Mariela Cordero

  • 2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    Santos López (Mesa de Guanipa, Venezuela, 1955) ha publicado los poemarios: Otras costumbres (1980), Alguna luz, alguna ausencia (1981), Mas doliendo ya (1984), Entre regiones (1984), Soy el animal que creo (1987), El libro de la tribu (1992), Los buscadores de agua (1999), El cielo entre cenizas (2004), Le Ciel en cendres, edición bilingüe español-francés (2004), Soy el animal que creo. Antología (2004), I cercatore d’acqua, edición bilingüe español-italiano (2008), El libro de la tribu (reedición 2014), La Barata (2015), Del fluir. Poesía escogida (2016), Azar de almendra (2016) y Canto de luz negra (2018).

    Recibió el Premio Municipal de Poesía de Caracas en 1987 y en 2001 y sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como poeta y conferencista invitado en festivales y encuentros literarios en España, Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benin, Austria y Estados Unidos de Norteamérica.

    Editor, periodista y gerente cultural, es director-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (fundada en 1990), institución con la que realizó 12 ediciones de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas; y también director y creador del Festival Internacional de Tradiciones Afroamericanas (FITA), Asociación Civil sin fines de lucro con la que cristalizó 5 ediciones del festival.


    Mandamiento

    Hágase la luz negra de mis antepasados lobos
    Que se bañaban en el mar y copularon con culebras;
    Íntimos vivieron en el abismo, en la leche,
    En la noche de su agujero fulminado e inmenso.

    Ninguna luz brilla en la cara de lo profundo del mar,
    Pero las aguas ceden y los pedazos de tierra
    Al sexto día buscan el hálito de los dioses:
    (Cuanta más leña hay, más fuerte es el fuego)

    Manchas nebulosas circulares con rehiletes,
    Espirales y anillos. Estrellas y más estrellas
    Como puntos de cielo punzó. El cuerpo nada
    Hace por sí mismo, basta ver un cadáver.

    Hágase la luz negra sobre la puerta de Occidente,
    Aquí, cuando Hércules y Equidna ensoñaron
    Y dieron a luz siete angípedos gigantes, razas
    De ojos llameantes y resolución firme.

    Así comenzó esta nativa desgracia, este vértigo,
    Donde sólo encuentras noche y más noche.
    Y pasamos por alto la embriaguez del trance,
    El temblor del mundo, esa su armonía

    Es un goteo que insiste hasta el infinito.
    Hágase la luz negra de mis antepasados equinos,
    De patas rojas que recorrieron cielo y cementerio:
    Piramidal, funesta de la tierra nacida sombra;

    Y circular, dichosa del sol como un sonido.
    La cabeza del caballo es el amanecer, su lomo
    Es el día empinado y su relincho, un relámpago.
    Antepasados míos, canten ahora para mí…

    Pájaro Azafrán

    I

    mi corazón ha visto
    el menos visto
    el más vistoso pájaro
    allá arriba
    su poder para cantar
    en silencioso clamor
    no es deleite encima
    de vida ni de nada
    ¿qué oigo?
    ¿qué quieres decirme?
    si es capullo o calavera
    pétalo o médula con miel
    tu amor deshuesado mestizo
    rosa enferma con gusano
    anda y dilo de una vez
    en gerundio o presente
    deja ese barrido de hojas secas
    sin vocales
    cúbreme de arcilla
    con tus alas
    entretanto
    veo la burbuja de la infancia
    flotar
    he visto lo que no puede verse
    para no decirlo con lengua
    ni con gagueo
    pero sí sobre los filos
    con hojillas curvas
    con flores pintadas en paredes
    contra toda lluvia de junio
    boca lamosa
    para pedir y mendigar amor
    y amparo

    he amado este pájaro
    sin razón
    lo mismo da
    -por las noches
    por oscuro
    por oír el mundo delante-
    sin preguntar si es jaguar
    si rosa o negrísimo
    con gozo y con rabia
    como niño
    desamparado en un hilo
    mientras mi madre envejecía
    mi madre fue también un pájaro
    que abanicó sus alas
    sin barullo ni indecible amargo
    con susurro
    titilo suave
    y con un beso en la frente
    gorjeo que dice y bendice
    con venenoso cantar
    pájaro
    azafrán
    canta
    toda
    la noche
    al amor
    escondido
    del amor

