Poémame cumple dos años

Reading Orpheu 2 (1954) de José de Almada Negreiros (1893-1970). Museo Calouste Gulbenkian, Lisboa, Portugal. Foto: Pedro Ribeiro Simões (Flickr/CC BY 2.0)
  • 37
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Hace poco más de dos años recibí un mensaje vía Twitter, de un usuario llamado Poémame en el que se me invitaba a curiosear en la web Poémame.com y quizás publicar algún poema.

Admito que al principio me costó un poco, dejé el mensaje ahí y pensé, bueno, otra web literaria, veremos… Pero un día de Octubre me dije, ¿por qué no? y decidí enviar un poema a ver qué ocurría.

Recibí un comentario de @osvid donde me daban las gracias por compartir mis versos, y me daban la bienvenida a Poémame. Eso ya es diferente, me dije, he estado en otras webs literarias y no recuerdo que nadie me diera la bienvenida. La verdad es que ese gesto me animó a seguir publicando poemas. Estoy hablando del año 2016. Hoy, 23 de Septiembre de 2018, Poémame cumple dos años. y Yo sigo ahí, publicando versos y disfrutando de la lectura de poemas que personas como yo, ha encontrado en Poémame un lugar donde compartir sus textos, donde leer a otros autores e interactuar con ellos.

No soy más que una usuaria de la web, como todos vosotros; llegué aquí por casualidad, monté mi mesita de versos y ahora he de admitir que me encanta recibir visitas, y me apasiona pasear por el resto de mesitas de los demás poetas, compartiendo lecturas, impresiones, sensaciones… y lo que más me importa y me cautiva, emociones. Porque principalmente, si algo es Poémame, es emoción. Sí, es poesía, es literatura, pero ¿qué son la literatura y la poesía si no emoción?

A día de hoy, para mí Poémame es mucho más que un sitio web. Habréis visto que nos gusta decir que Poémame es un Bar literario y os diré por qué. Poémame es un lugar donde nos encontramos persones apasionadas de la poesía y, por extensión, de la literatura en general. Aquí nos leemos, aprendemos unos de otros, compartimos, e incluso colaboramos y hacemos versos entre varios autores, cosa que enriquece terriblemente la creación de cada uno. En Poémame he encontrado poesía, he aprendido y algo que no es fácil de decir cuando se habla de lugares virtuales, he hecho amigos, amigos a los que quizás no les he visto los ojos, pero les he visto el alma. Y eso, compañeros, no es fácil de pasar por alto. Ahora puedo decir que hay personas en el mundo a las que quiero mucho y ni siquiera les he dado la mano.

Por todo esto y más, quiero desde aquí felicitar a Poémame por sus dos años, por darnos este precioso espacio donde poder dar rienda suelta a nuestra creatividad, donde poder encontrar personas que, quizás de otro modo, no las habría encontrado, donde poder encontrar poesía en estado puro, todo en un ambiente sano, alegre y literario.

No quiero olvidar dejar un inmenso agradecimiento a Óscar David (@osvid), por su dedicación, por regalarnos su tiempo, por poner tantísima ilusión en algo que al final disfrutamos todos los demás.

Os puedo decir que desde que estoy en Poémame, mi vida no es la misma, mi vida está más llena, y eso, amigos míos, es impagable.

Por esto hoy quiero compartir con vosotros una serie de poemas que se han ido publicando en la web por y para Poémame; lo comparto con vosotros, pero uno mi voz a la vuestra para dedicárselo a Óscar, a Poémame y brindar dando las gracias por todo: ¡larga vida a este Bar!


Nuestro Bar (@Malulita_)

No se si es verso libre, prosa, historia o cuento
sólo se que allí en ese pequeño bar brilla el intelecto

Allá a lo lejos
entre el bosque de poesía, ¿lo ves?
allí ese árbol, el más hermoso
el más verde y frondoso

ése lleno de historias de vida,
entre los miles que hay
se distingue por sus hojas
con miles de versos escritos
que de muchos colores arroja.

