Mariela Cordero

  • 3 poemas de Adalber Salas Hernández #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Adalber Salas Hernández #PoesíaVenezolana

    Adalber Salas Hernández Caracas, 1987. Poeta, ensayista, traductor. Entre otros, autor de los libros Salvoconducto (XXXVI Premio de Poesía Arcipreste de Hita; Valencia, Pre-Textos, 2015), mínimos (Madrid, Amargord Ediciones, 2016) y La ciencia de las despedidas (Valencia, Pre-Textos, 2018), así como los volúmenes de prosa Clarice Lispector: el lugar de la poesía (Santiago de Chile, Ril Editores, 2019), Isolario (Bayamón, Ediciones Aguadulce, 2019) y Palabras sin dueño. Variaciones sobre la traducción literaria (Ciudad de México, Dirección de Literatura UNAM / Periódico de Poesía, 2019). Entre otras, ha publicado traducciones de Marguerite Duras, Antonin Artaud, Charles Wright, Mário de Andrade, Hart Crane, Pascal Quignard, Mark Strand, Lorna Goodison, Louise Glück, Yusef Komunyakaa y Patrick Chamoiseau. Dirige la colección Diablos danzantes en Amargord Ediciones. Cursa estudios doctorales en la New York University. Su trabajo poético ha sido reunido en las antologías Ai margini di un mondo sconosciuto (Roma, Edizioni Fili d’Aquilone, 2018; traducción de Alessio Brandolini) y De ningún viaje se vuelve (Gualajara, Mantis Editores, 2019).

    XVI

    El ruido de los aviones al pasar golpea

    la frente del edificio. Estoy sentado viendo

    a Bugs Bunny convencer a un cazador de que

    no es un conejo. El aire es pálido a las nueve

    de la mañana, fino como una hostia. Mis cuatro

    años caben con todo su peso en el mueble

    que está frente a la TV. Cuando los aviones

    atraviesan el cielo, rayándolo, todo se sacude

    contagiado por el mismo temblor, como si

    de pronto las cosas hubieran decidido exponer

    sus entrañas. La geografía de lo cotidiano había 

    sido sumisa, sin aparecidos ni prodigios;

    nadie nos prestaba sus milagros y no teníamos lo

    suficiente para pagar uno. Pero esa mañana unos

    aviones demolieron la barrera del sonido justo

    sobre mi cabeza, sobre mi pelo enmarañado

    y somnoliento. La mandíbula del cielo se

    dislocaba y dejaba caer un llamado áspero, una

    sola palabra toda hecha de piedras. Ya no había

    nada en la pantalla, sólo unas barras de colores

    y un pitido insistente que parecía querer perforarme

    el oído. Corrí a la ventana para ver qué pasaba y mi

    padre me hizo agacharme bajo el marco. Entonces

    escuché los tiros: uno, dos, tres, precisos. No estoy

    seguro de la bala que nos partió aquella ventana

    del apartamento en Quinta Crespo: puede que

    la haya inventado. Pero ese vidrio roto fue

    la capa inaugural de lo que algún día sería mi piel.

    Apenas tengo esta escena; el relato vendría

    más tarde. Es el mal fotomontaje de la infancia, arritmia

    de imágenes deslucidas por el uso, borrosas porque

    en la memoria llueve todo el tiempo. El agua

    rasca la superficie de las fotos como si

    quisiera filtrarse en ellas. Encharcarlas. Inundarlas.

    (Perteneciente al volumen La ciencia de las despedidas)

    XXV

    (Historia natural del escombro: Auschwitz-Birkenau)

    Cuando no quede ni una persona que recuerde, cuando no

    reste en pie un solo tallo de nuestra memoria y nuestra voz

    no valga su peso en sal, especias o ceniza, ¿cómo se verán

    estos edificios? ¿Como los hallaron los pilotos aliados

    con sus cámaras: lentas hileras de rectángulos abrazados a la

    nieve? ¿costillas brotando en el aire hambriento?

