Autor: Mariela Cordero

  • “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    Jacqueline Goldberg nació en Maracaibo, Venezuela, en 1966. Es Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Letras. Poeta, narradora, ensayista, editora y autora de libros infantiles y testimoniales, sus primeros trece poemarios fueron recogidos en Verbos predadores. Poesía reunida 2006-1986 (2007). Luego vendrían Postales negras (2011), Limones en almíbar (2014); Nosotros, los salvados (2015) y Las bellas catástrofes (2018). Algunos de estos libros y uno inédito, Aguardar la claridad, fueron reunidos en Previedad. Poesía reunida 2018-1988, que será publicado en España por Amargord Ediciones. En 2013 apareció la novela Las horas claras, que obtuvo en Venezuela el XII Premio Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana (2012) y que a su vez ganó en 2013 el Premio Libro del Año de los Libreros Venezolanos, la Medalla Internacional “Lucila Palacios”, que otorga el Círculo de Escritores de Venezuela y fue finalista en el Premio de la Crítica a la Novela del año en Venezuela. Fue reeditada en 2018 por la Universidad Metropolitana de Monterrey. En 2018 se publicó el libro de autoficción El cuarto de los temblores.

    Ha recibido en Venezuela, entre otros reconocimientos, Premio Tenedor de Oro a la Publicación Gastronómica que otorga la Academia Venezolana de Gastronomía (2015); Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Lossada (2008); Premio de Poesía de la Bienal Mariano Picón Salas (2001); Premio de Ensayo de la Bienal de Crítica y Ensayo Roberto Guevara (2001); Premio Nacional de Literatura Infantil Miguel Vicente Pata Caliente (1993).  En 2018 fue residente en el International Writing Program de la Universidad de Iowa. Su poesía aparece incluida, reseñada y traducida en antologías en España, Italia, Inglaterra, Rumania, Corea del Sur, Puerto Rico, Estados Unidos, Perú, Brasil, México, Chile, Colombia, Argentina y Venezuela.


    Otra cosa de la agonía

    Tantas muertes la muerte.
    Tantos cuerpos los cuerpos.

    La agonía es otra cosa.

    Túnel, goteo.
    Sordo abatimiento.

    Entre arder y ser gemelo
    hay apenas un cartílago malogrado,
    diminutivo sin azul.

    El convencimiento es blando.
    Los episodios de la mudez
    guardan cierta inútil resonancia.

    Hay conjugaciones para el párpado,
    un doblez para cada sangre.

    No es lo mismo naufragar en el lecho nupcial
    que en el lecho marino.

    No es igual cuello que estirpe.

    Caben, eso sí,
    pasados compuestos,
    escozor en el apellido marital.

    La agonía es otra cosa.

    Los ahogados —se ha escrito—
    son muertos hermosos.
    Los más hermosos del mundo.
    Dentro del agua lucen erguidos,
    con las manos levemente empuñadas,
    como si hubiesen intentado asirse
    a una escalera invisible.

    No es muerte dolorosa.
    El pánico viene de una cabeza
    que no se concibe fuera,
    que debe escoger
    entre la bocanada y el grito.

    Tras el sumergimiento final,
    el aire alcanza para un minuto, no más.

    El que pronto se llamará ahogado
    tose y respira mar, río, lago encumbrado.

    La sensación es de desgarramiento,
    de quemadura e inmediatamente de calma.

    Luego el corazón se detiene.

    El corazón del ahogado
    es un corazón ahogado.

    El corazón del desangrado
    es también un corazón ahogado.

    La agonía es otra cosa, se sabe.
    Ruido de clavículas,
    mirar lejos y no verse,
    no verse y ya nunca estar.

    Se confunde corazón roto
    con cansancio, calambre,
    insomnio e indigestión.

    Duele el pecho, obvio.
    Duelen mandíbula, garganta, dignidad.

    A veces un corazón se salva,
    aunque estallar es su deber.

    La agonía es otra cosa.
    Petunias en trampas desalojadas,
    vigilias que han perdido el miedo al fracaso,
    miedo a otras vastas agonías.

