Snyder (San Francisco, 1930) es un poeta, traductor, ensayista, conferenciante y activista medioambiental estadounidense, perteneciente a la Generación Beat y al Renacimiento de San Francisco. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas y reconocida por numerosos premios, entre los que destaca el Pulitzer de Poesía en 1975, concedido precisamente por “La isla de la tortuga”. Publicamos una selección de poemas del Snyder en español e inglés, traducidos por José Luis Regojo e incluidos en su poemario “La isla de la tortuga” (kriller71 ediciones, 2017). 


Aguacate

¡El Dharma es como un Aguacate!
Algunas partes tan increíblemente maduras,
Pero son buenas.
Y otras, duras y verdes
Sin mucho sabor,
Como para quienes gustan de los huevos bien cocidos.
Y la piel es fina,
La enorme semilla redonda
En el centro,
Es tu propia Naturaleza Original—
Pura y suave,
Casi nadie la parte en dos
O intenta ver
Si crecerá.
Dura y resbaladiza,
Parece como
Si tuvieras que plantarla — pero entonces
Sale disparada de entre los
dedos—
se escapa.

Avocado

The Dharma is like an Avocado!
Some parts so ripe you can’t believe it,
But it’s good.
And other parts hard and green
Without much flavor,
Pleasing those who like their eggs well-cooked.
And the skin is thin,
The great big round seed
In the middle,
Is your own Original Nature—
Pure and smooth,
Almost nobody ever splits it open
Or ever tries to see
If it will grow.
Hard and slippery,
It looks like
You should plant it — but then
It shoots out thru the
fingers—
gets away.


En cuanto a los poetas

(traducido conjuntamente con Nacho Fernández)

En cuanto a los poetas
Los Poetas Tierra
Que escriben pequeños poemas,
No necesitan ayuda de nadie.

Los Poetas Aire
Dominan los vendavales más veloces
Y a veces se mecen en los torbellinos.
Poema tras poema,
Giran en el mismo impulso.

A cincuenta bajo cero
El gasóleo no fluye
Y el propano se queda en el tanque.
Los Poetas Fuego
Arden a cero absoluto
Amor fósil bombeado de nuevo.

El primer
Poeta Agua
Se quedó abajo seis años;
Estaba cubierto de algas.
La vida en su poema
Dejó millones de huellas
Pequeñas y distintas
Entrelazándose en el barro.

Con el Sol y la Luna
En el vientre,
El Poeta Espacio
Duerme.
No hay final para el cielo—
Pero sus poemas,
Como gansos salvajes
Vuelan desde el confín.

Un Poeta Mente
Se queda en casa.
La casa está vacía
Y no tiene paredes.
El poema
Se ve desde todos los lados,
En todas partes,
A la vez.

As for poets

The Earth Poets
Who write small poems,
Need help from no man.

Play out the swiftest gales
And sometimes loll in the eddies.
Poem after poem,
Curling back on the same thrust.

Fuel oil won’t flow
And propane stays in the tank.
Fire Poets
Burn at absolute zero
Fossil love pumped back up.

Water Poet
Stayed down six years.
He was covered with seaweed.
The life in his poem
Left millions of tiny
Different tracks
Criss-crossing through the mud.

In his belly,
The Space Poet
Sleeps.
No end to the sky—
But his poems,
Like wild geese,
Fly off the edge.

Stays in the house.
The house is empty
And it has no walls.
The poem
Is seen from all sides,
Everywhere,
At once.


Copas de pino

en la noche azul
niebla helada, el cielo brilla
con la luna
copas de los pinos
se inclinan azul-nieve, se difuminan
en el cielo, escarcha, bajo la luz de las estrellas.
el crujido de botas.
rastro de conejo, rastro de ciervo,
qué sabemos.

Pine tree tops

in the blue night
frost haze, the sky glows
with the moon
pine tree tops
bend snow-blue, fade
into sky, frost, starlight.
the creak of boots.
rabbit tracks, deer tracks,
what do we know.


El baño

Lavando a Kai en la sauna,
La lámpara de queroseno sobre una caja
afuera del ventanal a ras de suelo,
Ilumina el borde de la estufa de hierro y la
palangana sobre la losa
Vapor y sonido de gotas de agua
esparcidas en la pila de rocas de arriba
Él está de pie en el agua tibia
Jabón por entre toda la suavidad de sus muslos y estómago
“¡Gary no me enjabones el pelo!”
—miedo a que le escuezan los ojos—
la mano enjabonada que siente
a través y alrededor de los relieves y curvas de su cuerpo
hasta la entrepierna,
Y le lavo cosquilleando el escroto, su pequeño ano,
su pene que se curva y endurece
cuando retiro la piel e intento lavárselo
Ríe y salta, revoleando los brazos
me acuclillo desnudo también,
¿es este nuestro cuerpo?