    ¿O como los veo a través de Google Earth, barracas

    relucientes como cráneos, rejas y alambres de púas limpios

    y hasta corteses, todos más o menos somnolientos,

    fingiendo la inocencia de los objetos abandonados

    bajo la membrana reseca de mi pantalla? Vista desde el cielo,

    la tierra es impermeable, lisa, bulímica. No tiene edad o acaso

    tiene la edad de los mitos que se olvidan porque ya no sirven

    a nadie. Alguien observará todo esto sin curiosidad o terror,

    pupilas cubiertas por la resina de la distancia, como si el pasado

    no pudiera ser el futuro y el tiempo apenas

    fuera el país de lo ya visto. Cuando estemos masticando las

    entrañas del suelo y no tengamos la tela de un nombre

    para cubrir nuestra desnudez, no podremos advertirles

    que la historia es un largo toque de queda donde

    realmente nada concilia el sueño por completo.

    (Perteneciente al volumen La ciencia de las despedidas)

    VI

    Mientras escribo el poema, me digo que en él

    la palabra muerte no dice nada, no tiene densidad,

    no hace más honda la boca. El poema no sabe

    de la muerte, como tampoco sabe de la música

    que llenará mi cráneo cuando quede vacío.

    Ese mismo cráneo que nadie tomará entre sus manos

    para anunciar que data del Siglo XXI, qué período

    remoto, qué tiempo bárbaro, qué época de luto. Ese

    mismo al que nadie hablará, llamándolo Yorick, ser

    o no ser, pudiera estar atascado en una cáscara

    de nuez y tenerme por rey de espacios infinitos,

    y creer que la palabra muerte sirve de algo. Ese mismo

    que nadie hallará por azar en una fosa común en

    Sudán o en Serbia, en Vietnam o en Catia. Ese cráneo, digo,

    ese cráneo mío, que sabrá que el poema es sólo un relato

    que se hace la muerte, que se vale de nuestras manos

    para decirse, para verse. Esto lo sabrá mi cráneo,

    será lo único que sepa, cuando permanezca quieto,

    sonriéndole al barro desde su vientre.

    Gusanos breves colgarán de sus cuencas,

    velarán sus sueños sin palabras.

    (Perteneciente al volumen Salvoconducto)

    Crédito de la Foto: Susanna Bozzetto

  • 3 poemas de Marjeta Shatro Rrapa, poeta albana

    3 poemas de Marjeta Shatro Rrapa, poeta albana

    Marjeta Shatro Rrapa (Albania) es escritora, poeta y traductora .Su poesía ha sido publicada en diversas  antologías literarias extranjeras. Es autora de ocho libros de poesía: En el mar de mis ojos en albanés, Peregrinación en el crepúsculo en albanés, Ser siempre la sonrisa de Dios en inglés, Nerthus en francés y albanés, Hestia en francés, Vesta en inglés y español, Lejos de las ilusiones en cinco idiomas: albanés, inglés, francés, alemán e italiano. Marevita en albanés. En prosa ha escrito: Las gaviotas parpadeantes .Ha traducido al albanés 50 autores extranjeros en la antología Espalier con el viento. Tradujo el libro del poeta argelino: Poesía de Abdelghani Rahmani. Ha traducido al francés el libro Murmure d’un autre monde de Agron Shele.

    Meditación

    Los pensamientos tardíos deambulan

    asediando a la luz de la luna

    que lava las aguas cristalinas…

    ella lleva el nuevo día en su vestido azul

    espera que el sol le bese el rostro

    y se ríe y se esconde en el regazo del cielo, más allá.

    Sale de los sueños

    embriagada en el cielo de la experiencia

    y los pensamientos absorben

    todos los movimientos y formas de inspiración

    y la luz toma los colores de los momentos irrepetibles del aliento de vida

    que se inspira en el amor a la palabra

    que sobrevive a la meditación sobre todo

    en la patria del arte, la libertad de la nada

    para la perfecta felicidad siempre esperando

    la oscilación de la luz en el silencio que habla

    por aquello que ve en el ojo de la noche

    y en el día bajo el sol abrasador.