    II

    mi corazón ha visto
    un pájaro desnudo allá arriba
    balanceado en una rama
    de la aurora
    la entonces acacia
    con sus largos tires de hojas
    -mi corazón no desmiente
    lo que ha visto-
    erguido en majestad
    en su aire de mañana
    recién salido del sueño
    en luz azafrán
    este pájaro joven
    con años de deseos
    llamado mujer de veintisiete
    pura
    inocente
    con sed
    traza su augurio en mi destino
    es así como yo temía su canto
    garganta de sol rarísima
    se podría decir
    la lengua tibia de una santa
    que pasa su cuchillo
    como boca en mi boca
    y lame mi borracho beso
    babea y fulmina
    mis portales y ventanas
    ¿qué cantaba con vicio
    este pájaro
    haciendo público su amor?
    ¿era su propósito
    regresarme a mi destino?
    ojalá sea yo de nombre alguien
    pescador en tierra
    o cualquier otro desconocido

    años de deseos tiene
    este pájaro desnudo
    buscándome
    ha esperado en esta acacia
    y me seduce sin miserias
    bebe en mi brisa de pulmón
    saca engrudo de mis entrañas
    complaciente en cuerpo joven
    pellizca párpados
    ahora me lleva en su aleteo
    en una muerte fina y doble
    así almendra
    sicigia que vuela y revuela
    de uno a otro oriente

    (Incompleto)


    Estos poemas pertenecen al poemario Canto de luz negra (2018)

  • 3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    Isaac Cohen es un poeta, narrador, traductor y artista israelí. Nació en Beer Sheva. Su madre Mazal Cohen era una narradora de historias populares. Se graduó con distinción en los estudios de Historia de la Universidad Ben Gurion. Ha publicado El momento del silencio (1983). Estudió con Amos Oz, Yehuda Amichai y Dan Tzalka.Ha obtenido diversas distinciones y premios, entre ellos una mención honorable en  Miriam Lindberg Competition for Peace.


    Mi lágrima

    Mi lágrima es bonita

    como su vestido manchado.

    Riendo hacia la luz brillante.

    Mi lágrima habla

     al lado del dios

    y solo tú

    estás deshonrado.

    Paz

    Bebí cuarenta vasos de guerra

    como un borracho

    por favor dame

    una botella de paz

    para curar este mal.

    Paz

    – A mi padre Víctor Cohen

    La paloma se alimentó

    con los granos de tranquilidad

    que he dispersado

    por el mundo,

    y voló para

    augurar la paz.

  • 3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    Gabriela Rosas es poeta y ha publicado los poemarios La mudanza (1999) y Agosto interminable (2008) en Editorial Eclepsidra; Blandos (2013) en Editorial El Pez Soluble, y Quebrantos (2015) en Ediciones del Movimiento. Ganadora del Primer Premio Nacional de Poesía para Jóvenes Juan Antonio Pérez Bonalde (1995) y del Primer Premio de la Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías (2014) mención poesía, ha sido incluida en antologías en Venezuela y otros países, así como traducida al francés, italiano, griego, inglés, catalán, alemán y portugués. Colabora con medios impresos y digitales de Venezuela y otros países. Desde el año 2015 lleva adelante el programa Poesía en el aula, iniciativa sin fines de lucro que busca promover la lectura de poesía en las aulas venezolanas desde temprana edad como eje transformador en la educación. Es editora del Stand Up Poetry del portal Inspirulina y de la sección de Joven Poesía de Venezuela de Letralia.

    La poeta venezolana Gabriela Rosas. Foto: Miguel Díaz

    Pusiste dentro tus hormigas

    cerraste las manos en lo blanco de la voz

    escuché una palabra parecida al amor

    no pude quedarme.

    Las mentiras,  la ropa, las viejas palabras.

    Todo lo que fue, se quedó sin manos.

    Para amar de nuevo tuve que vaciarme.