Creció a través del tiempo
para cada uno de ustedes
simboliza la amistad
con mucha fraternidad

Sembrado en tierra fértil
abonado con lirismo excelente
siempre fue regado de anhelos,
letras y mucho compañerismo

Si sus ramas y hojas ves adornados
son los hurras, aplausos y bravos
flores y sombreros que lanzamos
al brindar por un compañero
y su poema perfectamente logrado

¿Recuerdas?
cuando andábamos de mesa en mesa
brindando con la copa de la vida
dándonos felicitaciones o tomando consejos

ya embriaga de contento hasta confundía
los nombres de las poetisas y apenada
mil colores a la cara me subían
ellas de tan buen humor se reían,
¡uuuufff! ¡qué alegría!

Quisiera ponerle al árbol un letrero brillante
en lo más alto de la copa como el que ilumina
nuestro poético bar sus veinticuatro horas abierto,
poetas y poetisas entran y salen todo el día
ha sido el mejor acierto

Siempre recuerda
que éste árbol en sus hojas lleva magia
pues creció con un tronco fuerte
con raíces muy profundas
que se extendieron a todo continente

para que logres tus sueños,
a los que pones mucho empeño
te deseo la mejor de las suertes
en tu noble labor de poeta y escritor.

Tú eres como ese sembrador
del poema de Rafael Blanco Belmonte
que a diario siembra en el monte
para personas que aún no nacen ni conoce

y tú, tú siembras letras al mundo
que como buena semilla crecen se expanden,
brillan, dan frutos, se hacen grandes
para delicia de quién te lee

Deja decirte que tienes un lugar en mi corazón
aunque estemos muy lejanos
y nos separe cielos, mares u océanos
y la distancia sea muy extensa.
el habernos conocidos esa fue la recompensa

te dejo mis buenos deseos
además de mi fraternidad
para que los siembres en tu víscera cardiaca
no olvides que hoy en día se destaca
todavía el amor y la amistad.

Recuerda además hoy y siempre
que te doy mi mano franca
mi abrazo y compañía
y mi cariño a distancia

Yo me llevo en mi corazón
muy adentro del alma mía
áquel pequeño y alegre lugar
que ha sido nuestro bar
que felices nos unió un día

Sí, nuestro querido bar poético.

 

Poémame (@Satanasisalive_)

«Encontré una casa de poetas
donde vive una familia,
encontré versos de libretas,
en sus bordes y comillas.

Entré a un espacio de mentes libres,
de mentes agudas y llorosas,
encontré líneas versos simples
de letras escritas en prosas.

Conocí una casa de poetas,
donde las lágrimas
se visten de lluvia,
donde la vida
nace y muere en un verso,
donde en un escrito
y unas cuantas rimas
le dan la vuelta al universo.

Conocí una casa de poetas, llamada Poémame.

 

Generación Poémame (@MarcZarzosa)

Abordamos los temas que son más dispares,
pincelando los poemas de nuestro futuro,
adornamos conciencias y lindos lugares…
rompiendo mil lanzas por este infiel muro.

Comentamos, amamos y colaboramos,
como nadie en la historia se había atrevido,
pajita a pajita construimos el nido,
ramita a ramita cruzamos el charco.

Generamos belleza y mundos ocultos,
aunamos las piezas de un puzzle sin rectas.
Le damos grandeza al tonto y al culto,
buscamos la mezcla y la rima perfecta..

Batimos en duelo sin miedos e insultos,
tocamos el alma callando al tumulto.
Rogamos al cielo el dar con la letra,
y mientras lo piensas alcanzas la meta.

Publica en portada, nuevo y destacado,
y siente el delirio de ser valorado.
Embriaga tu vida de oda o sainete,
nada que envidiar a la del veintisiete.

 

Nunca pensé (@Robert_Allen_Goodrich)

Nunca pensé
que llegaría a este nivel
en esta Casa de las Letras
en esta morada internacional.

Gracias Poémame
por dejarme entrar día a día
noche a noche
a este mundo poético virtual.

Nunca pensé
que llegaría este momento.

 

Garabatos de palabras (@ArthaMoreton)

Llevo unos días sintiéndome afortunada
por haber encontrado este lugar tan denso de almas
y me detengo por un momento a dar las gracias
por tantas emociones que siento al leer vuestras palabras

Añoro siempre las teclas de aquella Olivetti
en la que jugaba a escribir de pequeña
las primeras palabras que resonaban en mi mente
y que no quería que echasen a volar dispersándose en la nada.