    Vamos hacia el ruido natal.
    Todo son suposiciones
    de retornados, salvados, médicos,
    enfermeras locuaces.

    Nada sabemos.

    Agonía: palabra sin brecha.
    No absuelve.
    No resucita.
    No limpia de ofuscamientos.
    No salva de desgarros.
    Casi nada puede.
    No tiempla.
    No restaura el perdón.
    No reconvierte los duelos.

    Es agonía.
    Todo es agonía.
    Pura y terca agonía.


    Poema incluido en la antología «Ruido de clavículas», publicado por El Taller Blanco Ediciones (Bogotá, agosto de 2019).

    Fotografía de Jacqueline Goldberg por Umar Timol.

  • 2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    Le Ngoc Ninh (Vietnam, 1969) es doctor en ciencias mineras. Vive en Hanoi y trabaja en el Departamento General de Medio Ambiente.

    Su seudónimo es Ngoc Le Ninh y es miembro de la asociación de escritores de Hanoi. Sus poemas han sido publicados en Vietnam, Estados Unidos, Bélgica y España. Obtuvo el Premio de Poesía 2019 de la Asociación Internacional de Escritores de Vietnam.


    Un amante vegetariano

     (Para: DM)

    Desde hace mucho

    Mi corazón gritaba

    ¿Dónde estabas?

    ¿Por qué me has dejado solo en la intemperie?

    El signo de interrogación se transformó en una guadaña

    Abatió mi corazón y lo arrancó.

    En el desarreglo de mi corazón

    Tu cara emergió y se desvaneció.

    Soy un amante vegetariano

    Sin ti, mi vida se ha vuelto insípida.

    La solitaria vida del celibato

    Me arrojó al santuario de Buda.

    El corazón se rapó la cabeza

    La sangre tejió la túnica kashaya

    ¡Toc! ¡Toc! y ¡Toc! ¡Mi amor!

    ¿Te rezo a Ti? ¿O rezo a Buda?

    Las mil manos y los mil ojos de Buda

    Florecen en la fragancia del incienso

    Él me mira adusto:

    «¿Por qué tu corazón no es honesto?»

    Avergonzado, bajé la cabeza…

    La tercera noche

    En la primera noche

    En silencio, estábamos uno al lado del otro

    Queríamos decir tantas cosas

    ¿Por qué las mantuvimos ocultas en nuestros corazones?

    En la segunda noche, silenciosa y silencioso

    Los ojos se querían encontrar, los corazones querían decir

    Sólo una cosa,

    Desde el primer día, cuando ambos estábamos confundidos

    ¿Por qué no lo dijimos de una vez?

    Dudaba, pero luego conté apresuradamente la luna y las estrellas.

    Y tú fingías arrancar  hojas de hierba

    En la mitad de una noche de luna y fulgor

    La palabra Amor seguía ocultándose

    ¿Cómo podíamos permanecer en silencio?

    ¿Engañábamos a nuestros limpios corazones?

    Tantos pensamientos se agolpaban

    Desbordándonos

    Te amaba tanto, pero no me atrevía a decirlo en voz alta.

    Lo sabías, por supuesto, pero eras una mujer.

    La tercera noche, súbitamente, me senté muy cerca de ti.

    La noche palpitaba tan fuerte como el pulso de nuestros corazones

    No sabía por qué me aferraba desesperado a tu cuerpo.

    Con furor, hundiste tu cuerpo en el mío.

    Nuestros mil poros se despertaron

    La noche giraba y giraba a lo largo de la hierba enredada a nuestros pies.

    El viento se llevó suavemente la túnica

    Exponiendo

    A la blanda y vaporosa luna

    Y a dos pájaros mansamente

    Acurrucados en una profusión de hojas

    Que escuchaban a la felicidad llover en la zona de paz.

    El amor siguió floreciendo después del primer instante.


    Traducción al inglés: Linh Vu

    Traducción al español: Mariela Cordero.

  • Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Alejandro Sebastiani Verlezza (Caracas, 1982) es poeta, con incursiones en las artes visuales. Ha publicado una plaquette: Posdatas (El Pez Soluble, 2009), el diario Derivas (bid & co, 2013) y dos poemarios: Canción de la encrucijada (Editorial Eclepsidra, 2016) y Partir (OT Editores, 2018); aparece en las siguientes compilaciones: Voces nuevas 2005-2006 (Celarg, narrativa), Voces nuevas  2006-2007 (Celarg, ensayo), 102 Poetas. Jamming (OT Editores, 2014), Tiempos grotescos (UNAM, México, 2015) y Nuevo país de las letras (Banesco, Caracas, 2016); ha preparado la antología poética Del fluir de Santos López (Madrid, Kalathos Ediciones, 2016) y la compilación de ensayos La otra locura de Armando Rojas Guardia (bid & co, 2017); en coautoría con Adalber Salas Hernández ha preparado dos antologías de poesía venezolana: Tramas cruzadas, destinos comunes (Común Presencia Editores, 2013) y Destinos portátiles (Vallejo & Co, 2015).


    Tríptico coloquial

    Sobre un epigrama de Ernesto Cardenal:
    y la que no se dejó amar
    pues se quedó sin ser amada

    e basta!

    Antonio y Cleopatra (fragmento)

    –ah, mi oscura tumba, ningún amigo me verá yacer.
    –tendrás que vértelas con el tesorero.
    –dime: dónde está ella ahora.
    –los dioses te abandonan, ¿qué te dice el cuerpo?
    –¡oh!

    Con Emily Dickinson
    (a truly love call)

    te lo quiero recordar
    solo por si acaso:

    en ocasiones con el corazón
    rara vez con el alma
    muy poco con la fuerza del cuerpo
    casi nadie puede amar con Todo

    y qué le vamos a hacer

    sino recoger los guijarros
    y dejarlos otra vez en su andar

    tan lentísimo
    y proclive al i n f i n i t o

  • 4 poemas de Moinak Dutta, poeta indio

    4 poemas de Moinak Dutta, poeta indio

     Moinak Dutta (1977), es un escritor, ensayista, editor y poeta indio. Sus poemas y otros escritos se han publicado en antologías y revistas nacionales e internacionales y también en diarios como Madras Courier y The Statesman. Algunas de las revistas que han publicado sus poemas son: SETU, Riding and Writing, The Indian Periodical, Pangolin Review, Tuck Magazine, Duane’s Poetree and Nature Writing.

    Ha publicado Online @ Offline, ( 2014) y En busca de la radio (2017). Fue editor de Whispering Poeisis (2018), antología de poesía compuesta por más de cien poemas de sesenta poetas de diferentes partes de la India y el mundo. Actualmente se desempeña como editor ejecutivo de la revista  de literatura y arte The Kolkata Review.


    Vals de primavera

    Después de muchos días a partir de ahora

    cuando tengamos tiempo libre

    seguramente te preguntarás como

    nuestras palabras fueron medidas;

    Yo quizás diría

    todo sucedió como esa canción

    cuando tocaste el vals de Chopin

    y me llevaste a donde pertenecía.

    Especias y curry

    Como la mayoría de los indios

    soy aficionado a las especias,

    olor a cilantro, cardamomo, cúrcuma, jengibre y hojuelas de chile,

    ¿Es lo que me otorga vigor?

    si no hay fragancia de especias

    ¿Cuál es la utilidad de un hogar indio?

    Una carta de ella

    Después de veintiocho días y siete horas

    de su última llamada,

    recibo una carta de ella,

    me escribe desde una ciudad portuaria,

    donde el clima es hermoso,

    se pasa todo el día mirando a las gaviotas.

    y al atardecer se sienta en la cubierta,

    para ver al sol bañarse desnudo como un niño,

    por la noche se transforma en un territorio plagado de algas

    y sueños de caballos y corderos pastando en silencio.

    Una vez en nuestro camino a Khwai

    Una vez en nuestro camino a Khwai

    fuimos encantados por la primavera,

    el sendero de los sueños nos mintió

    una vez en nuestro camino a khwai;

    fuimos besados por el cielo

    y sentimos la belleza que nos consagraba

    una vez en nuestro camino a khwai

    poseímos la rima de la primavera.