Sudando y jadeando en la piedra caliente al vapor de la caldera
el balde de madera rocía agua en la tabla de cedro
el titilar de la lámpara de queroseno afuera en el viento del pinar
sierra bosque riscos noche—
Masa entra, permite que el aire fresco
se filtre desde la puerta
una dulce y profunda inspiración
Y ella lo inclina agarrándolo con cuidado, con una rodilla abajo
su pelo cae y esconde toda una parte de su
hombro, pecho y barriga,
Lava con destreza el pelo de Kai
que se enfada y chilla—
El cuerpo de mi mujer, la sinuosa columna de su valle
el espacio entre los muslos al que llego,
forma el arco curvo de su vulva y lo sostengo desde atrás,
un jabonoso cosquilleo una porción de grial
El portal de lo Imponente
Que se abre a un mundo cambiante de espejos dobles de
úteros en úteros, en círculos,
que comienzan con música,
¿es éste nuestro cuerpo?

El lugar oculto de la semilla
La red de venas que fluye a través de las costillas, que recoge
leche y culmina en un pezón—se ajusta
a nuestra boca—
La leche mamada de éste nuestro cuerpo despide
sacudidas de luz; el hijo, el padre,
comparten el gozo de la madre
Que brinda una suavidad a la flor de la asombrosa
puerta abierta del rizado loto que cojo y beso
Mientras Kai ríe en el pecho de su madre del que es destetado
ahora, nosotros
nos lavamos uno al otro,
éste nuestro cuerpo

El pequeño escroto de Kai junto a su ingle,
la aún oculta semilla, que pasó de nosotros a él
En flujos que auparon con las mismas alegrías fuerzas
como su lactante Masa después,
juega con su pecho,
O yo en ella,
O él emergiendo,
éste es nuestro cuerpo:

Limpios y aclarados, sudamos más, nos estiramos
sobre los bancos de secoya los corazones laten
Tranquilos al fuego lento de la estufa,
el aroma de cedro
Y luego nos damos la vuelta,
murmuramos chismes de los pastos,
charlamos de la leña,
Nos asombramos de cómo dormita Gen, cómo lo traeremos
pronto para bañarlo también—
Estos chicos que aman a su madre
que ama a los hombres, que pasa
sus hijos a otras mujeres;

La nube en el cielo. Los pinos cimbreantes.
el gorgoteo del agua en el prado pantanoso

éste es nuestro cuerpo.

Fuego dentro, el agua hierve en la estufa
Suspiramos y nos dejamos caer desde los bancos
envolvemos a los bebés, salimos,

noche oscura & todas las estrellas.

Nos echamos agua fría en la espalda y muslos
Entramos a la casa—despedimos vapor de pie junto al fuego del hogar
Kai retoza en la piel de cordero
Gen de pie se agarra y grita,

«¡Bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao!»

Este es nuestro cuerpo. Sentados con las piernas cruzadas junto al fuego
bebemos agua helada
abrazamos a los bebés, besamos sus barrigas,

Reímos sobre la Gran Tierra
Recién salidos del baño.

The bath

Washing Kai in the sauna,
The kerosene lantern set on a box
outside the ground-level window,
Lights up the edge of the iron stove and the
washtub down on the slab
Steaming air and crackle of waterdrops
brushed by on the pile of rocks on top
He stands in warm water
Soap all over the smooth of his thigh and stomach
“Gary don’t soap my hair!”
—his eye-sting fear—
the soapy hand feeling
through and around the globes and curves of his body
up in the crotch,
And washing-tickling out the scrotum, little anus,
his penis curving up and getting hard
as I pull back skin and try to wash it
Laughing and jumping, flinging arms around,
I squat all naked too,
is this our body?

Sweating and panting in the stove-steam hot-stone
cedar-planking wooden bucket water-splashing
kerosene lantern-flicker wind-in-the-pines-out
sierra forest ridges night—
Masa comes in, letting fresh cool air
sweep down from the door
a deep sweet breath
And she tips him over gripping neatly, one knee down
her hair falling hiding one whole side of
shoulder, breast, and belly,
Washes deftly Kai’s head-hair
as he gets mad and yells—
The body of my lady, the winding valley spine,
the space between the thighs I reach through,
cup her curving vulva arch and hold it from behind,
a soapy tickle a hand of grail
The gates of Awe
That open back a turning double-mirror world of
wombs in wombs, in rings,
that start in music,
is this our body?