    Infinidad de experiencias…

    El viento sacude los pensamientos

    y los lleva lejos,

    donde la felicidad no tiene fin,

    donde se desdibujan las fronteras,

    donde brilla el sol,

    donde el alma se baña en la traslucidez

    y donde lleva mi destino consigo,

    destino silencioso, destino escrito,

    donde la humildad besa los sueños

    y los despierta del sueño.

    Y así se atrapan el uno al otro

    tomando el camino de la realización,

    sin nudos, sin torceduras, sin roturas,

    sin disolución, sin grietas de esperanza

    como luces doradas en la mente

    que adornan el prado de los sentimientos,

    vaciado de timidez

    que a menudo impide el fluir,

    donde el eco del alma disipa la niebla

    de la tristeza de los deseos negados

    por una aclaración incompleta,

    donde el tiempo mide los pasos

    y los incesantes dolores de conciencia

    por lo bueno y malo,

    en los simples sonidos de la voz viva,

    donde la vida es despojada

    con el alma desnuda

    ante la dolorosa realidad

    de cambiar la linfa,

    fascinada por los asombros de la poesía

    hirviendo bajo la piel

    para vivir 1000 años

    en el vacío de la nada,

    donde Dios es sólo yo.

    La esperanza de…

    Tiene un sabor amargo el humor

    resultante del dolor

    junto con la experiencia, los recuerdos

    de la destreza ganada con el tiempo

    sobre las inocentes flores de la castidad

    muriendo súbitamente bajo la lluvia torrencial

    que destrozó los pétalos, las hojas, los tallos

    las raíces se ahogaron

    como la fragilidad de Ofelia en el río de las lágrimas

    y donde la risa pierde presión

    como el anochecer se pierde en el día,

    en orden cambiante,  estación

    dilatada de la espera, la llegada

    sí, nunca al borde de la muerte.

    Los años pasan lentamente

    gime el despertar de las almas

    los sueños sin dormir,

    donde los Dioses respiran hondo

    ríen, lloran y cruzan destinos

    en apóstrofes sentimentales sobre las criaturas

    que escapan a las responsabilidades

    por su feliz resurrección

    en un lujurioso extravío de alegría

    para construir el mundo desde el principio

    más hermoso que ayer

    donde la luna se convierta en el sol

    donde el horizonte se llene de nueva luz.

    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Yvan de Maesschalck, poeta belga

    3 poemas de Yvan de Maesschalck, poeta belga

    Yvan de Maesschalck (nacido en Wetteren, Bélgica, 1956) estudió idiomas germánicos en la Universidad de Gante. Trabajó como profesor de inglés en una escuela secundaria y más tarde en las escuelas europeas de Luxemburgo y Bruselas. En colaboración con Herman Henderickx publicó Naakt en wit, een ademende steen (Garant 2003), un estudio temático de la poesía holandesa de posguerra. Actualmente es coeditor de Tiecelijn. The Yearbook of the Reynard Society y es el presidente de la Sociedad Reynard desde 2017. Publicó en 2016 Vossenlucht. Over Reynaertpersonages en hun fictionele aanverwanten (Academia Press, Gante). Y su ensayo «Diep en binnensmonds«. Over Hercules, Richelieu en Nostradamus van Paul Snoek (PoëzieCentrum, Gent, fue publicado en 2019.

    Actualmente trabaja como crítico independiente escribiendo principalmente sobre poesía contemporánea para Poëziekrant, Tiecelijn y MappaLibri. El libro De muren van Meknes es su debut poético.

    Fez después de la lluvia

    como una viuda marchita

    pero  más caliente que la hierba

    Fez yace temblorosa y derrotada

    vestida con un brocado verde

    elegante como una alfombra desenrollada

    de los cuales los deshilachados sueltos

    cuelgan de los bordes

    de los techos bajos

    en la estrecha callejuela

    los granjeros de la tienda cruzan exhaustos

    llevan sus caballetes de madera con forma de taburete

    con estridentes

                    tintineos

                                   y resoplidos

    unas horas más tarde

    el sol de mediodía arremete

    con su blanca ira

    el ángulo de la Gran Vía

    y el minarete recién despertado

    se apoya con orgullo en el azul real

    ella ahora canta sobre su nombre

    Bab Bou Jloud Bou Jloud Bab

    y todavía se mantiene firme.

