Autor: Mariela Cordero

  • 3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    Ana María Hurtado nació en Caracas, poeta, escritora, ensayista y médico psiquiatra y psicoterapeuta. Ha colaborado en diversas revistas y páginas literarias,de arte,  psicoanálisis y de psicología junguiana. Asiste al taller de poesía de Armando Rojas Guardia.

    Autora de varios poemarios inéditos, tiene dos libros publicados: La fiesta de los náufragos (Editorial Diosa Blanca 2015) y El beso del arcángel (Oscar Todtmann Editores, 2018), este último en coautoría con el poeta colombiano Leonardo Torres.


    en mí no hay horizonte

    solo un lagar extenso

    donde  mi pulpa es triturada

    sometida a la intemperie y al declive

    el jugo de mis vísceras

    caliente y asustado

    a veces se hace agrio

    otras veces fulgura

    se fermenta

    sin anhelar la luz

    exhibe la piel dorada

    al fondo

    en la penumbra

    la manzana inventó el pecado original

     la gravedad

     el veneno y el sueño de Blanca Nieves

     y ahora vedla

     yace tan redonda y tranquila

     como inocente

     olvidada de su piel y del árbol que en ella muere…

    su mirada descubre la delicadeza de mi abismo

    mi alma blanda y sinuosa

    el más allá del árbol de la vida


    Textos pertenecientes al poemario inédito El árbol que en ella muere.

  • 3 poemas de Emir Sokolović, poeta bosnio

    3 poemas de Emir Sokolović, poeta bosnio

    Emir Sokolović (1961) es un poeta y escritor bosnio. Sus obras han sido traducidas al italiano, polaco, inglés y francés. Ha sido publicado en numerosas antologías y colecciones. Es el creador y director del prestigioso Festival Literario internacional Pero Živodraga Živković. Hasta ahora ha publicado 13 libros de poesía.


    .Los barqueros

    Barqueros

    las profundidades debajo de ti navegan

    en silencio y en paz

    oh, mis albañiles

    si  supieran,

    si tan sólo pudieran saberlo,

    cómo la inmovilidad

    ha esclavizado los sentidos

    no necesitan cazar de nuevo.

    Barqueros,

    el atardecer ya está ahí,

    el último rayo de sobriedad

    está saliendo de su escondite

    da un paso a través de la Blancura

    oh, mis albañiles

    justo después de que hayan atracado

    sabrán que no es así

    porque las almas tendrán la Unidad en la lengua

    barqueros, mis atardeceres…

    Cuando

    Cuando una visión estalla en pedazos

    y engendra a dos víboras

    surge la necesidad de enroscar la frágil forma

    y la sabiduría aún no se ha alcanzado

    entonces el tejido se fisura

    Cuando el agua se desborda

    y dos serpientes brotan

    surge la sed de envolver la carne frágil

    y el poder para lavar a ambas en los arroyos junto al sueño

    entonces su rostro crece agrietado.

    Y cuando un yo se desgarra

    y nacen dos serpientes

    el hambre se enroscará en el cuerpo

    y soñarán con el valor para siempre.

    Y la espada cortará con desolación

    porque hace mucho que no lo hace, lo hizo hace mucho tiempo…

    Cada río brota de su propia semilla.

    Cada río que

    brota de su propia semilla

    el viento lo envuelve

    mientras nos regala su fragancia

    el agua lo cuida

    mientras brota adormilado

    la piedra lo empuja hacia atrás

    mientras se perfora sus pies descalzos.

     Y el cangrejo, a veces,

    cuando danza hacia atrás, hacia la desembocadura del río.

    desdibuja los límites

    ya sea en el agua o en la orilla

    el sol dibuja su sombra redonda

    silenciosamente, en el mayor silencio….

  • 3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    Carmen Cristina Wolf nació en Caracas, Venezuela, en 1953. Es poeta, ensayista, editora y correctora de estilo. Directora del Círculo de Escritores de Venezuela, su obra poética publicada comprende Fragmentos de isla, Prisión abierta, Canto al Hombre, Canto al Amor Divino, Atavios, Escribe un poema para mí, Huésped del Amanecer, La Llama Incesante. Ensayos: Vida y Escritura; Sobre el Apocalipsis (entrevista a Josefina Chacín Ducharme). En co-autoría: Travesía del alma (Doce escritoras con Teresa); Santa Teresa de Ávila (Poemario en conmemoración del quinto centenario de su nacimiento).