    Objetos personales

    I

    Un paraguas

    dos años sin flores

    un diario sin terminar

    un recuerdo donde eras mío sin balcones

    toda la ternura que era entre tus brazos

    tuve que olvidar que las palabras

    son carroña para la gente herida

    y  no pude salvarme

    nos  amamos

    pero estábamos muertos desde el principio.

    II

    Te recuerdo como a una escalera

    un botón de apagado

    un lápiz sin punta

    un libro enfermo

    una hoja rayada

    te recuerdo en lo pequeño de las cosas

    sí

    pero haciéndome daño.

    III

    No sé cómo arrastrar a la gente vacía

    debes enseñarme

    cómo lo hace ella.

    IV

    Mientes como un marido.

  • 4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    Sandrine Davin (1975) es autora de poesía contemporánea, haikus y tankas. Ha publicado 11 poemarios, el más reciente se titula Entre ciel et terre, y fue publicado en TheBookEdition. Sandrine trabaja habitualmente sus libros con estudiantes de clases de primaria y secundaria. Tiene ese gusto de compartir poesía con el público joven y motivarles a escribir. Recibió un diploma de la Société des Poètes Français por su poema Lettre d’un soldat.


    El cielo se desgarra

    bajo la luna que vacila

    en un envoltorio de sombras.

    La ruta aún es larga

    dentro de sus palmas.

    Lienzo perforado

    por un estallido de estrellas.

    Cielo de noviembre

    carcomido por las pesadas

    nubes, rascando el horizonte.

    En el fondo del granero

    las sombras bailan en silencio

    y se aferran a los lienzos

    del tiempo que se deshilacha

    bajo las pupilas mojadas.

    Mordedura de invierno

    en el silencio de las piedras

    las sombras corroen

    la herrumbre de otra parte

    traspasada con fuego y hielo.


    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    Kira Kariakin (Caracas, 1966) ha formado parte de los talleres de poesía de Armando Rojas Guardia, Edda Armas, Cecilia Ortiz, Santos López e Igor Barreto, así como del de traducción literaria de Luis Miguel Isava. Es co-fundadora y co-organizadora del Jamming Poético, realizado desde el 2011 en el Ateneo de Caracas, en ferias de libros y en otros centros culturales.

    Ha publicado los poemarios Nuevos Arbitrios (Taller editorial «El pez soluble», 2011), y En medio del blanco (OT Editores, 2014). El sol de la ceguera, su próximo poemario, está en proceso de publicacion.

    Fue parte del equipo editor de 102 poetas Jamming (OT editores, 2014) y Cien mujeres contra la violencia de género (Fundavag, 2015) así como autora del blog k-minos.com desde el 2001. Poemas, cuentos y crónicas de su autoría pueden encontrarse en distintas publicaciones digitales.


    Luego de comprobar

    las ataduras

    de consolidarlas

    escapo

    mis huidas

    no esquivan nada

    ni me alejan

    huyo

    por adicción

    y por ello

    sin resistencia

    regreso

    siempre

    Tengo un hueco en el corazón

    es seco y oscuro

    si introduzco un dedo

    siento la aspereza

    de la arena oculta

    de mis sequías

    y la negrura densa

    que aprieta

    como una boa

    insomne e insatisfecha

    mi corazón

    es tuerto de sentimiento

    el viento en él no encuentra nido

    ni la luz reposo

    yo vivo con un hueco ciego

    en el pecho

    Mi día es denso

    está lleno de adioses

    porque la muerte

    se asoma

    sin pausas

    es un veneno

    la savia de la hiedra del insomnio

    la piedra en el corazón de mis miedos

    huyo de ella

    intentando ser solar

    mientras retengo en mis manos

    alientos

    que me empujan

    tajantes

    y me curan


    Estos poemas pertenecen al libro En medio del blanco (OT editores, 2014).

  • 3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    Mark L. Levinson (1948) nació cerca de Boston, Massachusetts, y se mudó a Israel en 1970. Es poeta, escritor y traductor. Se ha desempeñado principalmente como escritor de material instructivo y promocional para compañías de software, y más recientemente como traductor del hebreo al inglés. Sus poemas, artículos de opinión y otros escritos han sido publicados en Israel, y ocasionalmente en otros lugares.