  • 4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    Belkys Arredondo Olivo nació en Caracas, Venezuela. Poeta, periodista y editora, formó parte de talleres literarios del Celarg (Centro de estudios latinoamericano Rómulo Gallegos) y perteneció al grupo literario Tokonoma.

    Ha publicado Sagita (1998), Abecedario roto (1999), De un grano de arena saldrá un pájaro (2001), Cóncavo (2005) a ras del vidrio con el cual obtuvo el 1er Premio Latinoamericano José Rafael Pocaterra (2006), El llamado de los grillos (2010) y Cayenas (2016). Galardonada con la Medalla internacional de poesía Vicente Gerbasi 2012 otorgada por el Círculo de Escritores de Venezuela por su trayectoria.

    La poeta venezolana Belkys Arredondo

    Ha coordinado talleres de poesía en el Centro de Estudios Latinoamericano Rómulo Gallegos y participado en diferentes ámbitos y encuentros internacionales de poetas. Su obra ha sido publicada en México, Salvador, España, Brasil y EEUU en antologías de poesía venezolana. 


    Abierta

    Este corazón insaciable
    que se pega a los árboles
    y se pone sus ramas

    este corazón insaciable
    de ojos abiertos
    que oye la caída del fruto

    Este corazón insaciable
    que no se mira
    atento a los llamados

    me ha dado desnudez
    cuando mi frente se inclina.

    Advertencia

    Descubre que los violines no son rojos
    que los metálicos no escupen fuego
    que las puertas siempre prohíben
    que el frío incinera
    que el hambre se olvida
    que matan, que pueden matar

    Escucha el artilugio en las costillas de los árboles
    que la violencia es un encargo, la de galápagos verdes
    que las puertas sin dinteles protegen las heridas
    las del amor también
    que matan, que pueden matar.

    El agujero

    Se acerca sin el abrazo,
    sin la voz suave en los bordes
    sin la sonrisa y el cariño simple.

    No es posible, le dice
    y una música amanecida la envuelve
    con la misma canción de los trenes y sus estaciones
    la misma de las carreteras y los aeropuertos.

    Debajo de las rodillas todavía la ternura
    la que ovilla el amor.
    Se lo imagina noble para que vuelva
    y detenga lo oscuro que la nombra.

    (No expliques)

    No me amas.

    El desarraigo
    no tiene recuerdos
    es
    una caja blanca
    por dentro
    y por fuera.

  • 3 poemas de Mike Stone, poeta estadounidense

    3 poemas de Mike Stone, poeta estadounidense

    Mike Stone (1947) nació en Columbus, Ohio, EE.UU. Se graduó en la Universidad Estatal Ohio Licenciatura en Psicología. Sirvió en el ejército de los EEUU y en las Fuerzas de Defensa de Israel. Mike ha estado escribiendo poesía desde que era un niño. Ha publicado cuatro libros de poesía, un libro de ensayos y  cuatro novelas de ciencia ficción. Se mudó a Israel en 1978 y actualmente vive en Raanana.

    El poeta Mike Stone

    Sábado por la mañana

    *Raanana, 6 de enero de 2018*

    Sábado por la mañana

    lavado por la lluvia y deslumbrado por el sol

    un día tan fresco como cualquier otro que puedas encontrar.

    Camino con Daisy en la tierra prometida,

    América aún duerme plácidamente en su noche.

     Aquí tienes la misma probabilidad de encontrarte con Dios que con cualquiera.

    A lo largo de los senderos arbóreos

    (Sólo ten cuidado de no mirarlo a los ojos).

     Los gatos en el patio forman un minyan

     Por sus oraciones murmuradas en la tibieza del silencio

     Y no le pido a nadie en particular

    ¿Quién necesita todas las sinagogas,

     Iglesias y catedrales?

    El Testigo

    *Raanana, 14 de enero de 2018*

     ¿Qué has presenciado hoy?

     ¿Fue un día excepcional o fue como cualquier otro día?