    PROMESA

    Traje conmigo algunas piedras de la ciudad perdida
    y un puñado de versos sin destino
               
    Respirar  lo imposible, sin esperar noticias
    recrearse en la experiencia de la sed
    El oleaje aparenta una  conversación con las otras máscaras        
     
    Mejor no oír su voz, quebrantaría el inquieto sosiego del mar
    Si los sueños dejaran de serlo se  perdería el gozo de la promesa
               
    La espera, un eterno comienzo
     
    Miré en celaje el vuelo de tus cabellos a través de la vidriera
     
    Recé para que no fueras tú. Así nunca te poseería del todo
     
    El  vuelo del alma no debe caer abatido en la piedra más honda.
     
    El oficio, aguardar
    en la ciudad que se abre al horizonte

    AUSENCIA

    Los minerales permanecían mudos
    sus contornos buscaban las formas

    −aún no había tonos verdes

    El germen de conciencia
    se dejaba ceñir por los océanos

    Él se acercó, tenía atisbos de aurora en su mirada
    mis manos fueron el refugio exacto de sus cabellos
    un temblor de sangre abrasó mis entrañas

    Desde entonces −cuando regreso al mundo−
    Vuelvo a sentir los pasos de su ausencia

    ATAVÍO DE LA MEMORIA

    Él nombraba las cosas con sonidos graves y conocí la risa

    su porte recordaba el vuelo del albatros y el tornasol del tigre

    Íbamos los dos solos intensamente unidos

    Desde entonces, asistí innumerables veces a nuestro nacimiento
    Alguna vez vuelve el esplendor

    Espero que regrese su mirada de mineral profundo


    Poemas pertenecientes al libro Atavíos, Editorial El Pez Soluble, 2006. 

  • 5 poemas de Patrick Williamson, poeta inglés

    5 poemas de Patrick Williamson, poeta inglés

    Patrick Williamson es un escritor y poeta inglés que vive cerca de París. Sus poemas han sido publicados en revistas literarias como: Blue Nib Press, Paris LitUp y Mediterranean Poetry. Ha publicado Traversi, un poemario bilingue inglés-italiano (Samuele Editore). Ha sido también traductor y editor de The Parley Tree, una antología de poetas del África francófona y del mundo árabe (Arc Publications). Es miembro fundador de la agencia literaria transnacional Linguafranca.

    El poeta inglés Patrick Williamson. Foto: Dino Ignani.

    Más alto

    Somos más altos que tú

    no te rías, esto será así

    pero siempre nos sobrepasas

    Siempre ha sido así

    bueno, casi.

    Escala lunar

    Delicadamente perfumado

    es el contorno de la sombra

    que emites

    claridad que traspasa el marco

    de la ventana

    Esta luz intocable.

    Oscurece, el suelo

    de seda no tiene centro

    el campo resplandece no antes

    no después de la cerca.

    Horizontes eliminados

    el claro alivio

    de siluetas retorcidas

    evidencia

    la existencia de la luz

    se nubla por un instante.

    Mirando

    La luz cae sobre los libros,

    el escritorio, y de repente,

    una sombra cruza

    el jardín de rosas

    mira rápidamente, revisa

    mira hacia atrás,

    las fotos que son una crónica

    de todas nuestras etapas

    yo, de pelo rizado

    cerca del lugar donde él dormitaba-

    Yo plantaré

    una nueva especie de rosa.

    Epílogos

    Toma el hacha en la pared

    aplasta tu puño en la mesa de cristal,

    Siempre voy a amarte

    Corta la rigidez, deja que

    el lenguaje se quiebre en fragmentos

    incómodo, retenido.

    Atraviesa un campo minado

    de sutilezas, elige tus palabras.

    Quiero embriagarme y volar

    en el valle colmado de luz

    lejos de Phoenix,

    a la fuente del ser.

    Mañana

    Detrás de mí, la puerta se cierra,

    El viento se ha ido, fragmentos de luz.

    Escudriño a través de lentes empañados,

    Mi madre tiene una respuesta vívida, se tensa

    Tomo nota de todas las posibles intrigas.

