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  • Un año de poesía

    Un año de poesía

    Pues casi sin darnos cuenta ha pasado un año. Sí, un año desde que Poémame echó a andar en la red, tirando de conocidos para que publicaran los primeros poemas (La garza, de Eduardo Madrid) y casi asaltando a poetas en Twitter (¡gracias, Arlen Regueiro!) para que probaran aquella «nueva» plataforma de publicación de poesía que venía a sumarse al totum revolutum que es la poesía en la red.

    El resultado más tangible son cerca de 8000 poemas publicados de más de 1300 poetas registrados, pero también cientos de horas desarrollando la plataforma y otras tantas (sino más) dando la bienvenida a nuevos poetas y lectores o resolviendo dudas (¿qué es el karma?). En definitiva, creando una nueva comunidad literaria.

    Esto último es posiblemente lo más mágico y, en lo que a mí respecta, lo más inesperado y a la vez valioso de Poémame. No sólo que haya servido para publicar poemas de sorprendente e indudable calidad, o que me haya permitido conocer a poetas y lectores (¡poemantes!) de prácticamente todos los rincones del mundo. Poémame ha sido y es un espacio donde se han tejido nuevas amistades y complicidades, tanto literarias como personales.

    Cualquier esfuerzo por daros las gracias a todos los que, de un modo u otro, habéis creído en el proyecto y lo habéis apoyado sería incompleto e injusto. ¡Hay tantos de los que ni siquiera conozco su nombre real!

    En este segundo año de Poémame queremos, claro está, que la comunidad que se ha formado siga creciendo como hasta ahora, poco a poco y manteniendo, por qué no decirlo, el buen rollo que caracteriza a plataforma. Pero también tenemos  otros proyectos a corto y medio plazo, como seguir desarrollando la web y la revista de Poémame y llevar Poémame de lo virtual a lo físico, por ejemplo con la publicación de una primera antología de poemas (¡estamos trabajando en ello!).

    De todo ello os iremos dando cuenta a través de nuestras redes (Twitter, Facebook, Instagram) y por supuesto de la web.

    Qué mejor manera de cerrar esta breve nota de aniversario que con un soneto escrito a cuatro manos por Pequenho Ze y Sejmet y que refleja, más que todo lo que haya podido escribir hasta aquí, el espíritu de Poémame.

    Ese bar donde se beben versos (soneto a dos voces)

    Lugar para un encuentro inesperado,
    rincón para curarse las heridas,
    letras que no pasan inadvertidas
    a los ojos que vieron demasiado.

    Palabras que nos hieren el costado,
    nos arrancan sonrisas escondidas.
    Poetas que asoman a nuestras vidas
    abriéndose en canal a nuestro lado.

    Poémame, susurra o grita en alto
    verdades o mentiras descaradas.
    Decídete empleando prosa o verso,

    que desde aquí tu voz callada exalto:
    da luz a tus palabras más guardadas,
    lánzate a conquistar el universo.

  • Y ahora, ¿qué es poesía?

    Y ahora, ¿qué es poesía?

    La respuesta no ha cambiado ─al menos, no debería haberlo hecho─ desde que Bécquer confundió la pupila con el iris, y no me refiero a un tú impersonal; vengo a hablar de la noción de poesía como arte supremo, en palabras de Beethoven.

    Es un poco burdo recurrir a diccionarios para textos algo más científicos, aunque no tanto como la idea de romantizar todo lo aparentemente bello y llamarlo poesía.  El DRAE habla de la poesía como manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa. Y hasta ahí, es correcto. Más allá de lo que se pueda leer sobre que la poesía son palabras y saltos de línea, es necesario subrayar que la prosa también es poesía. Otros diccionarios hablan de ella como expresión artística de la belleza por medio de la palabra, en especial aquella que está sujeta a la medida y cadencia del verso. Hagamos un esfuerzo por remarcar algo muy importante en los tiempos que corren: sujeta a la medida y cadencia del verso. No se puede hacer un poema de un simple texto propio de las corruptas redes sociales. Este sería el aspecto estético del poema. La estructura, la uniformidad, el sentido propiamente estético: algo artísticamente lógico. El arte tiene parámetros, no olvidemos.

    El concepto de la poética ha rondado siempre por la esfera cultural, y ahora parece un poco ausente, tal vez por el imperio editorial que pretende gobernarnos, o por los personalismos e intereses tan presentes en un lugar que no les corresponde. Gabriel Celaya ya decía que ser poeta es asumir la pena de todo lo que existe. No lo tomemos como dogma, es arte, hay que entender la tragedia y la belleza remanente de ésta. No significa que la felicidad no tenga cabida en la poesía, desde luego, pero esto último, la felicidad en la poesía, es un arma que desenfundan autores propios de aquellos simples y breves textos de redes sociales a los que antes hacía referencia, y suelen disparar más rápido. Frente a esto, han aparecido desde hace algo más de un siglo, libros y manifiestos con un título común: Defensa de la poesía. La historia se repite, también aquí.

    Volvamos al concepto. De la mano de Luis García Montero, autor más contemporáneo aún que Gabriel Celaya, podemos vislumbrar en toda su obra una idea fundamental que responde a nuestra eterna pregunta. El poema nace de la necesidad de estarle hablando a una silla vacía. Aparece de nuevo la tragedia, la aparente tragedia, pues si hemos leído a Luis, sabremos que no es precisamente un autor trágico. Sin embargo, es cierto que la poesía nace de la soledad, de las palabras que rondan el silencio, las sombras que acechan, las ventanas abiertas de un hotel… El poeta no es únicamente un sujeto frustrado, triste y solo. Aunque la noción de poeta da para otro artículo, ahora nos concierne la poesía. ¿Qué es poesía, Gustavo Adolfo?