    Laberinto

    una tregua de siete siglos erosionados

    proyecta una sombra sobre lo gastado

    puntos rizos personajes rayas

    tres premisas cruzadas

    reflejan con sigilo

    las paredes de sepia de la

    medina serpenteante

    de Meknes

    muy alto por encima de

    la ternura inadvertida

    una cruda voz masculina

    lanza una llama de fuego

    de la eminente oscuridad

    una multitud de sonidos

    asciende al cielo e imita

    *La risa estridente del propio hombre*

    un ibis blanco revolotea sin miedo

    a través de la nieve de este alfabeto cantado.

    Código

    girando vagamente nada alrededor

    un núcleo hueco / algo cruje

    en el corazón de este mismo vacío /

    hinchándose en una maraña de neutrones

    un dios sin plan de salvación

    a mano agarra la cola perdida

    fin de un cometa / raspa un poco

    hielo polar de una luna recién nacida

    y oops / un torbellino inaudito –

    el viento esparce campanillas de cristal

    a través del campo del lenguaje opaco /

    las chispas saltan frenéticamente

    lejos de la sofocante señal primaria

    lanzando códigos febriles al espacio

    aferrarse a las noticias que son al unísono

    encriptadas y altamente astrales /

    en la curva del tiempo el ojo de un zorro

    se despliega / se inclina lentamente en

    espacio / ve como la piel del erizo

    crece y como todos los mitos comienzan /

    se mueven constantemente uno alrededor del otro

    el zorro / el ojo / las células erizo /

    algo está en juego / antes de que él se entronice

    el mismo Dios está goteando algo de humildad /

    una sola lágrima aún envuelta en rayos de

    la luz solar / rebosa de cenizas y fuego /

    en las estaciones de todos los mares / revienta,

    como un cristal  y finalmente expira.

    Traducción del holandés al inglés: Hannie Rouweler

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • 3 poemas de Rati Saxena, poeta india

    3 poemas de Rati Saxena, poeta india

    Rati Saxena (India) es poeta, traductora y editora. Es una estudiante de cultura, historia y literatura antigua, y de filosofía por pasión. Ha publicado seis libros de poesía en hindi y cuatro en inglés. Ha traducido quince libros, en su mayoría del malayalam al hindi, y cinco libros de poesía (de poetas internacionales) del inglés al hindi. Como viajera nata, tiene dos cuadernos de viaje en su haber. También ha escrito – Everything is past tense sobre el viaje poético de Ayyappa Paniker y un libro de crítica sobre la poesía de Balamanyaama. Sus libros de poesía han sido traducidos a diversos idiomas como el italiano, el irlandés, el vietnamita, el español, el estonio, el serbio, el inglés y el turco por poetas internacionales. Ha sido invitada a más de 30 festivales de poesía. Ha participado en tres residencias en Alemania y China. Es miembro del consejo de redacción de la revista Multilingual Journal of Literature.Ha recibido algunas distinciones: la beca del Centro Nacional Indira Gandhi para las Artes en 2004 y 2005, el premio Sahitya Akademi de traducción en 2000 y el premio del Banco Estatal de Travancore de poesía en 2001, Premio Literario Naji Naaman (Internacional) por la obra completa 2016, entre otras.

    Nuestros ancestros y nosotros

    ¿Quién dice que

    Nuestros ancestros nacieron antes que nosotros?

    Ellos nacen

         En los hoyuelos de las mejillas pequeñas

         En sonrisas lechosas

         En los dedos de los pies

         En las líneas de las palmas de las manos

    Se despiertan

         En las fotos descoloridas

         En la imagen del abuelo de Gopal

         En el viejo bastón arrinconado

         (que ya no anda más)

    Siguen apareciendo

         En nuestros hábitos cambiantes

         En nuestras charlas olvidadas

         En las líneas de nuestra frente

         En las arrugas de nuestras manos

    Se transforman en nosotros

         En el hábito de nuestra miseria

         En las lágrimas que empapan el dolor

         En nuestra ira quejumbrosa

         En nuestra maldición presente

    No sabemos

         ¿Cuándo nos convertiremos en nuestros antepasados?