    La primera copa negra como el carbón golpea los sentidos.

    Mi madre habla un lenguaje fibroso,

    Yo ondulo como el océano, postrado.

    Soy tu heredero en esta tierra.

    Guardián de tu memoria, enterrado en lo más hondo

    de tu historia, de tu amor.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Moraima Guanipa  #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Moraima Guanipa #PoesíaVenezolana

    Moraima Guanipa (1961) es poeta, periodista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una Maestría en Literatura Venezolana. Por más de dos décadas ejerció como periodista especializada en información cultural y como colaboradora en diversos diarios y revistas venezolanos. Es autora del libro Hechura de silencio: Una aproximación al Ars Poética de Rafael Cadenas (Fondo Editorial Humanidades y Educación, UCV, 2002) y su trabajo poético ha sido publicado en los libros La jaula de la sibila (Editorial Eclepsidra, 2001), Bogares (Fondo Editorial 60 años Contraloría General de la República, 1998), y las plaquettes Bodegones (Editorial La Espada Rota, 2011), Voces de Sequía (Editorial La Espada Rota, 1999) y Ser de agua (1997).

    La poeta venezolana Moraima Guanipa

    BOGARES

    En esta noche de luna huida
    tú la inventas con tu cuerpo
    desnudo
    erizado en el frío que no sientes.
    Tu pálpito dejó de ser de esta tierra.
    Has ganado la levedad de lo nocturno,
    su silencio.
    Lenguas mudas lamen sin prisa las arenas,
    luces dubitativas saben cortar el perfil de un ave,
    rumores de hojas se deslizan como cuchillos afilados sobre las piedras.
    La luz se vuelve polvo para amarte.
    Cierra los ojos a la vida insatisfecha de los bosques,
    seca tu sudor,
    cede a las palpitaciones, no de las ninfas engañosas,
    a las del torrente que nace en tus sienes.
    Entrégate a este bogar
    que habrá de llevarte
    corrientes abajo
    hacia el lecho definitivo.
    El temido abismo
    mostrará tu imagen sumergida
    ajena a las flores y al tiempo.
    Desnudo ya, desembarazado de ti
    Ya.

    LECCIÓN DE ESTRELLAS

    Para que la noche nos diga
    de la ruina y el embeleso
    hemos de callar
    y
    como los poetas
    prestarle oídos
    a las constelaciones.
    Aquella estrella,
    su resplandor agónico
    tiembla desde sus años luz.
    Ser como ellas,
    morir
    y permanecer.
    Ser
    brillo perenne esta noche,
    mañana, presencia efímera.
    Sólo el temblor nos resguarda.

    *

    Y yo en ti
    prendida
    y yo en ti
    ardida
    toda susurros
    aire leve que la luna envidia
    rumor de hojas que la noche levanta.
    Y yo en ti
    amanecida
    y yo en ti
    escrita.


    Poemas del libro Bogares (Fondo Editorial 60 años de la Contraloría General de la República, Caracas, 1998)

  • 3 poemas de Tendai Rinos Mwanaka, poeta zimbabuense

    3 poemas de Tendai Rinos Mwanaka, poeta zimbabuense

    Tendai Rinos Mwanaka es un poeta, editor, traductor, artista visual y músico zimbabuense. Ha publicado alrededor de treinta libros. Escribe en inglés y en shona. Su obra literaria aparece en más de 400 revistas y antologías de más de 30 países. Sus poemas han sido traducidos al español, serbio, macedonio, albano, turco, bengalí, húngaro, francés y alemán. Los poemas Amor en esta página y Estrellas forman parte de su poemario Logbook Written by a Drifter (2018). El poema Refugiados apareció por primera vez en Voices From Exile (2010), reeditado por Mad Bob Republic.

    El poeta zimbabuense Tendai Rinos Mwanaka

    AMOR EN ESTA PÁGINA

    Amor, un abrazo

    que habla

    una voz que golpea en mi corazón

    exclama con lentitud

    signos de exclamación

    en la iluminación de la primera estrella

    no es puntual.

    los signos de puntuación

    no responden

    las interrogantes

    de su corazón sin torceduras

    soy su nota a pie de página

    ¿cuándo me transformé en esto?

    pero ella sigue siendo el texto

    una nube deshilachada

    dora mi corazón

    despojado

    en mi mente, de

     todas las cosas necesarias

    estoy en un nuevo texto con extraños

    símbolos

    raras señales

    estoy girando en aguas turbulentas.