    Quitémonos las alas y tratemos de escribir con los pies sobre la tierra, ¿sí?
    Wislawa Szymborska

    Desde la aparición del verso libre, han sido demasiadas las libertades que se han tomado para calificar textos como arte lírico. Los diccionarios ya están actualizados y no hablan de la estricta rima. Ahora, para utilizar ─incluso sustituir─ este recurso con elegancia, se emplea la rima interna. Por ejemplo: No queda en este templo/ siquiera silencio por compartir./ Acariciar el vaho de una ventana rota/ se torna peligroso si me escondo…/.  Templo hace rima asonante con silencio, igual que rota y torna. Gracias a esto ─entre otras cosas, por supuesto─ se logra el segundo elemento para que un texto con saltos de línea pueda considerarse poesía: el ritmo. No es el único modo de lograrlo, de hecho, no es el principal. El ritmo no tiene por qué llevar rima de ningún tipo; puede percibirse a la hora de recitar el texto. Si tiene cierta musicalidad, si fluye fácilmente, ese texto tendrá ritmo. ¡Pero cuidado! Aun no podemos hablar de poesía.

    La forma no afecta solo a cuestiones palpables como el ritmo o la rima interna, es algo más complicado. La forma también hace referencia al cómo semántico, a los significantes y la semiótica que implica elegir una palabra u otra. Imaginad a Neruda poniendo Estoy muy triste esta noche y voy a escribir,/ por ejemplo: el cielo está lleno de estrellas/ que tiemblan de frío// en lugar de Puedo escribir los versos más tristes esta noche./ Escribir, por ejemplo: la noche está estrellada,/ y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.// Puede que el mensaje sea el mismo. Neruda estaba triste, hablaba de estrellas lejanas… Pero la última forma es infinitamente más poética que la primera. Baila con las palabras, juega con el mensaje desfigurando al yo poético dentro del propio poema, para que sea el poema quien hable. Es por esto que los poetas son eternos.

    Tenemos definida la parte más objetiva de la cuestión, salvando las distancias de los gustos y las preferencias, claro. Ahora viene el último elemento, la idea que permanece en el poema y que un día lo empujó a nacer: el relato. ¿Qué cuenta el poema? Desde luego que no vale cualquier cosa, aunque Quevedo le hiciera un poema al pedo y Machado viviera atormentado por moscas dejando constancia de ello. A modo de breve inciso: escribir sobre temas banales, sin sentido o burdos, con cierta intención humorística, es algo que caracteriza a la antipoesía. Os animo a indagar sobre ello, es algo curioso cuanto menos. Siguiendo el hilo conductor y llegando poco a poco a un final sin sólidas conclusiones, continuo. Hay temas centrales, tales como la muerte, el tiempo, el amor… Temas, a fin de cuentas, de peso, temas que tienen cabida en este noble arte.

    Recordemos: estructura, forma y relato. El contexto que vivimos en la actualidad se encuentra en una profunda crisis porque, precisamente, no hay armonía entre estos tres elementos. No es un problema que la gente escoja escribir, que creen sus textos y los publiquen en blogs y redes sociales; para eso están, a fin de cuentas. El problema surge cuando las librerías están repletas de obras sin categoría, repletas de textos que no son ni uniformes, ni artísticos. Sin embargo, no es una realidad que pueda tomarse para juzgar la totalidad de la esfera poética, pues no es cuestión de que el nivel general haya bajado ─tanto─, sino de que aquello que se publica, aquello que se entrega en cantidades desproporcionadas a librerías sabiendo perfectamente que se va a convertir en una suerte de best seller, se pone bajo el título de poesía. ¿Qué problema hay? No es solo que frivolicen el concepto de poesía sin más. El problema se hace mayor cuando tenemos en cuenta dos factores: el primero es un tanto físico y simple, quizás el más perceptible; las estanterías son limitadas. No caben todos los autores, así que, como una librería, salvo en dignas y valientes excepciones, es una empresa que busca beneficio vendiendo contenido, optará por colocar en su estrecha estantería de poesía aquello que se vende con facilidad. Ojo, esto no quiere decir que lo que se venda sea malo; quiere decir que descubrir nuevos autores será mucho más difícil (casi imposible) que si el criterio fuese de calidad y no de capital. El segundo factor es algo más cultural que lo anterior. Cualquiera que se pare a observar se dará cuenta de que la poesía es un género de minorías; claramente la novela está mucho más presente. Quizá por su accesibilidad, tal vez porque la poesía sea algo complejo de entender… Cuestiones menores para lo que nos acontece. Es por ello que, cuando un libro de, según las librerías, poesía, aparece entre los más vendidos de la semana, hay que plantearse algunas preguntas que probablemente desemboquen en la afirmación que he formulado anteriormente: estamos en una situación de crisis cultural, y van ganando los malos.

  • La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 9 – 14)

    La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 9 – 14)

    Después del paréntesis del mes de agosto, retomamos los artículos 9 al 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la poesía. Ya sabéis que podéis leer las dos entradas previas en los siguientes enlaces:

    Este mes vamos a intercalar el contenido de los artículos con poemas, separados todos ellos por párrafos de un libro muy interesante de Norman Bethune, Las heridas (Pepitas de Calabaza editorial, Logroño, 2012) 

    …Se podía palpar el hambre… Caminaban lenta y pesadamente, agotados, con los pies rozando el duro asfalto, sus espaldas caídas como si las empujaran hacia delante, sus bocas colgando abiertas, la mirada en blanco, síntoma inconsciente del agotamiento absoluto…

    Artículo 9

    Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

    Había familias enteras caminando juntas, acarreando unas pocas pertenencias elementales… Eran como sombras deslizándose de ninguna parte a ninguna parte. Entre el ruido del mar y el eco de los precipicios el único sonido que producían era el roce de las sandalias en la piedra, el silbido de una respiración fatigosa, el gemido que irrumpía en sus labios agrietados y que viajaba a lo largo de la línea vacilante hasta morir en la distancia…

    Artículo 10

    Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

    Los había de todas las edades, pero sus rostros estaban demacrados con idéntica fatiga… La ciudad había sido desangrada y todo aquel capaz de caminar había huido por las carreteras… Cuando la carretera giraba abruptamente, la línea de refugiados crecía… La llanura se extendía en la lejanía hasta donde nos alcanzaba la vista, y atravesándola, en el lugar donde debería haber estado la carretera, kilómetros de seres humanos serpenteaban como una oruga gigante, … alargándose más allá del horizonte… En ninguna parte se veía la carretera. Estaba todo tupido de refugiados, miles y miles, apretados, cayendo unos contra otros… llenaban la llanura con el zumbido de sus voces, llantos, gemidos…