     ¿Qué tenía el día que te pareció excepcional?

     ¿Habrías preferido que durara para siempre?

     ¿Habrías preferido que nunca hubiera ocurrido?

     ¿Fue adorable más allá de las palabras?

    ¿Fue doloroso? ¿Más de lo que podías soportar?

    ¿Quisiste morir?

     ¿Había un árbol involucrado?

     ¿Qué tipo de árbol? ¿Alto o rugoso? ¿Recto o cimbrado?

    ¿Colgaba de él una fruta pesada y suculenta?

     ¿Un hombre que ya no necesitaba la vida?

     ¿Era de día o de noche?

     ¿Había nubes en el cielo?

     ¿Llovió? ¿Las gotas eran lúgubres?

     ¿Había hombres y mujeres caminando lentamente por la calle?

     ¿Fue un canto de júbilo o un lamento?

     ¿Había muchos animales también?

     ¿Eran feroces?

     ¿Eran perros falderos?

     ¿Y los pájaros? ¿Cantaban o eran águilas?

     ¿Había una sola flor o un campo lleno de flores?

     ¿Qué tipo de flor?

     ¿Qué tipo de flor?

    Oda a un amante

    (inspirado en un poema de Mahmoud Darwish, 1941-2008)

    *Raanana, 15 de marzo de 2019*

     Alguna vez leí un poema entre el amanecer y el café;

     hablaba de un hombre cuyos amados ojos

     traspasaban su corazón con espinas

    una vez conocí ojos así.

    Su amado lo abandonó por otro.

     y mi corazón también sabía lo que había sentido

     pero su amado de alguna manera se convirtió en tierra,

     una pequeña franja de tierra insignificante

     en el gran boceto de las cosas,

    pero la tierra que amaba no era menos

     que la vida misma,

     una tierra muy parecida a la tierra a la que amo

     recorrer sus sinuosos senderos con Daisy.

     Pero entonces su tierra resultó ser mi tierra

     que lo había abandonado por mí

     y mi país lo contaba entre nuestros enemigos.

     Entonces entendí cómo una tierra

     no puede abandonar a sus poetas

    y cuando abre su vientre

    acepta a sus hijos pródigos,

    lo hace en el amor.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    Santos López (Mesa de Guanipa, Venezuela, 1955) ha publicado los poemarios: Otras costumbres (1980), Alguna luz, alguna ausencia (1981), Mas doliendo ya (1984), Entre regiones (1984), Soy el animal que creo (1987), El libro de la tribu (1992), Los buscadores de agua (1999), El cielo entre cenizas (2004), Le Ciel en cendres, edición bilingüe español-francés (2004), Soy el animal que creo. Antología (2004), I cercatore d’acqua, edición bilingüe español-italiano (2008), El libro de la tribu (reedición 2014), La Barata (2015), Del fluir. Poesía escogida (2016), Azar de almendra (2016) y Canto de luz negra (2018).

    Recibió el Premio Municipal de Poesía de Caracas en 1987 y en 2001 y sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como poeta y conferencista invitado en festivales y encuentros literarios en España, Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benin, Austria y Estados Unidos de Norteamérica.

    Editor, periodista y gerente cultural, es director-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (fundada en 1990), institución con la que realizó 12 ediciones de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas; y también director y creador del Festival Internacional de Tradiciones Afroamericanas (FITA), Asociación Civil sin fines de lucro con la que cristalizó 5 ediciones del festival.


    Mandamiento

    Hágase la luz negra de mis antepasados lobos
    Que se bañaban en el mar y copularon con culebras;
    Íntimos vivieron en el abismo, en la leche,
    En la noche de su agujero fulminado e inmenso.

    Ninguna luz brilla en la cara de lo profundo del mar,
    Pero las aguas ceden y los pedazos de tierra
    Al sexto día buscan el hálito de los dioses:
    (Cuanta más leña hay, más fuerte es el fuego)

    Manchas nebulosas circulares con rehiletes,
    Espirales y anillos. Estrellas y más estrellas
    Como puntos de cielo punzó. El cuerpo nada
    Hace por sí mismo, basta ver un cadáver.