    ESTRELLAS

    Mi amor tuvo la melodía

    de las estrellas

    en el llanto de los espíritus de los huesos

    de las estrellas

    resplandece el nogal de plata

    resplandece con intensidad

    frío, como un corazón vacío,

    su corazón estaba congelado

    y azul, estrellas

    estrellas en la oscura frialdad

    cielos vacíos.

    en la media luz de las estrellas

    las blandas rocas grises

    de mi corazón

    eran como esas estrellas

    que se quiebran

    contra la oscuridad

    de la noche

    minúsculos insectos son

    los navíos de la gran esperanza

    añorando la luz

    incluso muriendo por ello

    odiándolo

    como la polilla

    en el fuego.

    REFUGIADOS

     Incluso las águilas tienen opciones

    en grandes y amplios círculos

    por encima y por debajo de ellos

    ¡pero ellas nunca luchan con el viento!

    fuera de los caminos y puentes, de las chozas del pueblo

    fuera de los campos de refugiados, de los sucios contenedores

    fuera de los pueblos fantasmas

    nuestros fantasmas arden en nuestro interior sin culpa

    fuera de las luces de neón de las afueras

    fuera de las chicas convertidas en prostitutas para sobrevivir

    fuera del miedo, la furia y los corazones envenenados

    fuera de los hombres convertidos en bastardos asesinos

    fuera del escalofrío de las noches de invierno

    fuera de los incendios, inundaciones, y las vidas perdidas

    fuera de las cáscaras vacías, vidas vacías y seres vacíos

    fuera de las cepas por los policías en los foráneos

    fuera de los camiones de la policía que nos transportan de vuelta a Zimbabue

    el arma del policía me está apuntando.

    su compañero me agrede

    bestias curiosas olfateando por un soborno

    esta guerra ilegal contra los inmigrantes

    fomenta el patriotismo sin límites de los ciudadanos contra los extranjeros

    ellos quieren reventar nuestros cráneos

    ellos quieren quemarnos vivos

    reír y regocijarse entorno a nuestra muerte

    ellos quieren matar a cada extranjero

    cortar el cordón de nuestro vientre

    chupar la sangre de nuestros cadáveres

    ellos quieren comer nuestra carne

    ellos quieren violar a nuestras mujeres

    ellos quieren caminar sobre nuestros bebés

    ellos quieren cavar nuestras tumbas

    y quemar nuestros huesos

    para que no podamos vivir nunca más

    no podemos morir de nuevo

    nuestra debilidad es una afrenta para ellos

    siempre siendo cuantificados, medidos

    y etiquetados makwerekwere, makwerekwere.

    quizás la próxima vez ellos nos molerán

    nos empacarán y nos distribuirán

    y pienso que esto sería más instructivo

    más eficiente y más rentable.

  • 3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    Graciela Bonnet (Córdoba, Argentina, 1958) es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones para editoriales de Venezuela así como para la Biblioteca Nacional y el Consejo Nacional de la Cultura de ese país.

    Graciela Bonnet

    Escritora fantasma, realizó investigaciones en diversas áreas humanísticas para crear libros, tesis y monografías por encargo. En 1991 Editorial Eclepsidra publicó su poemario En caso de que todo falle y, en 1993, la Editorial Lector Cómplice editó el poemario Libretas doradas, lápices de carbón. Trabajó como asistente de artista y gallery attendant en Pittsburgh, es dibujante amateur y actualmente vive en la ciudad de Houston, Texas.


    LAS NUBES

    Nos acostamos de espaldas en el piso de cemento. Era una tarde de verano, casi inmóvil, no se escuchaba un solo rumor. Las hojas de los árboles se batían suavemente, en armonía perfecta.

    Durante horas estuvimos viendo el cielo altísimo y las nubes que corrían una tras otra con la brisa leve.

    Pensé otra vez que el cielo era el océano, y las nubes, las olas que se repetían idénticas una tras la otra, como el tiempo que no importa si existe o es una invención.