    Mark L. Levinson, poeta israelí

    Ajo

    Al principio estaba la naranja,

    perdida en el borde del árbol, una naranja sin cosechar

    y más allá nada más que la luna.

    Por la noche la naranja practicaba tonalidades de gris,

    protuberancias sombrías, y finalmente rostros,

    bajo la agotadora instrucción de la luna

    hasta que los segmentos debajo de su cáscara

    se endurecieron y  prestaron su forma al exterior

    como músculos, lunas crecientes en la piel nacarada,

    y entonces la antigua naranja,

    se encogió, arremetió contra la tierra no resistente

    y, una vez dentro, alzó un periscopio

    de verdor dúctil, para que hoy el sol

    de nuevas instrucciones a un tallo de ajo.

    – Publicado en The Last Stanza (Stanzaviv, 2011)

    Alcanzando el pasado

    No compres la leche de la parte delantera de la estantería.

    El frente es para lo que o se vende hoy o se estropea.

    Es en la parte de atrás donde se encuentran las cosas frescas.

    No compres el bote de desodorante que está al frente.

    Alcanza un bote por encima de los clientes

    no sea que tomes el de muestra.

    No bebas el agua hasta dejarla correr un rato

    o beberás óxido. Toma cualquier carta

    de las que el mago te extiende

    excepto las últimas cartas y las intermedias,

    y no compres el boleto de lotería que está más expuesto.

    No vivas donde el nacimiento te hizo predecible.

    En otro lugar tienes la oportunidad de flanquear

    la versión local de la preparación.

    Regreso

    Mi abuela inclinó la cabeza hacia mí

    con sus rizos grises de Anita la huerfanita, bajando

    la voz, me dijo «La suerte lo es todo».

    Le dije que pensaba que la preparación era todo.

    En la escuela lo era, y la suerte era impotente:

    Los proyectos programados de antemano avanzaron en el

    calendario, pruebas demostraron lo que buscaban probar.

    En el próximo siglo, cuando vuelvan las guerras, veo

    al Rey Suerte condenando a algunos, perdonando a otros,

    y mi abuela trabaja en lo alto

    con las otras dogmáticas damas que

    componen los días variados como boletines informativos.

    A veces, cuando mi propia fecha límite me presiona,

    ella me susurra una palabra antigua pero todavía aprovechable.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    Victoria Benarroch (Venezuela, 1962) es educadora con estudios en psicología y psicoanálisis. Tiene estudios igualmente de fotografía y dibujo a plumilla. Ha sido fundadora y directora del prematernal Tip-Tipot de Hebraica (Caracas, 1992-2001) y directora de la prueba piloto de la primera metodología para libros de vida dirigidos a infantes de casas hogares en Venezuela, creando un método innovador que se publica en Panamá en el libro Mi libro de vida – Un espacio para cada historia (Ediciones Grupo Tei). Actualmente se desempeña como asesora psicoeducativa a nivel individual, familiar e institucional.

    Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, 2001-2002) dictado por la poeta María Antonieta Flores. Realizó estudios de especialización de escritura en el Instituto de Escritura Creativa (Icrea) en 2002 y 2003. Poemas suyos acompañaron el trabajo de J. J. Castro en la exposición Apuntes para una retrospectiva 1954-2003, realizada en el Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas (Mes de la Fotografía, 2004). Una selección de sus poemas aparece en la antología Voces nuevas (2001-2002), del Celarg. Ha publicado el poemario Entretejido (Editorial Eclepsidra, 2007). Es miembro de la Asociación de Escritores de Lengua Castellana de Israel (Aielc).

    Muestras de su obra poética han aparecido en varias revistas venezolanas e internacionales y ha participado en varias lecturas de poesía. En 2015 publicó La memoria de los trenes (Eclepsidra) y la segunda edición de Entretejido (Ediciones Grupo Tei). Participó en el Festival internacional de poesía Ars Amandi 2018 y en el festival de poesía del Salvador en la ciudad de Panamá 2018.