The hidden place of seed
The veins net flow across the ribs, that gathers
milk and peaks up in a nipple—fits
our mouth—
The sucking milk from this our body sends through
jolts of light; the son, the father,
sharing mother’s joy
That brings a softness to the flower of the awesome
open curling lotus gate I cup and kiss
As Kai laughs at his mother’s breast he now is weaned
from, we
wash each other,
this our body

Kai’s little scrotum up close to his groin,
the seed still tucked away, that moved from us to him
In flows that lifted with the same joys forces
as his nursing Masa later,
playing with her breast,
Or me within her,
Or him emerging,
this is our body:

Clean, and rinsed, and sweating more, we stretch
out on the redwood benches hearts all beating
Quiet to the simmer of the stove,
the scent of cedar
And then turn over,
murmuring gossip of the grasses,
talking firewood,
Wondering how Gen’s napping, how to bring him in
soon wash him too—
These boys who love their mother
who loves men, who passes on
her sons to other women;

The cloud across the sky. The windy pines.
the trickle gurgle in the swampy meadow

this is our body.

Fire inside and boiling water on the stove
We sigh and slide ourselves down from the benches
wrap the babies, step outside,

black night & all the stars.

Pour cold water on the back and thighs
Go in the house—stand steaming by the center fire
Kai scampers on the sheepskin
Gen standing hanging on and shouting,

“Bao! bao! bao! bao! bao!”

This is our body. Drawn up crosslegged by the flames
drinking icy water
hugging babies, kissing bellies,

Laughing on the Great Earth

Come out from the bath.


El verdadero trabajo

(Hoy con Zach y Dan remando por Alcatraz y alrededor de la isla del Ángel)

leones marinos y pájaros,
el sol entre la niebla
se desliza y relaja,
te mira directamente a los ojos.
la calima del sol;
un gran petrolero surca ligero y alto.

mar picado ola brusca—
conecta los flujos de marea—
gaviotas sentadas en la reunión
comen;
nos deslizamos entre acantilados blanquecinos.

el verdadero trabajo.
lavar y suspirar,
pasa inadvertido.

The real work

[Today with Zach & Dan rowing by Alcatraz and around Angel Island]

sea-lions and birds,
sun through fog
flaps up and lolling,
looks you dead in the eye.
sun haze;
a long tanker riding light and high.

sharp wave choppy line—
interface tide-flows—
seagulls sit on the meeting
eating;
we slide by white-stained cliffs.

the real work.
washing and sighing,
sliding by.


Para los niños

Las altas colinas, las cuestas,
de estadísticas
están ante nosotros.
la subida escarpada
de todo, sube,
sube, mientras todos nosotros
bajamos.

El siglo que viene
o el siguiente,
dicen,
habrá valles, pastos,
nos podemos encontrar allí en paz
si llegamos.

Para subir estas cumbres venideras
una palabra para ti, para
ti y para tus hijos;

estad juntos
aprended las flores
id ligeros

For the children

The rising hills, the slopes,
of statistics
lie before us.
the steep climb
of everything, going up,
up, as we all
go down.

In the next century
or the one beyond that,
they say,
are valleys, pastures,
we can meet there in peace
if we make it.

To climb these coming crests
one word to you, to
you and your children:

stay together
learn the flowers
go light.


La Gran Madre

No todos los que pasan
Frente a la silla de la Gran Madre
Pasan con solo una mirada.
A algunos les mira las manos
Para ver qué tipo de salvajes fueron.

The Great Mother

Not all those who pass
In front of the Great Mother’s chair
Get passt with only a stare.
Some she looks at their hands
To see what sort of savages they were.

José Luis Regojo

José L. Regojo (Caracas, Venezuela, 1958) es catedrático de inglés en el instituto Montserrat de Barcelona, “research fellow” (investigador) en The Center for Gary Snyder Studies en la Hunan University, Changsha, Hunan Province (China), activista por los derechos humanos, escritor, marido y padre de dos chicas. Traductor al español y catalán de la obra de Gary Snyder, es además autor del libro Max y su sombra (Proteus ed. 2012) y otros libros de gestión de asociaciones sin ánimo de lucro. Página web: https://regeye.blogspot.com.es/

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9 Respuestas

  1. Verïn dice:

    Una selecciön maravillosa!

  2. Alejandro dice:

    qué linda antología… algunos de los que más me conmueven!
    Exquisito.

  3. Francis dice:

    Gracias por aportar algo de la preciosa y conmovedora poesía de Snyder.

  4. Ruben Astorquizaga dice:

    Gracias por compartir estos poemas de Gary Snyder, un tipo de una sencibilidad fuera de serie.

  1. 24 marzo, 2017

    […] La isla de la tortuga, poemas de Gary Snyder […]

  2. 9 agosto, 2017

    […] [Traducción de José Luis Regojo. El original y 6 más poemas (en traducción y con el original) del libro “La Isla de la Tortuga” (1974; premio Pulitzer 1975; primera edición en español, 2017), acá: http://revista.poemame.com/2017/03/18/7-poemas-en-edicion-bilingue-de-gary-snyder/%5D […]

  3. 6 noviembre, 2017

    […] a la vez. Uno de los que estoy leyendo es “La isla de la tortuga” de Gary Snyder, un poeta beatnik que ganó el Pulitzer en 1975 y que está […]

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