    El vértigo me atrapó y lo recibí con gozo. Era agradable sentirse caer hacia arriba, hacia lo insondable. Estaba por fin en esa playa serena, donde nada ocurría. No podía haber nada mejor o peor, sólo estar en ese lugar, caminando en la arena, hundiendo apenas los pies en la orilla húmeda, dibujando mis huellas.

    De vez en cuando una sirena me llamaba desde lo lejos y yo le respondía, alegre como una niña pequeña.

    PEZ GIRASOL

    Vienes de la noche, desde el medio del sueño, dices ser el pez girasol que emerge mostrando una cola de arena, la punta de la aleta, que también es un pétalo, que también es una hoja.

    Vienes desde el otro extremo del cuarto, que en la madrugada es un espacio infinito, un desierto como nunca, la desolación completa, la resolana de los párpados cerrados, las sábanas superpuestas que son puertas sólidas cerradas a la otra realidad, la que viene del sueño, girando en miles de imágenes superpuestas, mientras dices ser el pez girasol que está enterrado en la arena del jardín, entre la tierra revuelta que espera semillas, humedecida para que estalle en un espinar de hojas.

    Ya no importa lo que estuvo escondido detrás de esas puertas de la memoria, ya no existe. Si las abres por fin, no habrá nada oculto, así que nada podrá herirte.

    Y mañana cuando amanezca rezaremos a las olas del patio, a las que pasan por encima de nuestras cabezas, muy arriba, arriadas por el viento, las que se van nadando volteadas al revés, te veré esconderte nadando, huir entre las nubes, pez girasol, hasta la resolana, hasta los ojos cerrados, hasta nunca jamás.

    YA LLEGARON LOS CUERVOS

    Ya llegaron los cuervos. Se lanzan en picada sobre los tendidos eléctricos y allí se quedan un rato, mirando el paisaje helado de mi calle.

    Mientras camino y veo el cielo altísimo y limpio, nada se mueve en la desolación del invierno.

    La tierra ha girado otra vez y completa su ciclo interminable. Ahora sol, ahora noche.

    Nos toca ver el tiempo del recogimiento, la tregua. Muchos pequeños animales morirán con la estación de las heladas. Otros, los que tengan alas, se irán lejos.

    Nosotros hemos reunido algunas ramas secas para calentar una fogata. Como acostumbramos hacer desde hace siglos, nos sentaremos en círculo y esperaremos. Cantaremos una canción que hable de lo hermosa que es la vida.

    Realmente lo es. El fuego aviva el recuerdo y nos ayuda a imaginar que vendrá el sol otra vez y que mientras tanto debemos alimentar nuestra esperanza, tejer coloridas cobijas, hacer nudos de buenos augurios entrelazados, crear sueños fantásticos, ahora luz, ahora oscuridad.

    ¿Recuerdas el invierno anterior? Subimos al puente y desde allí vimos el río congelado. Nada podía ser más sublime ni más conmovedor que la vida detenida en apariencia.

    Ven, pon en esta cazuela las nueces que encontraste al pie del árbol. Yo añadiré miel y avena, olorosas especias que guardé a la sombra durante el verano. Celebraremos la espera como lo hemos hecho desde siempre, desde que éramos otros, cobijados por la bendición de estar vivos.

  • 4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    Stanley H. Barkan es un poeta y editor estadounidense con residencia en Brooklyn, Merrick, Long Island, Estados Unidos. Es el director de Cross-Cultural Communications, una pequeña editorial, que comenzó como un Instituto en LIU’s Brooklyn Center en 1971. Hasta la fecha ha editado unos 450 libros y 500 impresos y postales en 59 idiomas diferentes. Se considera a sí mismo un poeta judío, no sólo un poeta de origen judío. Su poesía ha sido traducida a 28 idiomas diferentes y publicada en 25 antologías, varias de ellas bilingües (búlgaro, chino, italiano, kurdo, polaco, rumano, ruso, siciliano y español). Ha publicado As Still as a Broom / Tan quieto como una escoba, traducido al español por Isaac Goldemberg (2018); More Mishpocheh (2018); y Wiersze wybrane[Poemas seleccionados], traducido al polaco por Tomasz Marek Sobieraj.  Fue el Profesor de Poesía del Año de la ciudad de Nueva York en 1991 (otorgado por la Casa de los Poetas y la Junta de Educación) y el ganador en 1996 de The Best of the Small Presses. En 2017, fue galardonado con la Medalla Europea Homero de Poesía y Arte.