    Los niños después de la guerra

    Los sonidos de las bombas rompiéndose como galletas

     se convierten en juguetes

    las balas que atraviesan las puertas

    empiezan a bailar como bolas de cristal

    la flor se abre en cada herida

    abriendo los ojos en la sangre que gotea

    después de la guerra

    los niños se desprenden de la muerte

    como piel muerta

    en lo más profundo

    sentada cerca del muro del miedo

    duerme la humanidad

    en medio de la multitud pétrea

    la crueldad crece como la hierba

    Tras atravesar la guerra

    los niños

    olvidan de repente su infancia.

    La mujer mientras ama

    Mientras hace el amor

    tiene que asegurarse

    de parecer ignorante

    mientras ríe

    la sonrisa debe congelarse como el hielo

    besos de monzón

    deben brillar en sus labios como

    el cálido sol del invierno

    ella quiere desplegarse como el musgo verde

    en el pecho del amado

    pero permanece encogida

    como la hierba verde del césped.

    Una mujer enamorada

    cuánta insatisfacción

    incluso amando.

    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Rozalia Aleksandrova, poeta búlgara

    3 poemas de Rozalia Aleksandrova, poeta búlgara

    Rozalia Aleksandrova vive en Plovdiv, Bulgaria. Nació en los mágicos montes Ródope, la cuna de Orfeo. Es autora de 11 libros de poesía: La casa de mi alma (2000), Cuerpo brillante (2003), El misterio del camino (2005), Los ojos del viento (2007) , Parábola de la llave (2008), La conversación entre palomas (2010), Sacral (2013), La vida real de los sentimientos (2015), Granada de estrecho (2016), Brushy (2017), Todo lo que no dije (2019). Editora y compiladora de más de diez almanaques literarios, colecciones y antologías. Es miembro de la Unión de Escritores Búlgaros. En marzo de 2006 creó la asociación poético-intelectual Quantum y Amigos para promover la poesía cuántica. Fundadora y organizadora del Festival Internacional de Poesía Espiritualidad sin Fronteras desde 2015.

    Cuando los pensamientos dibujan un camino

    y las sombras traspasan la oscuridad

    Una estrella arde

    sin carne.

    De las cenizas incandescentes de nuestro fuego.

    Tras una lluvia de meteoritos.

    Un soleado destello como los ojos de un potro.

    En el asombroso centeno puro

    una chispa ha parpadeado.

    Pero los pensamientos dibujan un camino.

    Y las sombras oscilan.

    Un amor está en camino.

    Y el otoño enloquece.

    Gota de lluvia

    Antes de que caiga,

    el Universo entero

    es punto de encuentro

    para la felicidad.

    Momentos

    perdidos

    del tiempo.

    Nacen.

    Después de ser concebidos.

    Y luego alguna

    fuerza sobrenatural

    los envía a la Tierra.

    Y en un último vuelo

    se refugian en

    el Universo

    de los corazones.

    Primario

    Las dudas.

    Las preguntas desnudas.

    Nos fundimos en la dicha.

    Una Mujer y un Hombre.

    Y Alguien,

    Que

    abre

    las puertas universales

    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Sue Zhu, poeta china neozelandesa

    3 poemas de Sue Zhu, poeta china neozelandesa

    Sue Zhu (淑文), poeta china neozelandesa, pintora y organizadora de intercambios culturales internacionales. Fue presentadora de televisión en Dalian de China, ahora vive en Auckland. Es directora de la Asociación de Poesía y Arte de Nueva Zelanda, directora honoraria del Centro de Cultura y Arte EEUU-China, representante en Nueva Zelanda del movimiento literario artístico «Immagine y Poesia» en Italia.Es una de las fundadoras de All Souls Poetry, vicepresidenta del Festival Internacional de Cultura y Arte Dragon-Boat de Montreal (Canadá), presidenta de la rama neozelandesa de la Alianza de Poesía Juvenil de Hong Kong, miembro de la Sociedad China de Poesía, y asesora y editora de algunas revistas y clubes de poesía chinos en Nueva Zelanda, EEUU y China. Ganó el X Premio Literario italiano Il Meleto di Guido Gozzano con obras recomendadas para su lectura pública, fue nominada para el «Premio Pushcart», recibió el Certificado de Logro conferido por la Fundación Munir Mezyed para la Cultura y las Artes en Rumanía.