    A la memoria de las montañas de mi pueblo
    desciende
    una letra del salmo
    protégeme
    de la quietud de los pájaros
    del olvido de la piel
    que me hace rezar mientras transito.

    Desde el silencio de cada vagón
    deshojas la ternura
    nombras la tristeza
    elevas la sombra de una perla
    que teje la ausencia
    y descubre el misterio de su luz.

    A la orilla y cubierta de noches
    agradecí el éxodo
    y todos los silencios sembrados
    en cada estación
    donde el tren no se detuvo
    para poder continuar
    en el vagido de los rieles
    y salvar su memoria cada amanecer.

    Poemas contenidos en el poemario De La memoria de los Trenes, Editorial Eclepsidra (2015)

  • 3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    Obren Ristic (1960) es un poeta, escritor, cuentista y antólogo serbio, graduado en Economía. Sus poemas se han publicado en numerosas revistas literarias e incluido en varias colecciones y antologías. Recientemente ha sido incluido en Eight Centuries of Serbian Poetry / Von A bis Z (2017) traducido y editado por Johann Lavundi. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

    El poeta serbio Obren Ristic

    Ha recibido los premios Zmaj Ognjeni Vuk (2010), Milan Rakic (2010) y Zlatna struna (2011). Miembro de la Asociación de Escritores Serbios, ha publicado los siguientes libros de poesía: Reflexionando sobre las impresiones (1996), En el este, en Serbia (2002), Enojados son los Guerreros Sagrados (2006), El Señor es un gran bardo (2009), Guirnalda para el Creador (2009), Los bárbaros del mañana (2015).


    Larga noche, muy larga

    ¡Nos han llevado a una larga noche!

    Los bosques de la patria están detrás de nosotros.

    Y todos los secretos.

    Los ancestros envolvieron sus cabezas bajo los brazos.

    en el este de Serbia

    En el nido más alto de un águila.

    Durante innumerables veranos

    mi padre y yo

    hemos caminado en silencio alrededor del fuego

    cabizbajos

    esperando que las águilas bebé

    salgan del cascarón.

    La noche del gran engaño

    dura demasiado tiempo

    los perros están ladrando,

    ni una sola palabra de los mensajeros

    Los perros ladran

           Otra carta de Serbia,

           Primavera de 1999.

    ¡Y esta agua ha fluido!

    Cada esfuerzo es infructuoso.

    sólo para comprender el sonido.

    Y los pájaros negros descienden

    Mordiendo el concreto de los puentes

    que cada vez son menos.

    La primavera ha alcanzado nuestros lugares.

    y del cielo caen los cerezos.

    justo en el rio.

    La gente sale masivamente a la naturaleza,

    Del cielo se recogen los dones:

    anatemas, conceptos erróneos, beleños y maldiciones.

    (Hacen arados, domestican a las bestias).

    ¡Ebrios de locura todos son felices!

    Ni el hirsuto Marks, ni el avaro Lenin

    Estarían mejor aquí

    ¿Pero el malnacido?

    Y el mal nacido …

    Los perros ladran para volvernos locos

    Hoy somos descritos por Yesenin de nuevo.

    Sólo por vacaciones

    Uno debe esforzarse hasta los límites más extremos.

    Para ser un optimista se debe mojar la pluma en la tinta

    desechar todo lo demás

    y escribir, escribir por todos los medios

    ver el mundo

    oh, qué maravilloso es, casi poético

    orinar desde la cima de la muralla china

    es lo único que se ve desde el universo

    y de allí descender entre los viejos.

    que están como siempre bastante confundidos cuando se trata

    de la poesía

    en su mayoría pueden distinguir la muralla china

    de los muros ordinarios

    o algunas pirámides y grandes maravillas del mundo

    pueden distinguir a los emperadores de los faraones

    pero gobernante es gobernante dicen

    desafortunadamente, oscilan los recuerdos de Srem y otros frentes

    y besan a las medallas en la misma forma en que besan a las mujeres

    y las conservan sólo para las vacaciones.