    Artículo 11

    1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
    2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

    Llevaban andando por lo menos cinco días con sus cinco noches… entre ellos miles de niños… Un silencio inmenso sitiaba a los refugiados. Los que estaban a punto de morir por inanición yacían en los campos… la mirada salvaje y vidriosa, con ojos de desesperanza. Los muertos se amontonaban indiscriminadamente entre los enfermos… La línea de refugiados avanzaba por delante de nosotros… En cuatro días la ciudad se había transformado en un extenso campamento… la primera bomba… Podía escuchar los gritos terribles, aterrorizados de los niños… había gente corriendo y chillando… el suelo aún vibraba bajo mis pies…

    Artículo 12

    Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

    ¡A los bombarderos no les interesaba el puerto! Perseguían presas humanas. Perseguían a los cientos de miles de personas que … El ataque había pasado, pero la muerte y los muertos se quedaron… En el fondo del cráter había tubos de desagüe, ropas desgarradas y restos de lo que alguna vez habían sido seres humanos …

    Artículo 13

    1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
    2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país.

    Estas frases copiadas a medida que voy leyendo el libro de Bethune, podrían describir lo que está pasando hoy en día en Afganistán, en Siria, en …. Esas personas desahuciadas y abandonadas a su (mala) suerte podrían ser los refugiados que llegan a nuestras fronteras europeas (sea Grecia, sea España). Ese dolor, esa muerte, esa impotencia, esos asesinatos podrían ser los que están pasando mientras lees estas líneas a pocas horas de tu casa gracias a la indiferencia de los partidos políticos que nos gobiernan y que tú has elegido. Esas personas a las que deberíamos dar refugio y asilo NO te robarán el puesto de trabajo, NO te odiarán por ser de una religión distinta a la tuya…

    Artículo 14

    1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
    2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

    Esas personas que he descrito en las pocas frases que he destacado son españoles y españolas que huían de Málaga hacia Almería durante la Guerra Civil española, eran nuestros abuelos y abuelas. ¿No deberías ayudarles?


    Algunos de los poemas sugeridos también son canciones que pueden trabajarse de diversas maneras. Aquí os sugerimos algunas:

    • Escuchar la canción o poema propuesto.
    • Establecer un debate partiendo de las siguientes cuestiones:
      • ¿Qué has sentido al escuchar la música o poema?
      • ¿Qué crees que ha querido reflejar el autor o la autora?
      • ¿Qué te ha sugerido a ti?
      • ¿Conoces alguna situación similar?
      • ¿Estás de acuerdo con el contenido de la canción o poema, con lo que plantea o denuncia?
      • ¿Consideras que el tema que plantea es suficientemente explícito, o es necesaria alguna información complementaria para entender correctamente la intención del autor/a?
    • Valorar la posibilidad de:
      • Investigar y buscar más información sobre la vida del autor. ¿Escribió o compuso otras obras sobre el mismo tema? ¿Y sobre otros temas relativos a los derechos humanos? ¿Tuvo algún tipo de militancia pública en defensa de los derechos humanos?
      • Si es identificable, analizar el momento histórico al que se refiere la canción o poema, las circunstancias sociales, etc.
      • Buscar canciones o poemas de parecidas características a la escuchada, valorando las circunstancias en las que se crean y difunden estas canciones. Si es posible, organizar una audición de estas canciones o lectura de los poemas.
      • Buscar en la prensa noticias de actualidad relacionadas con el tema de la canción o del poema.
      • Buscar expresiones de valores negativos o contrarios a los de la ficha, con el fin de realizar también su análisis crítico.
      • Buscar canciones o poemas que defiendan estos valores negativos, e indagar las causas de su creación, difusión y eventual aceptación en determinados ambientes.
      • En relación con el antimilitarismo, buscar poemas, canciones, músicas o textos, históricos o recientes, que ensalcen el militarismo; en relación con la violencia contra las mujeres, poemas, canciones o textos que ensalcen el patriarcado y la sumisión de la mujer, etc.
      • Proponer la elaboración de textos que se adapten a la música de la canción trabajada y que traten sobre el tema de la canción u otros temas relacionados con los derechos humanos.
      • Cantar la canción, en su versión original y/o con la letra de los textos elaborados.
      • Organizar un karaoke a partir de la canción seleccionada y de otras canciones relacionadas con los temas tratados.
      • Organizar una lluvia de ideas a partir de un guión/cuestionario sobre el tema de la canción (elaborado previamente por el educador/a) o del poema. A través de la lluvia de ideas buscar la inclusión del máximo número de participantes. Anotar las ideas y ordenarlas trabajando en equipos.

    Tal y como ya hemos dicho en los artículos de los meses de junio y julio, y lo repetimos dada su importancia, siempre es de agradecer cualquier comentario que ayude al Grup d’Educació de Amnistía Internacional de Cataluña a mejorar los materiales y recursos que ofrecen.

  • Crónica de la presentación del poemario «Festina Lente»

    Crónica de la presentación del poemario «Festina Lente»

    Quince años lleva el Círculo Cultural Valdediós avivando la llama de la poesía en Asturias, convocando entre los sagrados muros de “El Conventín” tanto a poetas de larga trayectoria, como dando voz a jóvenes promesas aún por publicar.


    Cartel del acto.

    El pasado viernes, 14 de julio, tenía lugar la presentación y lectura de poemas del libro “FESTINA LENTE” en el salón de actos del Monasterio de Valdediós (Villaviciosa, Asturias), organizado por el Círculo Cultural Valdediós.