Nunca me he considerado
ni una poeta, ni una escritora, ni una pintora,
aunque me atreva a escribir poemas, novelas y pinte cuadros

Soy solo una persona que necesita
que el relleno que escapa de mis costuras
no desperdicie sentimientos en vano
y barro mis emociones lanzándolas al teclado
o cargando de pigmentos los pinceles

Me siento una vez más atrapada por la sinestesia
y aturdida por la serendipia que me lleva hasta vuestras palabras
esas que al leer encienden mi alma
y me rindo ante vuestros poemas, relatos y pensamientos

Muchas son las obras de arte que me dejaron el corazón petrificado
siendo difícil respirar tras contemplar tanta belleza
recuerdo haber pasado media hora ante este cuadro
aunque me pareció una dulce eternidad

Es uno de tantos cuadros que me hubiera gustado pintar
como son muchas de vuestras palabras las que desearía escribir.

 

Ese bar donde se beben versos (@_Sejmet_, @Pequenho_Ze)

Lugar para un encuentro inesperado,
rincón para curarse las heridas,
letras que no pasan inadvertidas
a los ojos que vieron demasiado.

Palabras que nos hieren el costado,
nos arrancan sonrisas escondidas.
Poetas que asoman a nuestras vidas
abriéndose en canal a nuestro lado.

Poémame, susurra o grita en alto
verdades o mentiras descaradas.
Decídete empleando prosa o verso,

que desde aquí tu voz callada exalto:
da luz a tus palabras más guardadas,
lánzate a conquistar el universo.

 

Me imagino un Poémame (@_Sejmet_)

Sin nombres que señalen, que limiten el hondo piélago de la imaginación, me imagino un Poémame inserto en la naturaleza de los días. Más que un bar, una cabaña moderna. Mitad pastoril, mitad urbanita. Me imagino llegando a su puerta y en pie la primera persona con luz tras el humo que deja un cigarro sujeto en su mano, mientras coge en la otra una copa incompleta de cava, de cava y de letras. Me saludará con euforia y, a borbotones, saldrá la palabra derramada por su boca. Me imagino a un rompeolas en activo, salpicando frescura, y tendré que entrar, lo sé.

A los pocos segundos habré traspasado el umbral y me costará tragar la paz que respire. Un inmenso mundo se abrirá a mis ojos. Sin ir más lejos, a la derecha hallaré, pegada a un estante repleto de libros, una sombra de alguien que mira por una ventana. Miraré yo también, y pensaré que estoy loca, cuando vea que ha sido capaz de poner ahí arriba, en el cielo, la suma de varios planetas alineados. Después, le dirá a la luna algo susurrado y ella asentirá. ¿Desde cuándo la luna comprende a un poeta?

Seguiré mi camino dejando la duda enganchada a una mesa y sentada a mi izquierda, encontraré otra sombra anudando unos versos, usando un cordel para unirlos, atando sonidos, poniendo la rima con gran precisión. Le oiré mascullar entre dientes: esto nunca será perfecto. Es el ceño fruncido en su frente la experiencia reunida. Dejaré que prosiga el poeta con sus mediciones y me marcharé.

En la barra del bar me estará esperando paciente una copa que no habré pedido y alguien con pinta de jefe me va a ofrecer en bandeja o en estrofa —según le apetezca—, unos versos crujientes, diciendo que soy poesía. No tengo ni idea de qué habrá en la copa, pero sabrá a farra, y mientras lo pienso, notaré que alguien retira el asiento que hay a mi lado, se sienta y me mira con ojos humildes que escriben sin pluma letras doloridas y reclamos de amor. De pronto, llamarán a la puerta y entrará la noche abrazada a un poeta que trae la mochila repleta de estrellas para colocarlas en nuestro salón. Contará que las ha cogido del cielo subido a la Torre Eiffel. Y no me va a causar asombro, no. Allí todo es posible. Hasta ver el mar cubriendo unos ojos que lloran poesía.

Al final, perderé la conciencia del tiempo que lleve en el bar, porque en Poémame no existen relojes. El tiempo se mide en historias trasladadas a la Edad Media con vocablos rebuscados, o amparando oscuridades, dando alas a lo prohibido, despertando la inquietud o invitando a la calma, dependiendo del momento, ora vestidos, ora desnudos.

Poémame (@Pequenho_Ze)

Poémame el hambre literaria
que navega por mis venas
apresada.
Rímame las esperanzas,
desata las emociones
que están guardadas.
Haz de mi viaje un verso,
de mi café una trovada
de nuevos sueños.
Ábreme otra ventana
que muestre tu cielo y tu mar,
ábreme el alma.