    El poeta Stanley H. Barkan

    PRIMER NACIMIENTO

    Cubierta de hojas
    ella emerge de la tierra.
    ella primero,
    no Adán.
    Cuánto más probable
    (más demostrable),
    es que él surgió de la misericordia de ella
    y no que ella provino de la costilla de él.
    Fue un hombre
    el que escribió el mito.

    AÚN NO NACIDO

    Oh, ser Adán
    de nuevo
    con todas sus costillas
    ansiando a una mujer
    que aún no ha nacido,
    boca libre
    del sabor de las manzanas,
    oídos libres
    del silbido de las serpientes,
    inconsciencia de
    desnudez y vergüenza
    en el jardín
    de amables criaturas
    que esperan por un nombre.

    HOJAS DE HIGO

    Las hojas de higo
    los cubrían en su desnudez,
    escondiendo la vergüenza de sus ojos abiertos.

    Estaban tan cerca, esas hojas dichosas,
    a la fuente del dolor y el placer
    a la seguida expulsión del jardín.

    Tal vez sea por eso que el propio higo
    -cuando se abre- se expande para recibir
    la lengua que se deleita en la exploración.

    Suculenta fruta, abierta a las bocas ávidas,
    tan colmada de solaz transitorio, de gozo momentáneo,
    abriéndose y cerrándose a los curiosos.

    INMORTALIDAD

    (una «nota al pie» después de Donald Lev)

    Salté desde
    el puente de Brooklyn.
    Dos veces.
    Pero fallé.
    Yo no morí.
    El Libro Guinness de los Récords Mundiales
    me llamó,
    dijo que debería intentarlo de nuevo:
    si yo viviera,
    haría un récord.
    Así que salté por tercera vez
    y tuve éxito.
    Por fin he conseguido…
    ¿La Inmortalidad?

  • 5 poemas de Alberto Hernández #PoesíaVenezolana

    5 poemas de Alberto Hernández #PoesíaVenezolana

    Alberto Hernández es un docente, periodista, poeta y narrador venezolano. Nacido en Calabozo (Guárico) en 1952, es autor de libros de poesía, cuentos, crónicas y novelas, entre los que destacan, en poesía, “Última instancia”, “Párpado de insolación”, “Bestias de superficie”,  “Intentos y el exilio”, “Puertas de Galina”, “Poética del desatino/ aforismos”, “Slovenia”, “El poema de la ciudad”, “Stravaganza, “70 poemas burgueses” y “Ropaje”. Es también autor de las novelas “La única hora” y “El nervio poético” (ganadora del Premio XVII Concurso Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2017) y de los cuentos “Fragmentos de la misma memoria”, “Cortoletraje”, “Virginidades y otros desafíos”. En crónicas: “Valles de Aragua: la comarca visible” y “Voces de la memoria”.

    Ha recibido varios premios nacionales y algunos de sus libros han sido traducidos al italiano, portugués, inglés, árabe y poemas sueltos al alemán. Colabora con medios nacionales y extranjeros. Vive en Maraca (Venezuela).

    El poeta venezolano Alberto Hernández. Foto: Jhon Montáñez.

    POEMAS ANDARIEGOS

    (Textos extraviados una vez y otra vez)

    Todo relámpago estima que ha sido utilizado
    para descubrir el rostro del asombro. De lo contrario
    se comportaría como el fenómeno que se anuncia
    antes de pisar la alfombra.

    (…)

    Un violín atado a la ventana
    hace esfuerzos por escapar a la calle.
    El genio, el Stradivarius que lleva
    en la madera, no le permite
    ciertas extravagancias.
    Con razón el estudiante llora
    cada vez que advierte su silencio.

    (…)

    Sin ánimo
    de lanzarse al abismo
    el poeta (el que contempla el vacío
    con media sonrisa)
    inicia el ejercicio de su depuración.

    (…)

    Le ha sido dado a la multitud
    el don de la quimera. Por eso
    -al abandonar el lugar del abuso-
    ahonda el grito
    el fracaso del vértigo.

    (…)

    La profundidad del beso
    lo condenó a un silencio mudable
    y sin medir las consecuencias
    de la única palabra
    que pudo pensar
    se desató del abrazo
    intentó un monosílabo asiático
    y huyó.