    Lo primero que me gustaría destacar es la belleza del lugar donde este ya mítico acto se celebra: el Monasterio de Santa María de Valdediós, un conjunto medieval que surge en torno a San Salvador de Valdediós y es una de las joyas del prerrománico asturiano. Es un lugar realmente mágico, donde la asociación Círculo Cultural Valdediós celebra sus actividades centradas en diversas artes, entre ellas la poesía.

    Otro hecho que me gustaría hacer notar es que se regaló una copia del libro a todos los asistentes al evento, lo que a mi parecer fue un gran detalle por parte de los autores y la asociación.

    Presentación del poemario «Festina Lente».

    El acontecimiento, año tras año (y van quince, con cerca de 70 autores), gira en torno a una antología poética de varios autores, publicada por la propia asociación. Este es el año de “FESTINA LENTE”, un libro que reúne tanto a poetas de larga trayectoria, como a otros que no han cumplido aún los veinte años. Los autores del libro, todos con una poética muy distinta, son: Francisco Álvarez Velasco (Cimanes del Tejar, León, 1940), Isabel Marina (Avilés, 1968), Sara R. Cabeza (Oviedo, 1990), Borja Martín (Navia, 1994), Amanda Granda (Navia, 1998), todos ellos asistieron al evento.

    El acto fue presentado y moderado por el poeta y escritor José Luis García Martín, quien tras una breve presentación dio voz a los poetas, que fueron recitando algunos poemas incluidos en el libro y otros inéditos. Me gustaría señalar que el recital fue extraordinario: el buen hacer de los poetas, los poemas y lo mágico del lugar hicieron una maravillosa combinación, para mi difícil de olvidar, y que hicieron del acontecimiento algo fascinante. Después tuvo lugar un breve coloquio donde los asistentes realizaban preguntas a los autores y estos las contestaban. Finalmente, cada poeta recitó un último poema, y se dio paso a la firma de libros y charla con los autores y organizadores, acompañada de un aperitivo.

    Tuve la suerte de estar de vacaciones con mi mujer y mis hijas en Asturias y ser invitado al evento por el poeta Mario Vega (Ediciones Maremágnum). Este ha sido en mi opinión un gran acontecimiento que no puedo dejar de recomendar y al que espero poder volver a asistir.

    Objetos (Isabel Marina)

    Aún existe un mayor resplandor,

    el de ciertos objetos

    en el centro de un cuarto,

    las cosas que alguien usó,

    los amados objetos de un muerto.

    Ellos transmiten el calor

    de su antigua presencia,

    como un faro,

    nos ilumina su estela,

    su canción entre la niebla.

     

    A Nuria (Borja Martín)

    Cuando mañana caiga

    prisionero del tiempo,

    tú me verás sentado en mi escritorio;

    la taza de café cada mañana,

    las hojas esparcidas.

    Ese será el recuerdo que te habite.

    Entonces llorarás. Serán sinceras

    tus lágrimas. No temas,

    coge un poema y léelo en voz alta.

    Recordarás entonces,

    cuando mañana llegue y yo no esté,

    que habitaré en los versos que te dejo.

     

    Ofelia en el agua (Sara R. Cabeza)

    Los peces del estanque

    ven como Ofelia se mece

    en los escalofríos del agua.

    La más sonriente, la más grácil,

    congénitamente hermosa y pura.

    Y, terriblemente desconcertados,

    bailan despacio a su alrededor,

    bailan hasta el amanecer,

    entre las flores desperdigadas,

    mientras, incierto, el mundo,

    los rige a todos en la sombra.

     

  • La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 3 al 8)

    La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 3 al 8)

    Este mes publicamos el segundo de los artículos dedicados a la poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos: artículos 3 al 8. El mes pasado ya hablamos respecto al Preámbulo y los artículos 1-2.

    Los estados deben promover el progreso social y el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades al tiempo que deben velar por el mantenimiento de relaciones pacíficas y amistosas entre las naciones; así como asegurar, con medidas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación. Cierto, pero los ciudadanos no debemos esperar impasibles a que el ‘papá-Estado’ lo haga por nosotros, hemos de ser capaces de actuar e intervenir como individuos. A veces la indiferencia de lo próximo hace que no nos movamos, que no actuemos ¡Ya lo harán!, ¡no es cosa nuestra!

    ¿Y si los estados no lo hacen? De ahí nuestra preocupación.

    De lejos todo es más,
    más pequeño y más grande.
    La indiferencia de lo próximo,
    empequeñece.
    La imaginación de lo lejano,
    agranda.
    Un infinito destino atemporal.

    La poesía es una herramienta a nuestro alcance para promover el conocimiento y la interiorización de los derechos humanos, y debemos aprovecharla.

    ¿Qué se puede hacer con la poesía y los derechos humanos en un aula, en una reunión con un grupo de amigos, durante las vacaciones?

    Cosas que se pueden hacer en todas las edades con una poesía:

    • Leer en voz alta el poema: ¿Es lo mismo leerlo que escucharlo? ¿Qué has sentido en un caso y en otro?
    • Recitarla o cantarla: Trabajar el ritmo, la entonación, las pausas, el volumen…
    • Añadirle una continuación.
    • Hacer una versión propia.
    • Comentar si nos gusta o no.
    • Preguntarnos qué nos hace sentir.
    • Preguntarnos qué nos hace pensar.

    Cosas que se pueden hacer alrededor de la poesía:

    • Establecer un debate en torno a las siguientes cuestiones:
      • ¿De qué habla este poema? ¿De qué trata?
      • ¿Qué crees que ha querido reflejar el autor o la autora de la canción? ¿Qué pudo motivar al/a autor/a para escribir estos versos?
      • ¿Qué te ha sugerido a ti?
      • ¿Qué tipo de persona puede ser la que dice todo esto?
      • ¿Consideras que el tema que plantea es suficientemente explícito, o es necesaria alguna información complementaria para entender correctamente la intención del/a autor/a?
      • ¿Conoces alguna situación similar? ¿Estás de acuerdo con el contenido de la canción, con lo que plantea o denuncia?
    • Organizar un recital de poesía, o un día de la poesía.
    • Establecer un «momento de la poesía» dentro del aula, cada día o con una determinada periodicidad.
    • Poner un «buzón de poesías», para recoger poesías hechas por el alumnado, o por otros autores que les hayan gustado.
    • Publicar las poesías trabajadas o recogidas en la revista o web del centro

    Veamos qué dicen los artículos de este mes y qué poesías nos sugiere el Grupo de Educación en derechos humanos de Amnistía Internacional de Cataluña.

    Artículo 3 

    Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

    Artículo 4 

    Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

    Artículo 5 

    Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

    Artículo 6 

    Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

    • Burka. Pedro Guerra
    • Yo no. Chicho Sánchez Ferlosio

    Artículo 7 

    Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

    Artículo 8 

    Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

    Para finalizar este artículo, solo nos queda pedir vuestra colaboración enviando nuevas propuestas de poemas al Grupo de Educación de Amnistía Internacional de Cataluña para el articulado de la Declaración Universal y así ampliar la oferta poética. Gracias y hasta septiembre.

  • «Cábala: Amor», de Elena Flores (Ed. La Calle)

    «Cábala: Amor», de Elena Flores (Ed. La Calle)

    No había día mejor para terminar de leer este libro que el 28 de junio. Tuve el gusto de compartir con Elena Flores un café con hielo en la plaza donde suelo hablar de poesía eventualmente con un gran amigo. Allí, la autora me dio unas pinceladas sobre su obra, y me advirtió, siendo certera, que es un libro que exige segundas y terceras lecturas. Por placer, o por comprender mejor cada palabra.

    Cábala: Amor (2016), de Elena Flores (Editorial La Calle)

    Antes de comenzar, tengo que hacer especial mención a la editorial. La Calle es la primera editorial LGTB de Andalucía. Si bien es cierto que en el resto del país hay otras casas editoriales especializadas en este colectivo, no cabe duda de que es una buena noticia que surjan otras que den visibilidad a autoras y autores LGTB.

    Lo profano y lo divino de la libre sexualidad se esconde en la voz de Elena Flores: esto es lo que encontramos en este libro. Una pura declaración de amor y erotismo, «un contraste sexual de cuerpos que por un segundo se intercambian y yuxtaponen en una retórica (anulada) del poder», como apunta Álvaro López Fernández en un prólogo que bien podría ser una reseña, o, como él mismo apunta, un manual de instrucciones para el libro que prologa. Y es que los poemas de Elena requieren más que un esfuerzo de introspección. Esto no quiere decir que de una primera lectura, los poemas no transmitan; todo lo contrario: es una lírica muy accesible a la par que intensa, rompedora con la corriente de la experiencia predominante en la actualidad.

    El homoerotismo es la clave en este poemario en el que critica a las etiquetas de generalización se hace eco a través de un ascenso a ese monte Sacrolujurio, en el que Lilith –como figura principal de reivindicación- da la bienvenida.

    Se indica en uno de los párrafos de la contraportada de Cábala: Amor.

    El relato es en sí mismo una puesta en cuestión, un discurso poético que, de no ser por el contexto, podríamos considerar inocuo para lo establecido: podríamos pensar, incluso, que es un libro de poemas de amor más. Respecto a este punto, señalaré una última cosa, y es la excelente habilidad que tiene Elena Flores para escribir mediante un juego de máscaras y bailar con la retórica de la voz poética.

    La estructura es perfecta, utiliza el verso libre entendiendo lo que significa. No son simples saltos de línea, cada verso tiene una función, nada sobra en un poema. Como apuntaba al comienzo, rompe con la poesía de la experiencia, pero mantiene la calidad en el verso libre. Nada es artificial ni suena forzado, y es algo muy positivo que la sinceridad de la poeta se perciba incluso en la estructura.

    Fragmento de «Goliat»

    Como un pavo real te luces,
    sabiendo que te miran los ojos
    de todos los que te rodean.
    Conoces tus cualidades:
    lo estético en ti es sobrenatural.

    Gustas un torso envidiable,
    en tus piernas la marca de Da Vinci
    se hace eco de Pitágoras.
    Todo tu cuerpo es, al fin y al cabo,
    un arte matemáticamente perfecto.

    Podemos decir que un texto es un buen poema cuando hay armonía entre estos tres elementos: relato, estructura, y, por último y muy olvidado en la actualidad (por desgracia), el ritmo. No es solo en este fragmento del libro de Elena donde vemos esta armonía lírica; es en todo el conjunto de su obra. El ritmo va de la mano de la estructura, y la unión resulta impecable.

    Nos deja con hambre de más, pero repito: nada sobra. Es un libro muy ameno, con un intenso e íntimo relato que guarda distintas capas de profundidad, pero es, sin duda, un libro con el que cualquiera que haya vivido las neuras del amor se puede sentir en la piel de la autora. Un título apropiado, un prólogo enriquecedor, y dos capítulos completamente líricos y universales.

  • «Cuaderno de campo», de María Sánchez (La Bella Varsovia)

    «Cuaderno de campo», de María Sánchez (La Bella Varsovia)

    Cuaderno de campo, de María Sánchez (La Bella Varsovia, 2017)

    María Sánchez (Córdoba, 1989) es veterinaria de campo y sus poemas han sido publicados en revistas, antologías y han sido traducidos a diversos idiomas. Cuaderno de campo (La Bella Varsovia, 2017) es su primer poemario.

    María pertenece a la hornada de nuevos (y jóvenes) poetas de nuestro país, y creedme cuando digo que es una suerte que la tengamos porque la calidad de sus versos es inmensa. Su escritura dista mucho de lo que se ha denominado como “nueva poesía” ya que sus poemas están libres de todo convencionalismo y banalidad, lo cual los hace tremendamente únicos, personales y, lo que es más importante, interesantes.

    Otro de los motivos que hacen distinto y llamativo este libro es su temática concreta: los animales, el campo y la familia. Sus poemas son una visión bella y desgarradora de la mezcla de estos tres temas, descrita desde lo más profundo del alma y las entrañas de la autora, y que no dejará a nadie indiferente:

    Instinto de

    Algunas enfermedades hacen perder el sentido
    de la huida al animal.
    no estoy enferma
    pero tampoco huyo
    a lo mejor es que simplemente
    quiero que me atrapen:
    ‘un cepo quizás es anestesia’
    luego vendrá
    la venda contra la herida

    María Sánchez. Fuente: María Sánchez/Twitter.

    Cuaderno de campo es un poemario fresco, muy visceral y repleto de hermosura. En él encontramos, desde la experiencia vital de la poeta, versos para la tierra, los animales, la vida, la muerte, la supervivencia, las costumbres, la medicina, los estudios, incluso los profesores… versos donde su herencia cultural y educacional familiar, y especialmente su abuelo, están muy presentes.

    Poema nº 2 del capítulo “La Segunda Mancha”

    Algo así tiene que ser el hogar:
    Oír fandangos mientras las ovejas van
    tras sus corderos
    Rebuscar con los dedos las raíces
    Ofrecer a los tubérculos los tobillos
    Convertir la voz en ternura
    y en presa
    Prometerme una y otra vez
    que nunca escribiré en vano
    un libro con las mismas
    manchas.

    En definitiva, el libro es una grandiosa oda a las especies, la naturaleza y la familia. He leído muchos y muy buenos poemarios en lo que va de 2017, pero pocos tienen la fuerza, originalidad e identidad propia que emanan de las páginas del Cuaderno de campo de María Sánchez.

  • La poesía innata

    La poesía innata

    El lenguaje humano es el producto de descifrar un programa determinado por nuestros genes. Noam Chomsky

    Hace poco llegó a mi un artículo del conocido filósofo y lingüista Noam Chomsky en el que exponían su “Teoría del desarrollo del lenguaje”. Según esta teoría de Chomsky el lenguaje es algo innato en el ser humano, y desde la infancia estamos programados con una capacidad innata para la compresión, asimilación y aprendizaje del lenguaje. Incluso habla de un dispositivo de adquisición del lenguaje, lo cual nos conduce a otra teoría: “La Gramática Universal”.

    En rangos generales este artículo me hizo reflexionar sobre la poesía como algo innato.

    Lo innato hace referencia a una cualidad y/o capacidad de algo que no es aprendido y pertenece a la naturaleza de un ser desde su origen o nacimiento.

    Para mí no existe lo innato en el ser humano, incluso el nacimiento es una sucesión de hechos y genética, lo único innato (si es que existe el innatismo en sí) es la muerte como proceso natural de la vida.

    El artículo de Chomsky me hizo pensar en la poesía del innatismo, aquella que es innata que simplemente está ahí, simplemente surge. Descarto esa poesía porque al igual que uno aprende a juntar sonidos y leer música, uno aprende poesía leyendo muchísimo a otros. Y el resultado de nuestra propia poesía es un conjunto de todos esos esquemas lingüísticos, sociales, culturales, políticos, económicos y emocionales que hemos adquirido.

    La idea de Chomsky sobre que la en la infancia aprendemos el lenguaje porque ya forma parte de nosotros como algo innato, la descarté rápidamente al pensar en esos niños que en ocasiones han sido encontrados en bosques, selvas, encerrados en jaulas o sótanos siniestros, esos niños no han desarrollado el lenguaje ni la comprensión gramatical, verbal u oral. Bien podría ser cierto que esos niños han resultado conocer quizás otro sistema comunicativo más instintivo. Pero de ahí venimos del instinto, no de lo innato.

    Con todo esto quiero decir que socialmente nacemos en unas condiciones determinadas sociales, económicas, culturales y políticas, éticas y morales que ya vienen impuestas. Esto se refleja claramente en el lenguaje y en la poesía.

    Es el entorno quién determinada el lenguaje, la poesía. No hablaría en ningún caso de innatismo si no de algo ya que existe y nos viene del exterior, digamos pues poesía de la preexistencia.

    La poesía de la preexistencia se nutre también del instinto pero sin dejar de lado ni por un solo segundo la lectura como método de aprendizaje, en caso hipotético de tener un método para aprender a escribir poesía recomendaría ese sin dudarlo.

    Chomsky da por hecho que todos los niños disponen de un dispositivo de adquisición del lenguaje, justamente esta idea se contradice con su idea de “lo innato”. Quizás el problema actual de muchos niños y adultos es justamente que se ha intentado educar en el innatismo, dando ya por hecho que nacemos con ese dispositivo de adquisición para el lenguaje .

    La palabra preexistencia quiere decir existir previamente o con anterioridad.

    Todo lo que estamos haciendo actualmente, todo lo que estamos escribiendo ya se a escrito de maneras diferentes, mejores o peores pero ya se ha escrito, lo único que hacemos ahora es transformarlo, reescribir, redescubrir lo ya existente.

    La poesía actual está condicionada por una época determinada, por un pasado determinado y quizás hasta vislumbrando de forma quimérica el futuro.

    Es una poesía de la preexistencia. Una poesía que se mueve continuamente como un huracán desde el extremo más clandestino, real, único y al margen hasta el otro lado más comercial, internauta y masivo, esa poesía tan volátil que no deja de girar ya ha existido en el pasado y lo único que hace es preexistir en el presente. Incluso me atrevo a decir que hay tanta poesía hoy en día que no sé si algún día alcanzara su innatismo.

  • La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Preámbulo y artículos 1 y 2)

    La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Preámbulo y artículos 1 y 2)

    Este mes comienza una serie de artículos sobre poesía y derechos humanos que tiene previsto salir los meses de junio, julio, septiembre, octubre, noviembre finalizando el 10 de diciembre que es el Día Internacional de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

    El pasado 23 de marzo publicamos un artículo con el título Poesía y derechos humanos en el que mostramos cómo un grupo de poetas de Menorca se reunieron para escribir un poema por cada artículo de la Declaración. El objetivo de estos artículos que irán apareciendo es mostraros ejemplos de cómo otros muchos poetas escribieron sobre esta temática y muchos de ellos fueron puestos en prisión, torturados e incluso ejecutados por sus gobiernos bajo falsas acusaciones.

    Todas las personas, poetas o no, somos responsables y debemos vigilar y denunciar a nuestros gobernantes si incumplen la Declaración por ellos mismos firmada. La poesía, como dijo Gabriel Celaya, es un arma cargada de futuro.

    Maldigo la poesía concebida como un lujo
    cultural por los neutrales
    que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
    Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

    Ya en la Francia de 1898, un novelista como Emile Zona denunció la injusticia, la discriminación y el tormento sufrido por un inocente y se enfrentó al Estado y rescató de la vergüenza y el oprobio al oficial Dreyfus doce años después de su condena con su Yo acuso.

    Más de cien años más tarde, su alegato sigue vigente. Continúan las vejaciones, las condenas sin pruebas, las violaciones de los derechos humanos, las masacres, las hambrunas, el sufrimiento de hombres, mujeres y niños, la eliminación de las minorías étnicas o sociales, el terror y la tortura, la pena de muerte y… el silencio.

    El silencio es el gran responsable, el mejor aliado del gran explotador y del genocida, la causa primera de que nuestra sociedad entumecida y cobarde no reaccione y no se enfrente a una realidad tenebrosa en la que viven sumidos millones de seres humanos.

    Hoy vamos a ver cómo poetas de reconocido prestigio lucharon con su pluma a favor de los Derechos Humanos. Hemos distribuido los poemas siguiendo la articulación de la Declaración Universal según la selección hecha por el Grupo de Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional de Cataluña.

    Preámbulo
    Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana,

    Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias,

    Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión,

    Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones,

    Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad,

    Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

    Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso,

    La Asamblea General

    Proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

    Artículo 1 
    Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

    Artículo 2 
    Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. 

    Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

    Para finalizar este artículo, solo nos queda pediros vuestra colaboración enviando nuevas propuestas de poemas al Grupo de Educación de Amnistía Internacional de Cataluña para el articulado de la Declaración Universal y así ampliar la oferta poética. Gracias y hasta el mes que viene.

  • D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    “Escribo poesía. No encuentro un vicio que consuma más y a mayor precio.”

    Daniel Gómez, también conocido en algunas redes sociales como D. Etéreo es poeta por vocación. Zaragozano, de 27 años, tiene un libro publicado por la editorial Estrellas Fugaces, «A lo hecho, Verso», junto con el poeta Fran Pozuelo, y uno en solitario, una plaquette llamada «Réquiem«. Ha realizado recitales por diferentes lugares de la geografía española, siendo el último con motivo de la Diada de Sant Jordi, en Barcelona.

    “Escribo por mí, y quizás por los que no están” (Presentación, A lo hecho, verso).

    Dani, ¿por qué escribes poesía?

    Pues es una pregunta difícil para empezar, ja ja ja. Veamos, digamos que poesía escribo desde un tiempo antes de publicarla y/o mostrarla y quizá no ha cambiado apenas sus principales motivos: desahogo, desconexión, paz, limpieza o recarga.

    Escribo poesía por muchas cosas, pero quizá sea difícil definir la principal. Me hace sentir bien, ya no solo escribir poesía, sino leerla, recitarla, escucharla de otras bocas.

    La poesía es una droga, lo dije en uno de mis últimos poemas, y creo que la afirmación, salvando las distancias, es muy real.

    Escribo por los que no están, sí, en ocasiones sí, es un homenaje por toda esa gente que no puede escribir o que no ha podido leerme y que sé, les habría emocionado.

    “El campamento base lo planto en torno a la poesía” (Lecciones, A lo hecho, verso).

    ¿Concibes tu vida sin poesía?

    A día de hoy no concibo mi vida sin poesía, ya digo, no sólo propia, sino ajena.

    La poesía es una tela de araña, pero nosotros, los insectos que caemos en ella, no queremos salir, queremos ser arañas, tejer otra tela y hacer de esto un círculo vicioso.

    “Es hora de levantar la cabeza y ganar esta guerra, estrategia, ambición y un buen arma, voluntad y palabra” (Resumen, Réquiem).

    Muchos de tus poemas ponen el acento en temas sociales y políticos. ¿Consideras que la poesía es una buena arma?

    Cualquier forma artística puede ser un arma, en este caso, a través de la palabra, que es una pistola y una rosa a la vez, es decir, puede usarse para denuncia social, para reivindicación, para crítica, pero también para ensalzar lo bello, lo anhelado, lo soñado o lo que ansiamos conseguir.

    Todo puede tener cabida a través de la palabra y, quizá, la poesía tiene un poder para con la denuncia y la protesta. Yo vivo y escribo lo que vivo, lo que veo, si un día siento que debo contar en mi poesía lo enamorado que me encuentro, lo hago, pero hay días en los que la rabia inunda el folio y es de las pocas vías de escape y de protesta que tengo tan a mano.

    “Me desangro en letras, en tinta inmortal y fría que tan rápido seca” (Tocado, pero no hundido. A lo hecho, verso).

    ¿Crees que desnudarse emocionalmente es un requisito básico a la hora de escribir poesía? Es decir, ¿se puede mentir escribiendo poesía?

    Mentir, ha quedado claro, que hoy en día se puede en cualquier faceta, ámbito y forma.

    Se le da demasiado poco valor a lo real, a la palabra (a la honestidad, digo) y a la verdad. Habrá quien mienta escribiendo poesía o quien escriba en cadena cosas que no siente, por sacar beneficio del tipo que sea. Yo no, no concibo mentir en mi vida, ni en mi poesía, menos si cabe.

    Desnudarse emocionalmente no sé si sería un “requisito básico”, pero mostrarnos transparentes nos dota de una mayor belleza y de una mayor sinceridad. Recibir feedback de la gente, si eres natural, es de los mayores placeres que pueden existir.

    “Piedra del camino, papel y poema” (Apuesta, Réquiem).

    ¿Qué autores consideras que te han influenciado más a la hora de escribir? ¿Cuáles son tus autores de cabecera?

    Estos años he ido descubriendo un gran número de poetas y escritores que me han dejado huella y me han impresionado, y muchos quizá no vendan ni 200 ejemplares de sus libros.