Poémame las nieves de los labios,
las grietas de los dedos,
la mirada.
Haz del huracán que acecha
brisa de verano tierna,
funde la escarcha.

Que aunque no te veo los ojos
sé que estás ahí esperando
con tus versos en mis manos;
mi mesa siempre es tu mesa,
en la tuya tengo una silla…
¿nos poemamos la vida?

 

24/07 Poémame ( @Letizia & @vsmc2002)

Genio titular de Poémame…
Cómo te explico,
que el alcance de este, tu proyecto
ha logrado un universo de letras
como las mismas estrellas…
lo nunca en tu mente esperado…

Han venido desde tierras lejanas
Desde Levante y Poniente
Los versos y poesías que iluminan
como el sol entre persianas…

Todos aquí gozamos de una hermosa
comunidad, sin importar distancias,
montañas, mares, muros, barreras
ni banderas…

Y lo más grandioso: no cobras
alquiler por dejar vivir la poesía
en este bello universo ¡¡¡
Tú vives en él porque estás
detrás de ellos…

24/7 se visitan los pasillos del gran
salón Poémame, llamado también
Bar de Letras…
Aquí en sus patios nos damos cita
poetas, poetisas, escritores, aprendices,
simpatizantes, lectores, conocedores,
curiosos y sin querer ofender,
hasta plagiadores…

Gran razón por la que todos
los días en este paraíso que se ha
formado, florece ricamente,
y sus jardines embellecen el universo
de la poesía, aún en medio de
un mundo casi devastado…

Que continúe con gran éxito esta
maravillosa galaxia de letras
donde la tinta y el papel no tiene
límites…

Ensalzado por miembros cuyos nombres
se encuentran leyendo noblemente este
humilde reconocimiento, y de quienes
prefiero mantener a discreción.
Y sin embargo sus nombres se visten
del grandioso abecedario…
desde la A hasta la Z.

Bendita la hora en que tuviste
la genial idea de crear este mágico
lugar, donde todos y cada uno
de los que formamos parte de él
tenemos una y mil historias
que contar….
Gracias Óscar David, ¡mil gracias!


  • 37
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 37
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Ze Pequeño

Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena en Barcelona. Autora de los poemarios ‘Poetitzant-te’, Editorial Neopàtria (2014) y 'Setenta Lunas de Abril y un baile póstumo', Balanceo Poesía (2018).

También te podría gustar...

8 Respuestas

  1. Qué maravilloso artículo! Creo que los que deambulamos por aquí compartimos esas sensaciones que apuntas Ze Pequeño, qué grande eres!! Muchas gracias a Poémame por brindarnos este extraordinario espacio y muchas gracias a todos vosotros por hacerlo posible.
    Saludos!!

  2. lidianny dice:

    Muy talentoso el artículo

    ¨Cuando creí que perdía el rumbo encontre un hermoso lugar llamado Poemame y desde entonces he vuelto a ser feliz¨.
    Gracias a ti

  3. Transmisor d Sinestesias dice:

    Ze, en tus letras encuentro muchas voces, por supuesto me uno y Agradezco a Oscar
    y cada uno de los amigos y compañeros que comparten su mesa y visitan la mía,
    éste bar es cielo para mucha alas que estábamos enjauladas…
    es el Bar…
    Felicidades por tu articulo y Felicidades a Oscar y a Poémame por este hermoso rincón…

    • Ze dice:

      Me alegra que te haya gustado. Creo que puse en palabras un poco lo que para todos es Poémame. Me hace muy feliz que lo veáis así. Muchas gracias por leerlo!

      Abrazos!

  4. Daniel Polo Martínez dice:

    Yo no recuerdo exactamente como llegué a Poémame pero sí el buen trato recibido desde el principio. Aunque tengo, tuve y tendré tiempos de ausencia es bonito ver como te recuerdan, que te expliquen su visión de lo que publicas. Poémame es un libro en crecimiento compuesto por miles más y a mí me ayudó a romper muchas barreras mentales. Publicar artículos y poemas y ver que hay gente a la que le interesa es mágico, ayuda a mejorar muchísimo. Así que por mi parte sólo daros las gracias, en especial a Óscar.

Responder a Ze Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *