El amor no hace girar el mundo, el amor es lo que le da sentido al giro.
No conozco un solo poeta al que no se le haya preguntado “¿Porqué escribe?”. En mi humilde opinión y por experiencia, gran parte de los escritores y poetas ―y es también mi caso― escribieron su primer verso o línea por amor, más bien por la ausencia o el exceso de él. Y en este primer libro de Angi Expósito, «Que el quererte no sea en vano» (Círculo Rojo), el amor y la ausencia están tan cerca como lejos, están fundidos en un horizonte que parece al alcance de la mano o de los labios, sin saber dónde empieza uno y termina el otro y que, como todo horizonte, cada vez que nos acercamos a él se aleja, retrocede varios pasos:
Tu sola presencia me deja sin aliento,
tu simple recuerdo me deja sin voz.
Apareces como un elemento espontáneo,
sutil e indeciso. Cuatro sonrisas –unas más tímidas que otras,
unas más alegres quizás- te siguen en una fila horizontal
poco equilibrada.
El primer libro de un autor siempre es imperfecto, y así debe ser, pero al tratar de un amor de juventud todo es perdonado, y si además es un libro de desamor, no correspondido, entonces resulta más atractivo, porque el desamor enamora, el desamor es algo que todos, en algún punto de nuestra existencia, hemos conocido o está por conocer en todo su desgarro y dolor, febril y breve como una gripe, y que aunque resulta efímero, es, por naturaleza, inolvidable:
Tengo una pequeña historia metida en el bolsillo
y el autobús guardado en la cartera.
Leer este libro ha sido para mí fue recuperar un lugar, un pequeño rincón romántico, sentir de nuevo ese hueco que todos dejamos a nuestros sueños por cumplir: ése sentimiento de juventud, ése primer relámpago de inspiración que nunca debemos perder los escritores, porque por muchos libros que se publiquen, cada libro hay que tomárselo como si fuera el primero, con la misma inquietud e ilusión:
Cuando hayamos bajado al infierno, recuérdame
que te recuerde todo lo que hemos escuchado.
Estás justo enfrente de los libros
que más me emocionaron,
aquellos que me llegan profundamente al alma
del mismo modo con que lo hiciste tú.
Que el quererte no sea en vano es, en su forma, un libro en apariencia sencillo que recupera en el tiempo ―y le rinde respetuoso homenaje―, las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. Los textos, sin título, son estructurados mediante números, y puede leerse así el poemario siguiendo una línea cronológica y argumental de la historia. Pero dicha disposición de los fragmentos de prosa poética no impide leer al azar cualquier escrito y descubrir que tienen una historia individual, de la misma manera que los días que suceden nos aportarán algo distinto cada mañana. Son pequeños poemas que cuentan una emoción aislada, porque el libro rezuma soledad:
Cerré la puerta con llave y ésta la tiré al Río del Olvido:
no quería volver a abrirla nunca más.
Nada ni nadie se atrevió a acercarse a mi fortaleza
hasta que un buen día me llamaron.
Si bien los poemas siguen una línea expresiva clara y sencilla, un tono y vocabulario coloquial accesible a todo tipo de lectores, de repente, un giro inesperado en la frase, una palabra que no esperas aparece en el momento adecuado y le da un nuevo matiz al sentimiento expuesto y lo enriquece:
Quiero estar contigo eternamente porque, por nada,
ya formas parte de mí.
Amor, soy un huracán y un huracán lleva mi nombre.
Angi Expósito ha empezado con este libro de prosa poética, un camino, el difícil camino de la poesía, siempre desvalorada, la hermana pobre de la literatura. Pero tiene un arma poderosa a su favor: su juventud, intacta de locuras e iniciativas, de lucha y de esperanzas. Espero que siga escribiendo y pronto nos deleite con un nuevo poemario, que la escritura en su vida sea correspondida siempre, y que seas paciente cuando las palabras no lo sean. Porque la escritura es también una relación de amor, y a veces mira para otro lado, otras veces parece no abandonarnos nunca. Siempre aconsejo a los nuevos poetas que no abandonen, que pese a todo lo que pase a su alrededor, jamás dejen que nadie se interponga entre ellos y las palabras, y también sus silencios. Porque la escritura, como el amor, nunca es en vano.
El poeta catalán Jaume Subirana, del cual ya publicamos un artículo sobre su cotraducción de L’ocell matiner i altres poemes, de Ted Kooser, nos ha hecho llegar esta reflexión publicada en su blog Flux, ‘Heaney i el terrorisme’, y que hemos traducido para los lectores de Poémame:
Antes de morir, en 2013, las últimas palabras que Heaney escribió a su esposa fueron noli timere (no tengas miedo). Pensando en el nuevo año, sería malo no recordarlas. Porque cuánto más temamos, más ganan ellos». Así finaliza un buen artículo del periodista Xavier Greenwood («My family escaped the Manchester attack. Seamus Heaney’s words kept fear at bay») en el Guardiansobre cómo Seamus Heaney (es decir, la poesía) le ayudó después de un atentado, y nos puede ayudar a nosotros, a poner palabras al miedo y a la vergüenza. Por ejemplo.
PD. ¿Cuándo volverá a haber un editor dispuesto a publicar a Heaney en catalán?
«Abans de morir, al 2013, les darreres paraules que Heaney va escriure a la seva esposa van ser noli timere (no tinguis por). Pensant en el nou any, seria dolent no recordar-les. Perquè com més temem, més guanyen ells». Així es clou una bona peça del periodista Xavier Greenwood («My family escaped the Manchester attack. Seamus Heaney’s words kept fear at bay») al Guardian sobre com Seamus Heaney (és a dir, la poesia) el va ajudar després d’un atemptat, i ens pot ajudar a nosaltres, a posar paraules a la por i a la vergonya. Per exemple.
PD. Quan tornarà a haver-hi un editor disposat a publicar Heaney en català?
Bonus track
Para aquell@s amantes de la poesía de Seamus Heaney, aquí os enlazamos una entrevista realizada en 1997 y publicada en The Paris Review.
Lo primero que destaca del estilo de Alejandro es su versatilidad: con pasión y dedicación trabaja con habilidad estilos tan distintos como las formas poéticas japonesas, el verso clásico, o la prosa.
Ha recorrido la senda de la Escuela de la Sociedad Secreta del Haijin, de la que forma parte activa y en la que imparte sus conocimientos como maestro Senpai.
El sol sacude
su melena de fuego
ante mortales
en un planeta azul,
baila la vida
la sinfonía cósmica;
paciente espera
la oscura muerte trágica
el fin de esa canción.
Estricto y paciente, siempre en busca de la perfección, aborda con disciplina el verso clásico, respetando sus anclajes métricos y dominando los vértices de sus acentos melódicos, para terminar coronando con maravillosos estrambotes.
Es que a dónde se esconde, lo infinito me hastía,
mi señora maldita, mi final tan bendito
podadora de vida, sembradora de ruinas.
Putrefacta la espina
corroyendo mi esencia, putrefacta aureola
coronando el abismo, revolcando las olas.
De mente inquieta y con una desbordante imaginación, Alejandro es un poeta cósmico en un universo paralelo, y un creador nato de mundos siderales con millones de vidas estelares, más una: la suya y todas las que no se atrevió a vivir.
o como cuando se apagó el sol
del ocaso número
nueve mil novecientos noventa y nueve ─en alguna de todas esas vidas que aún no he vivido─
y qué de aquella vez que expiré
al caer aquella hermosísima estrella fugaz…
__ y siempre,
____ en ese último instante,
______ estaba,
________ pensando en ti…
Os invito a subir al tren de su intrépida poesía con estos cuatro vagones que he seleccionado para la ocasión. Comenzad el viaje.
Nos rasgamos la piel y nos la erizamos en las profundidades de este primer intenso vagón de versos:
Oscura está la habitación de mi alma.
Hasta los silencios huyeron despavoridos
antes de cerrar la última ventana.
El arce desfallece y se abraza
con sus atribuladas ramas secas,
esta mañana sacrificó
su última hoja de esperanza.
Se la dió al otoño gris
que me obsequió
su última sonrisa ocre ilusión.
Tengo el paladar marchito,
trago saliva de un pozo seco
al que no le quedan gotas de fe.
El futuro es una bola disforme
de sueños fracturados.
Afiladas dagas caen del techo,
con tino mortífero
se incrustan en cada poro,
en cada herida mortecina,
de la calcinada piel
que cubre mi pusilánime figura.
En esta extensa planicie de oscuridad
ni mi sombra me hace compañía,
se quedó allá afuera,
columpiándose del neumático
de una vida ancestral
en la que quizás, fui feliz.
El reloj de arena
en el centro de mi habitación,
es una silueta difusa
con contornos de mujer ardiente.
Cada grano de arena que cae
me recuerda la cuenta reversa
e irreversible de la vida
que se me escapa a borbotones.
Quiero vivir,
quiero ver el sol,
quiero oler la primavera,
abrir las ventanas de mi alma
tan solo una vez más.
Desnudo me arrastro a cuclillas
por kilometros interminables de oscuridad,
en el aire respiro cristales de muerte,
imposible llegar al lindero de mi alma.
Quiero llorar un río de tristeza,
mas la fuente de mi alma
es un árido desierto
sin agua salina para las lágrimas.
Nada queda, solamente…
Oscuridad.
Arrancamos las agujas al reloj, y con ellas entre las manos y la vida de segundos fulminantes entre los barrotes del tiempo, vamos en busca de la llave que esta prosa poética esconde.
Estoy atrapado en una celda de barrotes de oxígeno inoxidable. Mis carceleros son segundos mudos e implacables. Me cambian los carceleros a cada instante; cada que volteo a ver, se han ido los anteriores y vienen unos nuevos; más implacables y más mudos que sus predecesores.
Subyugado a la tiranía del presente, desde esta celda invisible; soy incapaz de caminar a la habitación contigua, la del ayer; sólo se me permite verla desde un cristal a prueba de balas atemporales.
Enfrente, observo constantemente, la habitación del mañana; pero no lo distingo claramente; hay una cortina de bruma que me la desdibuja. Por ratos la veo soleada, asombrosa y esperanzadora; por ratos la veo sombría, quejumbrosa y aterradora.
Cada vez que despierto, tengo la sensación de despertar en lo que parecía la habitación del mañana; pero la observo a detalle, veo el papel tapiz, los cuadros de arte abstracto que cuelgan de sus paredes, el color y textura del piso; el techo, esa misma mancha en una de sus esquinas, esa misma gotera que tanto me desespera; y concluyo, que sigue siendo la habitación del presente.
Durante el día, me siento en un banco de circunstancias; tiene tres patas desiguales; con mucho trabajo mantengo el equilibrio. Desde mi banco veo los segundos pasar; tan mudos, nunca me dicen nada, ni me saludan ni se despiden; tan implacables, de reojo me miran con desdén. Desfilan instante a instante frente a mí. La otra vez quise sujetar uno de ellos de una de sus piernas; era tan escurridizo y resbaloso; se me escapó en un segundo el muy taimado.
Tengo esta lista de cosas por hacer en este presente constante, y se me va la vida en hacer y hacer. A veces estoy tan ocupado en el hacer, que ni veo los segundos pasar; solo tengo esa sensación de que son multitud de ellos los que se han ido y han llegado, casi sin dejar huella en mi celda del ahora.
Después de un tiempo, empiezo a notar en carne propia, lo verdaderamente implacables que han sido (esa infinidad de segundos que han pasado).
¡Mira como me van dejando el cuerpo! Todo gastado, cada vez más marchito y mallugado; segundos desalmados.
Y sigo aquí, con mi lista del hacer; haciendo, deshaciendo y volviendo a hacer. Sin notar el ejercito de segundos que desfila frente a mi celda; sin sentir el daño que le hacen a mi cuerpo, a mi alma. Luego de un buen tiempo me doy cuenta, que la verdad; es que me están matando de a poquito, haciéndome pequeñito.
Un día desperté con esa sensación, clavada como puñal en el centro de mi corazón; ya no habrían más segundos para ver pasar, mi cuota estaba por alcanzar. La promesa contínua (que siempre se cumplió) de seguir viendo el mañana, se había acabado. Ese día quise contemplar el mañana a través de la bruma; mas una cortina de hierro me separaba de él. La cortina estaba recubierta de espadas de dos filos de distintos tamaños; en cada espada caminaban, a cada lado, escorpiones ponzoñosos de aspecto formidable. Infranqueable.
Me senté en mi banco de circunstancias. Miré mi lista de cosas por hacer, estaba vacía; del asombro casi me caigo de mi banco, al perder el equilibrio. Me parecía que los segundos pasaban más lento, casi se congelaban; y en ese momento observé sus rostros con todo detalle; cada uno tenía un rostro diferente, pero era obvio que todos, eran los rostros de la muerte.
El último segundo que llegó, tenebrosamente enmudecido; tenía los mil rostros de la muerte. Llevaba una túnica negra muy larga, parecía tan antigua. Su cuerpo parecía totalmente atemporal, desprovisto de temperatura; sin embargo, daba la sensación de estar envuelto en llamas ancestrales; pero las llamas no abrasaban, todo lo contrario, eran tan terriblemente frías; como salidas de un invierno recalcitrante, desde el origen de los tiempos de todos los universos. Llevaba un aro muy grande de plata, del cual pendían miles de millones de llaves de eternidad (no sé como le cabían tantas). Tomó una, la introdujo en el cerrojo de mi celda del ahora y la abrió.
─Eres libre ─me dijo─ ¡Todo ha terminado!
Nos lanzamos la flecha de cupido y nos dejamos enamorar con las notas carmesí que fluyen del corazón de estas sextillas.
Reflexiono al desnudarte
que en tu piel de porcelana
habita un dulce misterio;
trazos gráciles del arte
en azul, en negro y grana,
dioses de un antiguo imperio.Y no puedo sino amarte,
hacerte mi ansiada diana.
Mis ojos en cautiverio
no hacen sino desearte.
Y si la belleza es vana,
no estoy para un monasterio.Aunque mi mirada te harte,
te besa, le viene en gana.
Sufro cualquier vituperio
para poder contemplarte.
Tu hermosura brota y mana,
cual fuego sacro, sahumerio.Grácil pincel te dibuja
una forma caprichosa,
figuras despampanantes;
tejiéndote con aguja
la intensa tinta dichosa
sobre carnes abundantes.Hay un grafo que me embruja
en tu figura de diosa,
y ya no soy el que era antes.
Un deseo me apretuja
por tu estampa voluptuosa
con acertijos fragantes.Mi alma se desarrebuja
ante la vista gloriosa
de curvaturas vibrantes.
Usando la tientaguja
explorando tierra y rosa
de colores tan brillantes.Eres sublime visión,
ríos de extensa locura,
tu alucinante esplendor
hace estallar mi pasión
y alza mi temperatura.
Contigo soy soñador.Va en aumento mi ambición,
tus colores son mi cura,
te idolatro con fervor.
Tu arte va a ser mi canción,
tus círculos verdad pura
y tus labios mi temblor.
Te entrego mi rendición,
mi alma lealtad te jura,
lo hace sin ningún temor
así sea perdición.
Te voy a amar sin mesura
a ti, a tu arte y a tu amor.
Y llegamos al último vagón de este tren poético de distancias cortas para quedarnos a vivir aquí “congelados” en esta preciosa estampa de invierno que este Haibun de raíces japonesas nos obsequia y del que yo personalmente me siento cautiva por las bellas sensaciones que logra transmitir y por el origen de su inspiración.
Se asoma la noche con su blanquísimo abrigo sorprendiendo al farol en su amena charla con los árboles de su barrio. Conversan sobre caprichosos copos de nieve, y de niños juguetones que construyen sus blancos muñecos, con escobas, sombreros, y pipas viejas. Hablan de parejas de enamorados que se sientan en las bancas del parque a jurarse sus amores eternos. De lejos se asoma el viento, silbando cánticos de invierno y danzan los árboles tomados de las manos de sus níveas ramas. El farol prende su antorcha y los pajarillos acurrucados en sus nidos cantan nanas a sus hijos hasta verlos dormidos. Una manta de bruma lo envuelve todo, envuelve al viento, su silbido, a los pajarillos y a sus hijos dormidos. Tan gélida es la noche que ni la blanca luna asoma su redonda cara, se queda en cama, recostada sobre almohadas de esponjosas nubes en cubiertas de nieve.
Duerme la nieve
sobre los fríos árboles.
Vela el farol.
Amigo, poeta y, en muchas ocasiones, maestro al que admiro y al que tengo especial cariño, gracias Alejandro por compartir este año de viajes aquí, en este, nuestro bar de letras, y que nunca falten.
Era el año 1997 cuando el poeta y editor Antonio Pastor Bustamante propuso a la UNESCO la creación del Día Mundial de la Poesía, con el objetivo de impulsar este género y la comunicación a través de la palabra y la creatividad. Tal propuesta fue aprobada casi de manera inmediata. Después de diversas opciones, fue en 1999 que se acordó que el día elegido fuera el 21 de Marzo.
En Poémame queremos también celebrar este día con una pequeña selección de poemas por y para la Poesía. Decía Violeta Parra, gracias a la vida que me ha dado tanto. Tomamos prestadas sus palabras y damos gracias a la poesía, que nos ha dado tanto.
Refleja un atardecer, o le canta a la luna, duerme al recién nacido con su canción de cuna. Con una copa, al piano, de su mente al cantante le brotan en la noche, las rimas asonantes. Y una lánguida dama, suspira enamorada si le regalan dulces versos con la mirada. Es tan suave y tierna, como pétalos de flor, son las bellas palabras que anuncian el amor. Es susurro, es arrullo, fontana que te seda, rumor que te conforta, murmullo en la arboleda. Dar ritmo a la palabra, dictarla con cadencia, las musas que te inspiran, del lirismo, su esencia. La lágrima, el abrazo, besarte, y la caricia de la seda de tu piel, sentirla con delicia. Torrente de sentidos, y mucha sutileza, es describir la vida, con halo de belleza. El delirio de un sueño, volar con fantasía, el arduo sentimiento… dime ¿qué es poesía?
Con mis versos en los bolsillos el azahar como vaho de mi inspiración, renuncio a etiquetas prendidas en el pecho de la vanidad.
Poeta hidalgo de letras derramadas en costuras como portales de quimera muda.
Ramos con tejido de poesía germinada en pasados de dunas como espectros sin cobijo, futuros versados en boliche del deseo huyendo del presente maduro de impúdico granito.
Bruñir pozos en cada latido, sentarme en los ribetes del abismo con los pies de mi pluma colgados, rasgando la tinta del desvelo.
Ansío trocar los guijarros de mi juicio por alboradas deshaciéndose en lluvia, encordar letras cual trampa del tiempo donde descanse el ruido de la punzada fluyendo en marisma blanca de lutos.
Aprendí a respirar en automático a disfrutar las flores y suspirar mi aliento impregnando de sus eternas fragancias a disfrutar del viento cuando más descobijado estaba.
Nadie me enseñó a vivir en la ausencia a querer a plenitud con todas mis fuerzas a sentir la muerte con la vida plena a curar mis heridas con la nostalgia de las letras.
Sólo tú me llevaste de la mano como fiel regazo en primavera pasada soportando el desamor atrincherado en un desvelo enfermo y nunca olvidado.
Fuiste para mí una palabra libre el mejor susurro en una tormenta airada el calor en la desolación del mismísimo silencio con mi mejor razón para versar con calma.
Eres mi propia revolución ante las angustias efímeras y mal sanas mi fuerza suprema que sostiene a la cólera incendiada más que un montón de ideas que en su dulce galope se escapan.
Eres mi voz en el ruido que sólo colapsa nunca ignoré los versos que me hablan nací con ellos en una prematura mañana moriría por ellos si sólo fuera un aliento de esperanza.
Por qué llegas silenciosa si mis gritos te conocen y te escondes enfrente de los ojos y me tocas, caricia alada que en los labios queda como hilos de lluvia, como hiedra, si huelo tu sed y bebo tu agua, por qué llegas así, furtiva en la palabra, si te amo con los cinco sentidos, poesía.
La poesía es tinta que permanece flotando después de atravesar una tormenta, rastros de rayos y centellas, locura que intenta ser, apenas, lo idílico de las emociones a los ojos de un intento de poeta. Por eso, los grises caben en tantos colores, el alma envuelve las manos, una voz se escucha en las letras y se siente como estalla el corazón a la sombra de la razón.
Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, España, 1973). Poeta y traductora, es una de las voces más premiadas y reconocidas de la actual poesía en español. Cerca de 200 críticos de más de 100 universidades (Harvard, Oxford, Columbia o Princeton, entre ellas) la han elegido la poeta más relevante en lengua española nacida después de 1970. Autora de los libros Leyendas del promontorio, Diario de un destello, Los ojos de la niebla, Croniria y Las pequeñas espinas son pequeñas, este último uno de los más vendidos en España en 2014. Croniria está publicado en inglés en Estados Unidos, mientras que Diario de un destello en francés se ha publicado en Francia bajo el título de Journal d’un scintillement. Su obra ha sido reunida en las antologías personales La acacia roja, Un sueño dentro de un sueño y A las órdenes del viento.
Entre los importantes galardones que ha recibido destacan el Premio Unicaja de Poesía, el Premio Antonio Machado en Baeza, el Premio del Tren o el Premio Jaén de Poesía, así como un accésit del Premio Adonáis.
De su trabajo como traductora destaca su versión rimada de los poemas de amor de Edgar Allan Poe, publicada en España y El Salvador con el título Poemas de amor; su traducción de una selección de poemas de Lewis Carroll, publicada bajo el título de Poemas; y su traducción de Los ojos de Elsa, el libro más reconocido de Louis Aragon y publicado por primera vez en español. Asimismo, ha publicado obra crítica, como Poesía soy yo, una antología de poetas del siglo XX en español, editada y prologada junto a Ana Merino.
Doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura, Máster en Comunicación Social y Licenciada en Filología inglesa, su obra ha sido parcialmente traducida a numerosos idiomas, e incluida en innumerables antologías y publicaciones literarias de todo el mundo, entre las cuales Poesía ante la incertidumbre ha superado la docena de ediciones en diferentes países. Participa en talleres de creación poética, cursos, festivales y encuentros literarios por todo el mundo, a la vez que colabora con prestigiosas revistas literarias y culturales internacionales.
Forma parte permanente del proyecto literario-teatral Hijos de Mary Shelley, que reúne a poetas, novelistas, dramaturgos y músicos. Es la traductora oficial al español para el proyecto europeo Pop Science, auspiciado por la Universidad de Ginebra, el CERN y la Academia Mundial de la Poesía, del que fue seleccionada representante española.Antes de pasar a la entrevista, vamos a ver y a escuchar a Raquel Lanseros recitar ‘Hacia la luz‘.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi actividad literaria comprende, además de la escritura de poesía, actividades como la traducción o la investigación académica. Me dedico también a la docencia universitaria, dentro del marco de la literatura y la enseñanza de lenguas.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Leí a temprana edad, como muchos lectores de mi generación, a poetas como Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Neruda, Miguel Hernández o Federico García Lorca. Todos ellos significaron para mí una referencia a la hora de comprender y sentir la poesía con su multiplicidad de universos sonoros y significativos.
No creo que yo sea la persona más adecuada para definir mi poesía, ya que nadie es buen juez y parte. Simplemente intento escribir poesía en libertad y en consonancia con mi verdad interior, indagando siempre.
¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Todo poeta evoluciona con los años por el propio aprendizaje que supone el paso del tiempo, como lo hace cualquier ser humano. Que ello entrañe una búsqueda estilística o no, ya depende de cada uno. En mi caso, la indagación es global, hasta el momento.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Paul Valéry dijo que un poema nunca se termina, sólo se abandona. Y tiene razón, llega un momento en el que el poeta siente que ya no puede hacer nada más por el poema, lo cual no significa siempre que esté perfectamente terminado. Yo corrijo muchísimo en algunos casos y muy poco en otros.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Transmitir la verdad que anida dentro de un ser humano, con su grito y su silencio, su alegría y su desgarro, su desesperación y su serenidad, su memoria y su olvido. Con apoyo de todos los recursos que el lenguaje brinda.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Las considero muy edificantes y formativas, tanto las ajenas como las propias.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Creo que cualquier soporte para la difusión de la palabra es válido y supone una plataforma a explorar. El medio nunca es el fin.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
Hay cientos de poemas que me han fascinado a lo largo de mi vida. Por ejemplo, Stopping by Woods on a Snowy Evening, de Robert Frost.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
El espíritu de la Tierra, una antología poética de Miguel Torga.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que leyese poesía sin parar, de todo tiempo, procedencia y estilo. Y que fuese todo lo fiel a sí mismo/a que pudiese.
Yo soy mi propio riesgo. Doy por cierta
la sed de infinitud que me espolea.
Ante el placer de respirar me postro.
– Himno a la claridad
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Con sus luces y sus sombras, como cualquier industria. Pero hay bastantes editoriales, grandes y pequeñas, que hacen un trabajo espléndido por visibilizar y poetenciar la Literatura.
Hay pocos camaradas
y mucha escarcha rota.
– Yago Bazal se deja ver dos horas
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Creo que la entrevista ha sido bastante completa, no echo de menos ninguna pregunta en particular.
Solo nos queda recordar que Raquel ya fue la poeta que nos hizo reflexionar en el Poemareflexiona de hace unas semanas y que podéis volver a leer aquí. Pero, antes de finalizar la entrevista vamos a escuchar uno de los poemas de Raquel Lanseros recitado por ella misma: ‘Invocación’. Aunque fue escrito hace unos años, mantiene su vigencia pues es una oración o ruego al tiempo y a nosotros mismos.
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.
Por si vinieran tiempos de silencio.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
En nuestro afán por demostrar que la poesía la podemos encontrar en todas partes, el domingo 4 de marzo, Poémame asistió al Palau de la Música Catalana en Barcelona para disfrutar de la Fiesta de la Música Coral.
El Palau de la Música Catalana, construido entre 1905 y 1908 por el arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner como sede del Orfeó Català y financiado con fondos procedentes de suscripción popular, es una perla arquitectónica del modernismo catalán y la única sala de conciertos declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO (4 de diciembre de 1997). El edificio modernista se articula alrededor de una estructura central metálica recubierta de vidrio, que al recibir la luz natural convierte el edificio más significativo de la obra de Domènech i Montaner una caja de música mágica donde se combinan todas las artes aplicadas: escultura, mosaico, vitral y forja.
Esta fiesta de música y poesía contó con la participación del Coro Infantil L’Arc, la Coral Sant Jordi, el propio Orfeó Català y el Coro de Chicas (Cor de Noies) del Orfeó Català.
La fiesta empezó con el Coro Infantil L’Arc cantando poemas de Joan Maragall, Miquel Desclot y Pere Quart del que destacamos su poema Paó.
Màgica aurora
de ploma i ala
multicolora.
Sol de gran gala
d’un paradís
on l’ona és dolça,
la platja or llis,
vellut la molsa
i el cel postís.
Joan Oliver i Sallarès, que utilizó como poeta el seudónimo Pere Quart (Sabadell, 1899 – Barcelona, 1986) está considerado uno de los poetas más importantes de la literatura catalana.
Al coro infantil le siguió la Coral Sant Jordi con poemas de Bernat Giribet Sellart, un romance tradicional catalán y dos poemas de Joan Salvat-Papasseit de los que destacamos Si anessis lluny.
Si anessis lluny
tan lluny que no et sabés
tampoc ningú sabria el meu destí,
cap altre llavi no em tindria pres
però amb el teu nom faria el meu camí.
Un ram de noies no em fóra conhort
ni la cançó sota el dring de la copa,
vaixells de guerra vinguessin al Port
prou hi aniria, mariner de popa.
Si jo posava la bandera al pal
i era molt alta, t’hi veuria a dalt.
Joan Salvat-Papasseit (Barcelona, 1894 -1924), máximo representante del futurismo en la literatura en lengua catalana. Conocido como poeta de vanguardia popularizado a partir de los años 60 por los cantautores de la Nova Cançó.
A continuación, el Orfeó Català nos deleitó con piezas de Anton Bruckner, Llorenç Balsach y el arreglo del poema de Lord Byron She walks in beauty.
She walks in beauty, like the night
Of cloudless climes and starry skies;
And all that’s best of dark and bright
Meet in her aspect and her eyes;
Thus mellowed to that tender light
Which heaven to gaudy day denies.
One shade the more, one ray the less,
Had half impaired the nameless grace
Which waves in every raven tress,
Or softly lightens o’er her face;
Where thoughts serenely sweet express,
How pure, how dear their dwelling-place.
And on that cheek, and o’er that brow,
So soft, so calm, yet eloquent,
The smiles that win, the tints that glow,
But tell of days in goodness spent,
A mind at peace with all below,
A heart whose love is innocent!
Lord Byron (Londres, 1788 – Mesolongi, Grecia, 1824) fue un poeta inglés y una de las mayores personalidades del movimiento romántico. Hoy es considerado uno de los mayores poetas en lengua inglesa y antecedente de la figura del poeta maldito.
El espectáculo finalizó con el Coro de Chicas (Cor de Noies) del Orfeó Català, dirigido por Buia Reixach, que cosechó el mayor número de aplausos de la tarde con poemas de Guerau de Liost, Ola Gjeilo y Pau Casals con su poema Nigra sum (pieza sacra escrita en Prada de Conflent en 1943 y destinada al Monasterio de Montserrat de Barcelona. El texto original se encuentra en el capítulo 1 del libro bíblico El Cantar de los Cantares, que empieza con estas palabras: Negra soy, pero hermosa. Pau Casals eligió este texto para ensalzar la figura de la Virgen de Montserrat que es negra).
Nigra sum, sed formosa, filiae Jerusalem.
Ideo dilexit me rex et introduxit me in cubiculum suum et dixit mihi:
Surge, amica mea, et veni.
Jam hiems transiit, imber abiit, et recessit.
Flores apparuerunt in terra nostra,
Tempus putationis advenit
Pau Casals (El Vendrell, Tarragona, 1876 – San Juan, Puerto Rico, 1973) es considerado uno de los mejores violonchelistas de todos los tiempos. Una de sus composiciones más célebres es el «Himno de las Naciones Unidas», conocido como el «Himno de la Paz».
Esta fiesta de la poesía y canto coral acabó con todos los coros y el público juntos cantando el texto de Joan Maragall, El cant de la Senyera.
Desde hace muchos años, el 8 de Marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX; en esa época cada vez más mujeres se incorporaban al trabajo en fábricas, realizando jornadas intensas de doce horas diarias a cambio de un sueldo miserable. Esto provocó que el día 8 de Marzo de 1857 más de un centenar de mujeres salieran a las calles de Nueva York al grito de “Pan y rosas” para reclamar un salario acorde con su trabajo y mejores condiciones de vida.
No fue hasta principios del siglo XX que en un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, en 1910, Clara Zetkin, dirigente del partido Social Demócrata Alemán y fundadora del periódico “La Igualdad”, propuso que se estableciera el 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer, para recordar y homenajear aquellas mujeres que llevaron a cabo las primeras acciones para la defensa de la mujer; si bien es cierto que en varios países se tardaron varios años en reconocerlo.
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A tal objeto, nos gustaría hacer nuestro pequeño homenaje a la mujer con una pequeña selección de poemas para vosotras. Eso sí, sin olvidar que todavía nos queda mucho camino por recorrer, mucha lucha por ganar y llegar a la plena libertad para las mujeres. No debemos olvidar que aún hay muchos lugares donde la mujer vive sometida, discriminada y sin igualdad de derechos.
¡Va por vosotras, luchadoras! Y sobretodo, nos queremos vivas.
Hoy quiero guardar tiempo de silencio, por las almas buenas, que hoy ya no están. Esas que ni tumba alcanzan y penan, en la eternidad. Recibieron rosas entre golpe y golpe y tal vez un beso. Fueron engañadas por las risas bellas, genuina mentira. ¿Y cómo es posible que quien dice amarte te pueda dañar? Miedo que consume, tras un puño rudo que causa dolor. Terror tras los gritos y agresión que escupe tan solo terror. Amenaza infame que cierra tus puertas y tira la llave. Que corta ilusiones, deseos, la vida… ¡Eso no es amor! El amor es viento apacible y bello, que besa y abraza, que te ve preciosa, que te quiere libre, feliz y triunfante. Ese sentimiento no puede dañarte, es lo más sublime que puede arroparte. Y puedes confiar en quien te respeta, protege, valora y te da un lugar: el lugar perfecto, el más importante. El hombre que te ama comparte tus sueños y te hace vibrar, es tu luz etérea y cuida de ti, como el gran tesoro que pueda tocar. Mujer, eres luz. Mujer, eres fuerza. Mujer, eres vida. ¡Atrévete a ser! Ámate, mujer.
Pesan tus pestañas cubiertas por escarcha de lágrimas heladas. Mujer esclava, usada y mancillada. Mujer que sufres la ignominia de una sociedad que calla… y acepta… y consiente…
Trafican con tu cuerpo arrancando dignidad y esperanza. Y se te hielan las lágrimas entre surcos de maquillaje rancio y cuarteado.
Herida en tu fortaleza y sometida, un pozo negro e infame quiere anularte. Y el cuerpo se quiebra y el Alma agoniza… pero tú te levantas y gritas; aúllas dolorida reclamando justicia.
Ave Fénix que renaces desde la inmensidad del sufrimiento, delatando en tus ojos la hipocresía de quien calla… y acepta… y consiente… sin transparencia ni sonrojo.
Si mis dedos, mis pies, mis piernas, si mi cuello, mis ojos, mi cabeza, si mis manos, mis brazos, mi espalda, si mis pechos, mi ombligo, mi alma fuesen capaces de sentir las heridas y cicatrices que todas llevamos en los cuerpos, despedazaría las cuerdas, las cadenas, las sogas, ahogaría los gritos, los golpes, el quejido, repararía los daños, las lágrimas, la locura, cosería los cortes, los quiebres, la Historia.
Temo por mí, temo por todas las mujeres de mi vida, No me siento segura ni a la luz ni a oscuras, Por las calles hay cuerpos inertes que cedieron en la lucha, otras más que nunca se enteraron que llegaron al final.
¿Qué culpa tenemos de haber nacido con este género? ¿Qué culpa tienen nuestros padres? ¿Por qué me odias a mí monstruo de la noche? Silencio…no me respondes, entonces que sea Dios el que te juzgue.
Hoy, este llanto quema mi ser como el aguardiente, Es tanto que hasta el ave matutina esconde su canto. Ya no quiero ser más el blanco de tus vituperios Solo quiero la tranquilidad y equidad, Quiero la bondad y la paz.
Tenemos que alzar nuestro canto al unísono. Gritar que somos muchas Somos la vida Somos amor. Porque la mujer tiene valor, ¡sí!, el mismo que tienes vos.
La librería La impossible de Barcelona acogió el 23 de febrero la presentación del poemario, escrito en catalán de Menorca, De l’animal que s’imposa del poeta menorquín Ismael Pelegrí que sale por primera vez de su isla para presentar su gran poema de 43 estrofas de diez versos heptasílabos, sin puntuación ni mayúsculas que, tal y como nos explicó, se puede leer seguido o por separado.
Pelegrí hizo la presentación intercalando agradecimientos y lecturas de poemas.
tot acceptant la vergonya
de qui veu el seu reflex
al mirall d’uns altres ulls
hi ha el mal sabor de boca
d’un túnel sense sortida
d’un miracle inexistent
a les parets esfondrades
davant les quals només resta
reafirmar el curtcircuit
que t’esgarrapa la carn
Éste es un poemario que se gestó en dos años y que Pelegrí lo considera como «la victoria y el triunfo del ego y el narcisismo de cualquier poeta» y más si el poeta es de la ‘periferia de la periferia de la literatura catalana’: Menorca.
La primera sección nos lleva al inicio de la Divina comedia en una ruta desde los ‘vergers’ de Sant Joan hasta el paisaje montañoso de la Garrotxa, También hay más referentes literarios entre sus versos: Baudelaire, Proust, San Juan de la Cruz, Bartomeu Rosselló-Pòrcel, la Bíblia, etc.
Agradeció a su editor Pau Vadell, de l‘Editorial AdiA, la confianza que siempre tuvo en sus versos, incluso más que él mismo. Continuó la sesión de agradecimientos a sus lectores-críticos antes de que se publicara la obra: Pau Janer, presente en el acto, Pere Gomila, que le ha acompañado en las presentaciones de Menorca y a Jordi Florit.
Entre medio de la intervención de Alegrí, se ‘coló’ Jordi Florit, con su intermezzo. Confesó que no había vuelto a leer el libro desde que acabó de escribir el intermezzo. Tal y como explicó, no quiso escribir ni un prólogo ni un epílogo, por eso escribió un ‘interlogo’ que aparece en la parte central del poemario y es un buen momento para hacer una pausa en la lectura del poema. Siguió elucubrando tanto durante su intervención que perdí el hilo de lo que quería decir. Afortunadamente, poco después Pelegrí continuó leyendo sus poemas y también confesó que no lo había vuelto a leer entero desde que lo entregó a la editorial.
Ismael Pelegrí acabó su presentación agradeciendo a su mujer e hijos la paciencia que tuvieron durante el proceso de redacción de L’animal que s’imposa.
per açò és molt més pràctic
a la fita equidistant
reduir els maldecaps
al regust d’una glopada
i trepitjar ferm la terra
en emprendre el camí recte
quan glateix sense mesura
l’anhel roent de l’instint
endut pel gest primigeni
de l’animal que s’imposa
Finalmente, la presentación acabó con el recital de un poema inédito dedicado a las personas refugiadas, estructurado en cinco partes y que tiene el título de ‘El rapte d’Europa‘.
No olvidó unas palabras solidarias con el rapero Valtonyc condenado a tres años y medio de prisión, a quien ya nos referimos en el Poemareflexiona con … Matilde Campilho y pintó los versos de su narración de color amarillo recordando a los políticos presos y a la falta de libertad de expresión que se va extendiendo por toda España.
Lector, lectora, os recomiendo la lectura De l’animal que s’imposa más de una vez, la primera en el orden en que está publicado. La segunda, empezando por el Intermezzo y volviendo a leer los poemas, los apreciarás de forma diferente.
Las Hermanas del Desorden es un grupo de poesía musicalizada. Originarias de Barcelona, en sus recitales (o conciertos) tienen como objetivo experimentar con el verso y desordenar los poemas que ellas mismas escriben con música original, teatro, danza y otros elementos escénicos.
En esta entrevista charlamos con tres de sus integrantes y fundadoras -Mad Pirvan, Belén Berlín y Ale Oseguera- quienes nos explican de primera mano cómo entienden la poesía y nos descubren sus proyectos futuros. ¡Disfrutadla!
¿Cómo os conocisteis y cómo nació el grupo? ¿Porqué el «desorden»?
ALE: Yo a Belén la conocí durante un taller de perfopoesía que dieron Gonzalo Escarpa y Tatiana Sánchez Garland en Barcelona. Hicimos clic de inmediato. Y a Mad la conocí en el espectáculo Prostíbulo Poético, del cual yo formé parte.
BELÉN: De hecho, las tres coincidimos durante una época larga en el Prostíbulo Poético.
ALE: El grupo nació algunos meses después de conocernos, durante el frío, terrible e infame diciembre de 2013, el llamado “Diciembre del Horror”.
BELÉN: En ese momento había mucha intensidad y mucho drama en nuestras vidas y en las de nuestros amigos. Teníamos la sensación de estar apagando fuegos constantemente. Una noche de fiesta empezamos a darle vueltas a la idea de hacer algo juntas y así nació «La Musa Suicida», nuestro primer proyecto de poesía escénica.
MAD: El nombre y la temática de nuestro primer espectáculo vinieron inmediatamente y de forma natural, elocuente para todo lo que nos preocupaba en aquel entonces: la fuerza que inspira y que también quiere convertirse en fuerza creadora, pero está sujeta a la (auto) destrucción. El nombre de Las Hermanas del Desorden vino más tarde, inspirado en una historia de un libro de Isabel Allende, pero ya estaba integrado en nosotras como grupo: unidad en el caos absoluto.
ALE: No hemos parado desde entonces. ¡Y ya son más de cuatro años! Esto nos ha llevado a colaborar con distintos artistas, músicos y poetas. Laura y Víctor, que ahora son parte fija del Desorden, se unieron con el tiempo, cuando ya tomamos forma como grupo de poesía y música y no sólo como compañía de teatro. Víctor hizo su primer bolo con nosotras en primavera de 2015 y Laura se unió en otoño de 2016.
¿Cuántas ciudades habéis recorrido juntas y cómo han sido vuestras experiencias?
ALE: Empezamos recorriendo los rincones de Barcelona. En el resto de Catalunya hemos actuado en Tornabous y en Mataró, así que nos queda mucha terra por recorrer todavía. También hemos estado en Valencia y recientemente en Londres y Andorra.
BELÉN: Para mí Valencia fue una experiencia muy especial porque he vivido allí hace años, y fue como cerrar un ciclo con la persona que era en aquella época. Hicimos dos bolos y fueron espectaculares, además muy emotivos al ser los últimos antes de que Mad se mudara a Londres.
MAD: En Londres actuamos en una iglesia, en el marco del cabaret multidisciplinar ´The Bloody Poets´. La verdad es que esto ha sido una experiencia bastante surreal, actuando junto a artistas de diversas partes del mundo en un edificio histórico y poder mantener nuestro sello distinto en otra cultura y en otro idioma.
Para este año y el próximo sí que tenemos pensado explorar más ciudades y poder presentar nuestro espectáculo en diferentes partes de España.
¿Cuál es el objetivo de este espectáculo poético? ¿A qué público va dirigido?
MAD: Nuestro espectáculo está construido como un viaje en las profundidades y la complejidad del ser humano. Tanto la universalidad de las temáticas que exploramos, como el hecho de que está construido a través de tres voces muy distintas. Esto, sin añadir la parte melódica y musical que le da otra capa de significado. Creo que esto ayuda a poder dirigirnos a un público bastante amplio. Nos sorprende como una experiencia que consideramos muy personal, descrita en nuestros textos, pueda llegar a resonar tanto en otra persona. El amor, el dolor, la muerte, las angustias cotidianas, todos pasamos por esto, son parte de este desorden de vida.
ALE: El objetivo de nuestros espectáculos es, yo creo que, sobre todo, hacer sentir a la gente, lograr que puedan conectarse con lo más básico de sus historias, que son las emociones y los sentimientos. Nuestros poemas y nuestra música son honestas, van de las cosas que nos emocionan, nos hieren, nos cabrean y nos enamoran. Eso queremos contagiar.
BELÉN: El objetivo para mí es darle una nueva dimensión a nuestros textos y explorar, experimentar, con la música y con la escena. No pienso en un público concreto. ¡A mí me encantaría que llegáramos a cuanta más gente, mejor!
¿Cuál es vuestra fuente de inspiración o en qué os basáis para llevar a cabo vuestra creación?
BELÉN: Aquí hay varias fases, ya que los poemas los escribimos cada una individualmente y hay una parte primera, de concepción de los textos, que es absolutamente individual y personal. Cuando alguna tiene una idea para un número, buscamos cómo repartir las voces y luego la parte musical es muy divertida. Durante mucho tiempo hemos combinado covers que dialogaban con nuestros textos pero cada vez estamos creando más música propia, gracias a Laura Tomàs.
ALE: Pues yo me inspiro en la vida misma. Yo no tengo tanta vida para vivirlo todo, así que me inspira mi vida y también la de los demás. En lo personal, me provoca la escritura aquello que me retuerce el estómago. Lo que me causa cabreo, ira, repulsión, asco. Eso me lleva a escribir porque no entiendo cómo puedo tener emociones o pensamientos tan desagradables. Así que escribo para intentar entender esas emociones. Aunque no lo logro. Escribir sólo trae más preguntas.
MAD: Yo cuando escribo, suele ser un acto bastante espasmódico. Viene de algo que me preocupa especialmente en aquel momento y funciona casi como un acto terapéutico sin buscar que lo sea. Una vez que está puesto en escrito, ya no me controla, es algo que yo puedo controlar/editar o estoy más cerca de poder controlarlo.
BELÉN: Así que nuestras propias experiencias individuales alimentan nuestros textos. Luego, a nivel de grupo nos gusta mucho Angelica Liddell, Amanda Palmer, Patti Smith, Tori Amos, Björk, David Bowie, el cabaret… Esto nos inpira. Nos encanta jugar con elementos teatrales, cada show tiene un vestuario con una paleta de colores determinada y también introducimos movimiento para ciertos números.
¿Poesía oral y escénica o fusionada con música? ¿Cómo definiríais vuestro estilo?
MAD: Poesía multi-indisciplinada.
BELÉN: Polipoesía & Rock’n’roll. No necesariamente porque hagamos ese estilo de música sino por la actitud.
ALE: ¡De todo un poco! Creo que algo de lo que más nos ha costado no ha sido montar espectáculos o ponernos de acuerdo con un poema o un vestuario, ¡sino lograr definirnos!
En países de habla inglesa el término spokenword es más común, pero en castellano el término “poesía oral” no está tan difundido. ¡Y eso que el origen de la poesía es la oralidad! Al final, lo hemos definido como poesía escénica musicalizada, porque no sólo trabajamos la oralidad de la palabra y no sólo es la música, sino que trabajamos toda la puesta en escena. Encima, tampoco es que fusionemos verso y música, como si la música fuera por su lado y la poesía por el otro y se encontraran a mitad del camino. En nuestro caso, sobre todo con la música que Laura ha compuesto, la música responde a la poesía, van de la mano, son hermanas.
¿Cómo suele ser la reacción del público? ¿Tenéis alguna anécdota espacial?
BELÉN: La gente suele entrar en nuestro viaje, aunque a mí personalmente me gustaría que fuéramos involucrando un poco más al público y explorar formatos más inmersivos.
ALE: Nuestros espectáculos son un viaje emocional, así que el público pasa por varios estadíos. Y los pensamos muy bien para que ese tránsito suceda, que puedas en una hora llorar, reírte a carcajadas, incomodarte o decir: “¡claro, a mí me ha pasado!”.
MAD: Nos encanta poder involucrar el público en nuestras actuaciones, a veces los invitamos a que canten con nosotras clásicos básicos que versionamos, por ejemplo ´Rata de dos patas´ (Paquita la del Barrio) y ´Like a virgin´ (Madonna).
BELÉN: Creo que como anécdota me quedo con la vez en la que actuamos en Valencia a escasos metros de donde había vivido doce años antes, cuando soñaba despierta con dedicarme al arte pero no tenía muy claro cómo hacerlo. Fue una manera de hacer las paces conmigo misma.
Tenéis diferentes espectáculos y proyectos. Comentad en qué consisten vuestros diferentes espectáculos. ¿Están vinculados entre ellos o son independientes?
MAD: Intentamos que cada una de nuestras actuaciones sea diferente, el desorden es un work in constant progress incorporando nuevos números o readaptando poemas desde otra perspectiva.
ALE: El espectáculo que presentamos actualmente consiste en un repertorio de poemas musicalizados en los que hemos venido trabajando desde el principio de los días. Hay números que conservamos desde el día cero, y otros, por supuesto han aparecido en el camino o han ido mutando con los años. Digamos que ahora hemos seleccionado, pulido y mejorado nuestros números y los organizamos en un setlist emocionalmente coherente y los presentamos.
MAD: Desde muy temprano en nuestra formación, nos dimos cuenta que tenemos que desarrollar un formato muy flexible, para poder adaptarnos a espacios y condiciones muy diferentes. En base a eso, actuamos en formato de tres (sólo recital) o con música (acústico o eléctrico).
A nivel musical hemos tenido colaboraciones muy variadas con diversos músicos establecidos en Barcelona, hasta que nos quedamos en un formato estable con Laura Tomás al bajo y guitarra y Víctor ´El Becario´, en percusiones.
ALE: Es verdad que nos adaptamos mucho al espacio o al evento que nos recibe. Por decirte, hay sitios donde nos invitan sólo a recitar porque se trata, por ejemplo, de una librería, así que allí vamos en plan súper acústico o a veces sin instrumentos. Un ejemplo sería el campeonato de Poetry Slam por equipos, en el que participamos dos veces y que ganamos la segunda vez. Allí sólo cuenta voz, cuerpo y escena, nada de música. Luego hay otros espectáculos en los que vamos totalmente enchufadas: bajo eléctrico, pedalera, percusiones, ukelele, etc… Todo depende de las condiciones del terreno.
MAD: Nos adaptamos también a veces a la temática de un evento en particular, como el caso de la ´Jam Noir´ organizada por Marcos Xalabarder o producimos espectáculos que implican colaboraciones con otros artistas, tanto poetas, como músicos. Todo está vinculado con todo en una forma, aunque la presentación en sí puede ser muy diferente.
¿Cuáles son vuestros proyectos futuros?
MAD: Libro. Disco. Gira.
ALE: Ha sido difiñcil pero quizá lo logremos en breve. Me gustaría que quedara constancia material (no sólo fotos o vídeos) de nuestro trabajo. Y obviamente, ¡emprender la gira y dominar al mundo con nuestra poesía!
MAD: Estamos trabajando cara al año que viene para poder publicar nuestro primer libro y disco como colectivo. El disco se acercará más a nuestras actuaciones que el libro, por lo que se complementarán muy bien. Y queremos actuar, en España, en Inglaterra, en donde nos inviten y donde nos invitemos.
¿La poesía es una forma de vida o una vida que da forma al resto?
BELÉN: Creo que la poesía es una herramienta para expresar y condensar experiencias individuales que son también universales. No creo en la poesía como fin, como objetivo, creo que eso es algo que se puede volver en contra de uno mismo. El arte debería de estar al servicio del artista. Si no, el personaje te puede acabar comiendo. Aunque puede haber épocas que estos límites se desdibujan, pero mejor pasarlas como una gripe del ego y luego seguir trabajando.
MAD: Para mí es más bien una vida que da forma o deforma la poesía. La literatura, la música y las artes escénicas son herramientas para deconstruir y reconstruir la realidad.
ALE: Yo creo que hay personas que realizan o producen obras de arte y hay personas que son obras de arte en sí mismas. En mi caso, creo que soy de las primeras. O al menos, eso intento. Así que para mí, la poesía es una herramienta, un camino. No sé si llevo vida de poeta. Incluso, el término a veces me parece que se me queda grande. Otras veces me parece que se me queda corto. Para mí lo que es una forma de vida es la palabra, la literatura, y a eso aspiro, a que mi vida esté llena de literatura
¿Estáis satisfecha del resultado de vuestra hermandad?
BELÉN: Muchísimo. Me encantaría tener una máquina del tiempo e ir a mi yo de hace diez años y decirle que va a estar haciendo todo esto. Me encantaría seguir dándole continuidad a todo lo que hemos hecho en los últimos años y seguir creciendo y llegando a más gente.
MAD: Cuando pusimos las bases de este colectivo, no teníamos realmente ninguna expectativa más que poder poner en hoja y escena lo que nos condicionaba en aquel entonces nuestras vidas. La unión que se ha formado en estos años, el compartir con tantos amigos artistas y también este proceso incesante de evolución, de cambio, todo eso ha sido muy bonito. El camino no se acaba.
ALE: Pues yo diría que sí estoy satisfecha y a la vez que no.
Sí porque en los más de cuatro años que llevamos, hemos conseguido muchas cosas, muchos momentos de total creatividad y conexión artística. Soy consciente de que he sido muy afortunada. No con todas las personas con las que te topas en el camino puedes hacer equipo y trabajar tan bien y tan desinteresadamente. Los egos son muy cabrones y, en el mundo del arte, más. La literatura, encima, es un mundo solitario. Así que primero, contenta de haber tenido la suerte de encontrarme con Mad y con Belén. Y segundo, orgullosa de que hayamos sido lo suficientemente inteligentes y perspicaces para aprovechar esta gran movida del destino, convencer a Laura y Víctor de que esto valía la pena y así, hacer lo que nos gusta: desordenar el mundo con la palabra.
Y por otra parte, no, no estoy del todo satisfecha. Somos muy cabezonas y miramos muy alto y muy lejos. Queremos más y buscamos más. Así que no. Estoy insatisfecha porque todavía quedan metas por cumplir, escenarios por conquistar, libros por publicar. Poc a poc, pero con constancia y trabajo duro
¿Qué es lo mejor y lo peor que os ha traído la poesía y el trabajo en común?
MAD: Lo mejor sin duda es la hermandad, como apoyo humano y artístico. Poder trabajar con personas que me inspiran mucho, que respeto. La unión en diferencia.
Lo peor fue lo que nos ha traído a la poesía y a trabajar en común, esas circunstancias que nos han hecho tan profundamente infelices y que pudimos exorcizar a través de ´La musa suicida´. Lo peor es lo que pasa en el mundo real, lo que nos hace sentir carentes de poder, la sociedad, lo que no podemos cambiar o mejorar.
BELÉN: Lo mejor: todo el crecimiento personal. La sensación de que todo es posible, de que las cosas se pueden llevar a cabo si encontramos a las personas que vibran en nuestra frecuencia.
Lo peor: como en todas las artes y en muchos trabajos, la precariedad.
ALE: Lo mejor: la alegría de saberte acompañada en un mundo de soledad absoluta. Saber que hay con quienes puedes ser y estar en tu totalidad y que no sólo no molestas ni te juzgan, sino que alguien cree lo suficientemente en ti para convertirte en arte.
Lo peor diría que ha sido hacernos conscientes, por vivir en carne propia, los obstáculos que hay que superar para poder expresarte en libertad.
Para concluir la entrevista, ¿la pizza con o sin piña?
ALE: ¡Con piña y picante! Toda la vida.
BELÉN: Con piña, con de tó.
MAD: Con piña, pero se la quito y la como por separado como postre.
Podéis seguir a las Hermanas del Desorden a través de sus perfiles en Facebook y Twitter, e incluso ver algunas de sus actuaciones en Youtube.