    Hágase la luz negra sobre la puerta de Occidente,
    Aquí, cuando Hércules y Equidna ensoñaron
    Y dieron a luz siete angípedos gigantes, razas
    De ojos llameantes y resolución firme.

    Así comenzó esta nativa desgracia, este vértigo,
    Donde sólo encuentras noche y más noche.
    Y pasamos por alto la embriaguez del trance,
    El temblor del mundo, esa su armonía

    Es un goteo que insiste hasta el infinito.
    Hágase la luz negra de mis antepasados equinos,
    De patas rojas que recorrieron cielo y cementerio:
    Piramidal, funesta de la tierra nacida sombra;

    Y circular, dichosa del sol como un sonido.
    La cabeza del caballo es el amanecer, su lomo
    Es el día empinado y su relincho, un relámpago.
    Antepasados míos, canten ahora para mí…

    Pájaro Azafrán

    I

    mi corazón ha visto
    el menos visto
    el más vistoso pájaro
    allá arriba
    su poder para cantar
    en silencioso clamor
    no es deleite encima
    de vida ni de nada
    ¿qué oigo?
    ¿qué quieres decirme?
    si es capullo o calavera
    pétalo o médula con miel
    tu amor deshuesado mestizo
    rosa enferma con gusano
    anda y dilo de una vez
    en gerundio o presente
    deja ese barrido de hojas secas
    sin vocales
    cúbreme de arcilla
    con tus alas
    entretanto
    veo la burbuja de la infancia
    flotar
    he visto lo que no puede verse
    para no decirlo con lengua
    ni con gagueo
    pero sí sobre los filos
    con hojillas curvas
    con flores pintadas en paredes
    contra toda lluvia de junio
    boca lamosa
    para pedir y mendigar amor
    y amparo

    he amado este pájaro
    sin razón
    lo mismo da
    -por las noches
    por oscuro
    por oír el mundo delante-
    sin preguntar si es jaguar
    si rosa o negrísimo
    con gozo y con rabia
    como niño
    desamparado en un hilo
    mientras mi madre envejecía
    mi madre fue también un pájaro
    que abanicó sus alas
    sin barullo ni indecible amargo
    con susurro
    titilo suave
    y con un beso en la frente
    gorjeo que dice y bendice
    con venenoso cantar
    pájaro
    azafrán
    canta
    toda
    la noche
    al amor
    escondido
    del amor

    II

    mi corazón ha visto
    un pájaro desnudo allá arriba
    balanceado en una rama
    de la aurora
    la entonces acacia
    con sus largos tires de hojas
    -mi corazón no desmiente
    lo que ha visto-
    erguido en majestad
    en su aire de mañana
    recién salido del sueño
    en luz azafrán
    este pájaro joven
    con años de deseos
    llamado mujer de veintisiete
    pura
    inocente
    con sed
    traza su augurio en mi destino
    es así como yo temía su canto
    garganta de sol rarísima
    se podría decir
    la lengua tibia de una santa
    que pasa su cuchillo
    como boca en mi boca
    y lame mi borracho beso
    babea y fulmina
    mis portales y ventanas
    ¿qué cantaba con vicio
    este pájaro
    haciendo público su amor?
    ¿era su propósito
    regresarme a mi destino?
    ojalá sea yo de nombre alguien
    pescador en tierra
    o cualquier otro desconocido

    años de deseos tiene
    este pájaro desnudo
    buscándome
    ha esperado en esta acacia
    y me seduce sin miserias
    bebe en mi brisa de pulmón
    saca engrudo de mis entrañas
    complaciente en cuerpo joven
    pellizca párpados
    ahora me lleva en su aleteo
    en una muerte fina y doble
    así almendra
    sicigia que vuela y revuela
    de uno a otro oriente

    (Incompleto)


    Estos poemas pertenecen al poemario Canto de luz negra (2018)

  • 3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    Isaac Cohen es un poeta, narrador, traductor y artista israelí. Nació en Beer Sheva. Su madre Mazal Cohen era una narradora de historias populares. Se graduó con distinción en los estudios de Historia de la Universidad Ben Gurion. Ha publicado El momento del silencio (1983). Estudió con Amos Oz, Yehuda Amichai y Dan Tzalka.Ha obtenido diversas distinciones y premios, entre ellos una mención honorable en  Miriam Lindberg Competition for Peace.