  • 3 poemas de Nina Buckless, poeta estadounidense

    3 poemas de Nina Buckless, poeta estadounidense

    Nina Buckless es una escritora de ficción y poeta estadounidense. Su poesía y prosa han sido publicadas en diversos magazines como  Santa Monica Review, Tin House, Unidid, Georgetown Review, Ausente, Burrow Press Review, Big Muddy Review y Pangolin Review. Su cuento Deer fue nominado para un Premio Pushcart. Se graduó en el Programa de Escritores Helen Zell en la Universidad de Michigan y recibió una beca Zell. Participó en el taller de escritura creativa de Jim Krusoe en Los Ángeles. Recibió becas para asistir a los Talleres de la Comunidad de Escritores. Recibió una beca Civitas y enseñó poesía en InsideOut Detroit en las Escuelas Públicas de Detroit. Ha sido profesora de escritura creativa y literatura en la Universidad de Michigan y en el Colegio Comunitario Washtenaw.

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    La poeta estadounidense Nina Buckless

    Monstruos

    Los tigres fueron cazados ayer.

    Los buitres llegaron para robar sus huesos.

    Nosotros dejamos a los bebés en el suelo frío de Yemen,

    estómagos hinchados, vientres vacíos y hambrientos.

    Aquí, un hombre abatió a un niño en la calle.

    Allí, una mujer fue apedreada hasta la muerte,

    sepultada en el suelo, rocas y cantos rodados, no hay escapatoria.

    También había una chica cuyo rostro

    fue quemado por un hombre, un hombre

    poseído por un ataque de celos.

    Y no olvides a los pequeños que

    descansan en los brazos de los que rezan

    con la cabeza orientada hacia el cielo.

    No son las hojas las que cruzan

    los océanos y no son las violetas

    las que crecen salvajes en la hierba verde.

    El cuerpo deja de consumirse en algún momento.

    Mira al cielo y ve a los dragones gemelos,

    durmiendo lado a lado en las nubes,

    sus bocas están abiertas y preparadas como una entrada.

    Sueño de pájaros

    Hazme una cama en la que pueda dormir y así quizás logre tener

    un sueño de pájaros bajo un sol presente en un lugar donde

    cisnes del paraíso beben agua de lluvia en los charcos

    que permanecen serenos tras el toque de la mano

    del cielo sobre densos y marchitos pilares de sal.

    Muéstrame un sueño que se pinte a sí mismo y déjame

    ver las curvas de tiza de Nitzana, de pie

    en el viento lejos de las pesadas rocas

    donde una vez Andrómeda conoció a Perseo

    en la boca de un dragón de mar.

    Hazme recordar cuando una galaxia levantó al océano

    con su pesada lengua llena de fuego y espuma de mar.

    Cuéntame una buena historia cuando envejezca

    acerca de un río y de sombras en medio de hierbas altas tendidas por arcos

    de sauces cubiertos de enredaderas y hojas de parra

    que se juntan cerca de la corteza del árbol donde crece el cardo

    rico en oscuros minerales en un suelo de color dorado azur

    Pon mi cuerpo a descansar hacia el final

    del universo junto a los fénix gemelos

    que acoplan sus picos negros y plumas blancas.

    Cuando llegue mañana, deja que las luciérnagas

    entren y salgan del aire, entre el mundo

    en el que duermo y el mundo en el que me despierto.

    El cuervo

    Cuando amanece y oyes un cuervo

    escucha lo que dice el cuervo. Porque este cuervo eres tú

    hablando contigo mismo y debes obedecer.

    La voz del cuervo viajará por el aire

    mientras viajas por el suelo.

    Si el cuervo habla con su voz recóndita

    en el medio del día mientras el sol resplandece,

    o incluso si habla antes de que salga el sol

    con la primera pincelada de nubes rosadas,

    debes ir porque alguien a quien amas te necesita.

    Debes escuchar al cuervo alado

    y debes resucitar de entre los muertos y

    esparcirte oscuro como el óleo de medianoche

    cruzar tu propio cementerio 

    y encontrar las piedras y encontrar el río

    donde las piedras del paraíso esperan.


    Traducción: Mariela Cordero.