  • 4 Poemas de Yesim Ağaoğlu, poeta turca

    4 Poemas de Yesim Ağaoğlu, poeta turca

    Yeşim Ağaoğlu es una poeta y artista turca. Obtuvo su licenciatura de la Universidad de Estambul en Historia del Arte y Arqueología, y luego una maestría en radio, televisión y cine. Sus poemas han aparecido en varias antologías y su libro de poesía publicado ha sido traducido a diferentes idiomas. Ha participado en festivales internacionales de literatura y poesía. Como artista ha obtenido diversas distinciones y reconocimientos a nivel internacional. Ganadora del Premio del día internacional de los poetas de Azerbaiyán (2013). Fue Nominada al Premio Coburg Rückert (2015-2016), Coburger, Alemania.


    Para escribir poesía

    Rothko en las cortinas

    Turner en el mar

    Gauguin en las palmeras

    viendo a las mujeres,

    a las isleñas con grandes senos

    Matisse en el sofá rojo

    y en la silla Van Gogh

    poniendo sus orejas en un sobre

    que gotea sangre

    en la cama como si fuera pintada por Modigliani

    un poeta está escribiendo un poema

    contra el entero y ancho mundo, contra todo

    a pesar de todo

    escribiendo poesía.

    Mujer verde

    Mujer verde

    ¿Quién te colgó dentro de esta soledad?

    te dejé sola en medio del mar

    expuesta a la nieve, a la lluvia, al calor

    estás esperando un barco que nunca llega

    este orgullo, este poder, esta emoción

    inverosímil

    mujer verde

    eres una esclava por la libertad, qué extraño

    es la primera vez que veo una mano iluminada

    y es tuya

    mujer verde

    no esperes mas

    no creo que tu barco

    llegue jamás.

    Corona de espinas

                                         en memoria de frida kahlo

    así que tú también has llevado la corona de espinas

    en medio del bosque

    tu cuello está sangrando

    te recuerdo usando el vestido verde

    flores salvajes de todos los colores

    en tu cabello negro

    ahora llevas una mano sangrante

    en lugar de tu arete

    la noche casi está aquí

    pronto saldrán los chacales

    e incluso los buitres

    tú, ¿por qué llevas la corona de espinas?

    ahora tu vestido verde está empapado de rojo.

    He muerto en ti

    Subí las escaleras paso a paso

    lentamente, como dijo el poeta

    a veces subí en ascensores de rascacielos

    otras veces me convertí en el hombre araña

    y me desplacé usando mis fuertes y poderosas ventosas

    o me transformé en un cuervo y volé sobre los tejados

    me precipité de todos y cada uno de los pisos

    pero nunca morí tanto

    como cuando morí en ti.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 3 poemas inéditos de Milagro Haack #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Milagro Haack #PoesíaVenezolana

    Milagro Haack es escritora y artista visual. Nació en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, un 29 de noviembre de 1954. Ha publicado varios libros de poemas, entre los que destacan: “Puertas que no me Pertenecen” (Mención Honorífica Bienal Latinoamericana José Rafael Pocaterra 1987–1988, Ediciones Piedras Vivas, 1991),  “Cinco mañanas juntas” (Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura del Estado de Aragua, 2002), “Lo callado del silencio” (Ediciones Actual. Colección Poesía. Universidad de los Andes. Mérida, 2004). Aparece también en el «Diccionario general de la literatura venezolana» (Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2013). Sus textos han sido publicados en revistas y diarios a nivel nacional, e internacional y aparece en varias antologías. Gran parte de su obra permanece inédita.

    La poeta venezolana Milagro Haack. Fotografía: Catherine Haack.

    II

    Pasa 

    aleteando la vida

    corta la hoja que lo recibe

    marca un remolino

    desde la puerta hacia el patio

    campanea

    sobre  la mata de jazmín

    repleta de blanco.

    V

    Vence la madruga

    entra

    se estanca

    sobre la piel del viento

    Es fría

    cuando cae

    adormece los pies.

    XXI

    Camino

    por la orilla del dique

    rodeando el monte

    recién nacido por los chaparrones

    dentro

    comparo el color de agua

    con el dedo la giro hasta volverla

    redonda en su silencio

    Nadie siente

    el paso del otro

    nadie muere

    con el traje del otro


    Textos del libro inédito: Redonda en su silencio (2018)