    Mi lágrima

    Mi lágrima es bonita

    como su vestido manchado.

    Riendo hacia la luz brillante.

    Mi lágrima habla

     al lado del dios

    y solo tú

    estás deshonrado.

    Paz

    Bebí cuarenta vasos de guerra

    como un borracho

    por favor dame

    una botella de paz

    para curar este mal.

    Paz

    A mi padre Víctor Cohen

    La paloma se alimentó

    con los granos de tranquilidad

    que he dispersado

    por el mundo,

    y voló para

    augurar la paz.

  • 3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    Gabriela Rosas es poeta y ha publicado los poemarios La mudanza (1999) y Agosto interminable (2008) en Editorial Eclepsidra; Blandos (2013) en Editorial El Pez Soluble, y Quebrantos (2015) en Ediciones del Movimiento. Ganadora del Primer Premio Nacional de Poesía para Jóvenes Juan Antonio Pérez Bonalde (1995) y del Primer Premio de la Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías (2014) mención poesía, ha sido incluida en antologías en Venezuela y otros países, así como traducida al francés, italiano, griego, inglés, catalán, alemán y portugués. Colabora con medios impresos y digitales de Venezuela y otros países. Desde el año 2015 lleva adelante el programa Poesía en el aula, iniciativa sin fines de lucro que busca promover la lectura de poesía en las aulas venezolanas desde temprana edad como eje transformador en la educación. Es editora del Stand Up Poetry del portal Inspirulina y de la sección de Joven Poesía de Venezuela de Letralia.

    La poeta venezolana Gabriela Rosas. Foto: Miguel Díaz

    Pusiste dentro tus hormigas

    cerraste las manos en lo blanco de la voz

    escuché una palabra parecida al amor

    no pude quedarme.

    Las mentiras,  la ropa, las viejas palabras.

    Todo lo que fue, se quedó sin manos.

    Para amar de nuevo tuve que vaciarme.

    Objetos personales

    I

    Un paraguas

    dos años sin flores

    un diario sin terminar

    un recuerdo donde eras mío sin balcones

    toda la ternura que era entre tus brazos

    tuve que olvidar que las palabras

    son carroña para la gente herida

    y  no pude salvarme

    nos  amamos

    pero estábamos muertos desde el principio.

    II

    Te recuerdo como a una escalera

    un botón de apagado

    un lápiz sin punta

    un libro enfermo

    una hoja rayada

    te recuerdo en lo pequeño de las cosas

    pero haciéndome daño.

    III

    No sé cómo arrastrar a la gente vacía

    debes enseñarme

    cómo lo hace ella.

    IV

    Mientes como un marido.

  • 4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    Sandrine Davin (1975) es autora de poesía contemporánea, haikus y tankas. Ha publicado 11 poemarios, el más reciente se titula Entre ciel et terre, y fue publicado en TheBookEdition. Sandrine trabaja habitualmente sus libros con estudiantes de clases de primaria y secundaria. Tiene ese gusto de compartir poesía con el público joven y motivarles a escribir. Recibió un diploma de la Société des Poètes Français por su poema Lettre d’un soldat.


    El cielo se desgarra

    bajo la luna que vacila

    en un envoltorio de sombras.

    La ruta aún es larga

    dentro de sus palmas.

    Lienzo perforado

    por un estallido de estrellas.

    Cielo de noviembre

    carcomido por las pesadas

    nubes, rascando el horizonte.

    En el fondo del granero

    las sombras bailan en silencio

    y se aferran a los lienzos

    del tiempo que se deshilacha

    bajo las pupilas mojadas.

    Mordedura de invierno

    en el silencio de las piedras

    las sombras corroen

    la herrumbre de otra parte

    traspasada con fuego y hielo.


    Traducción por Mariela Cordero