    En mi ciudad por ejemplo, y no nombro por no dejarme a nadie en el tintero, hay una gran cantidad de buenos escritores y poetas.

    Mis influencias son variopintas, desde Bukowski o Panero, pasando por Pizarnik o Luis Eduardo Aute, Shariff, Chantal Maillard u Orwell, Galeano y Kerouac.

    Autores de cabecera tengo varios, ya que soy un tipo ansioso en la lectura y siempre comienzo varios libros a la vez. Si me debo quedar con uno que leo y releo a menudo y me emociona y fascina, sin duda: Karmelo C.Iribarren.

    “No he descubierto la poesía, ni vosotros la parusía de los versos”.

    Te mueves mucho por las redes sociales. ¿Crees que las redes han ayudado o han perjudicado a la poesía?

    Quizá me mueva demasiado y sea momento de aminorar el ritmo un poco, lo reconozco.

    Las redes tienen, como casi todo, sus pros y sus contras, hay que saber usarlas bien y pueden aportar grandes cosas.

    Por ejemplo, si no fuese por las redes, no habría conocido a un gran número de poetas a los que sigo y a los que considero amigos, no habría ido con un librito de la mano a Madrid o Barcelona y no habría sucedido esta entrevista.

    También hay quien las usa para lamerse heridas, engrandecerse el ego o conseguir dinero y reconocimiento rápido y/o fácil.

    Yo lo tengo como un aporte más, un canal donde abrirme en canal a la gente y compartir mi poesía (que es una parte íntima de mí) con otra gente.

    Ligado a la pregunta anterior, ha habido cierto auge de poetas que han ganado renombre en las redes. ¿Crees que la poesía puede acabar siendo una “moda” dejando un poco la calidad poética de lado en favor de lo que pide la mayoría? ¿Se está perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía?

    Es muy complejo, ya que todo se ha globalizado y también , en general muy similar y destinado a un mismo público juvenil que llena sus presentaciones y les proporciona mediante un efecto fan, altos beneficios económicos y publicitarios, gracias al boca a boca o el whatsapp a whatsapp y redes sociales.

    Por otra parte, yo soy un mero novato en este mundo que es la literatura y la poesía y siempre he abogado por una libertad y un respeto hacia cualquier otro escritor u artista. Si es mera moda, caerá. Quizá se esté perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía como dices, pero creo que hay que dar un tiempo para ver hacia donde lleva esta corriente.

    “No me quedan muchas palabras, ellos me las sacaron todas”.

    ¿Has realizado talleres en algunas escuelas, qué te aporta esta experiencia?

    Sí, he realizado talleres y charlas con niños en varios colegios y también en residencias de ancianos.

    Como dice la cita introductoria, no me quedan muchas palabras. Me aportan valor, me aportan cariño, fe en la humanidad, en la palabra y en la generosidad para con alguien desconocido, que les va a mostrar algo que hasta ese momento, desconocen. Recomiendo muy mucho mover iniciativas en colegios, residencias, centros sociales, cárceles, etc. Siempre voy con algo que enseñar y acabo siendo yo el que aprende más de todos y todas ellas.

    Gloria Fuertes termina uno de sus poemas afirmando que “La poesía debería ser obligatoria”. Entiendo que quizás consideras que la poesía es un género al que no se le da la importancia que merece en las escuelas. ¿Quizás se debería promover más, con actividades como recitales o charlas de poetas, como haces tú?

    Sin lugar a dudas, no se le da ni por asomo la importancia que merece y no se le dedica el tiempo deseable. Promover la cultura, la literatura, el arte, y dentro de ello, la lectura y la creatividad mediante, por ejemplo, en este caso, la poesía, debería ser un paso a dar en las escuelas. Yo he dado algunos talleres y charlas con niños de 3 a 14 años y les acerca mucho más a la poesía que darles un libro de por ejemplo Quevedo o Bécquer y que lo lean y analicen letra por letra.

    Creo que se podría iniciar con actividades más sencillas desde el inicio de la etapa escolar e ir adentrándoles progresivamente autores como los anteriormente citados u otros.

    Obviamente yo solo doy mi humilde opinión, el tema es mucho más complejo y daría para tertulias muy amenas y largas.

    “Reivin”. Háblanos un poquito de Reivin; esa faceta tuya de cantante o proyecto paralelo donde recitas tus versos a ritmo de rap. ¿Crees que la poesía y la música van de la mano? ¿Se complementan de algún modo?

    Uf, esa faceta empezó en mi adolescencia y en los últimos años ha quedado un poco solapada por la faceta poética. No descarto retomar grabaciones, ni he dejado de escribir con un ritmo de fondo, letras de rap. La poesía y la música son muy volubles y muy afines. Algunas de las presentaciones o recitales en los que he participado han sido amenizados o incluso fusionados con guitarra, violín, piano, etc. y el resultado ha sido fabuloso.

    Se complementan y se hacen coros mutuamente. En el caso del rap, hay una fuerte cercanía en cuanto a métricas, forma de expresión y rima. Cada una tiene sus diferencias, sus matices y sus singularidades, pero pueden compararse e incluso, fusionarse.

    “Luz al final del túnel no sé, pero disfruto del Sol cada día, por si algún día se harta de alumbrarme” (Un penacho, Réquiem).

    ¿Qué nuevos proyectos poéticos tienes ahora entre manos?

    Ahora mismo, en el momento de responder esta bella entrevista, estoy terminando de ensayar mi participación en el Poetry Slam de Zaragoza, donde tengo el honor y placer de ser finalista.

    Más allá, no tengo nada planeado. Quiero vivir, leer, soñar y si ha de llegar algo, bienvenido sea. Sigo con talleres pendientes de fechas en colegios y residencias y escribo a menudo, pero muestro menos. Quiero que el próximo poemario u obra que muestre, sea yo 200 % y sea digna de ser publicada. Y pienso que queda camino y queda mucho que mejorar, aprender y sobre todas las cosas, vivir para poder plasmarlo. Cuando crea que es el momento, lo sacaré a la luz.