    La muerte como renacimiento

    El sonido de los gritos sigue y sigue

    La sangre salpica todo el suelo

    «¡Qué pena, qué dolor!

    La ciudad se asfixia»,

    Esto dice mi madre cada día

    Hasta que no le quedan fuerzas

    Han estado cavando en la zona

    Los árboles se rinden para dar paso

    Mientras ella grita por ellos

    Y las lágrimas tiemblan en sus ojos

    Me apresuré a darle unos pañuelos,

    Deseando que fuesen el mensaje

    Ella debería haberlo sabido.

    El pez de madera

    Meditemos

    Cómo el pez de madera

    Que es martillado

    Miles de veces

    Pero aún así es capaz de respirar.

    Esto nos dice que

    La supervivencia siempre va

    Unida al sufrimiento

    Hay que pensar en

    la impermanencia como algo normal

    El pez de madera es silencioso

    Pero siempre está despierto

    Y es tolerante e indulgente.

    (* Pez de madera — también conocido como bloque de templo chino o campana de madera, En la mayoría de las tradiciones budistas Zen/Ch’an, el pez de madera sirve para mantener el ritmo durante el canto del sutra).

    El río

    La lluvia y la nieve que caen desde arriba te traen a la existencia

    y controlan el cielo y el viento

    Muchas veces, muchos encuentros

    Después de tu inevitable andar, finalmente te desvaneces en el océano

    habiendo aprendido lo que puede ser la amplitud de la vida

    Los peces van y vienen por el límpido arroyo

    Fluyes suavemente de las aguas tranquilas hacia las olas agitadas

    Al final, serás como un salmón de río

    Anhelando volver al origen de la vida

    Traducción al inglés: George Onsy

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • 3 poemas de Luca Ariano, poeta italiano

    3 poemas de Luca Ariano, poeta italiano

    Luca Ariano (Mortara – PV 1979) vive en Parma. Ha publicado: Bagliori crepuscolari nel buio (Cardano 1999), Bitume d’intorno (Edizioni del Bradipo 2005), Contratto a termine (Farepoesia, 2010, Qudu, 2018 con prefacio de Luca Mozzachiodi), en 2012 para las Edizioni d’If el poema I Resistenti, escrito con Carmine De Falco, que fue el ganador del Premio Russo – Mazzacurati. En 2014 para Prospero Editore publicó el e-book La Renault di Aldo Moro con un prefacio de Guido Mattia Gallerani. En 2015 para Dot.com.Press-Le Voci della Luna publicó Ero altrove, con un prefacio de Salvatore Ritrovato, finalista del Premio Gozzano 2015. En 2016 para Versante Ripido / LaRecherche.it publicó l’e-book de Bitume d’intorno con la introducción de Enea Roversi.

    *

    Ese día llegará

    vendrá

    y ni siquiera te darás cuenta,

    como de costumbre.

    Estarás demasiado concentrado en los libros, en el olor del papel:

    No será un Adviento y olvidarás los nombres

    de las calles,

    esas esquinas donde esperanzado,

    planeaste,

    soñaste.

    ¿Con quién vas a hablar?

    Se desvanecerán como el recuerdo de su voz,

    su sonrisa de dientes grandes

    y sus manos venosas.

    No tendrás a nadie en Navidad

    Sólo una niebla que oculta los balcones decorados

    como nada estaba,

    en las últimas filas antes del final.

    Harás el amor allí otra vez

    esperando el sonido

    de las campanas

    y la memoria se perderá en esa iglesia rural:

    fue uno de los primeros cristianos de la zona,

    sepultado como un mártir

    por la historia.

    *

    Ya no sueles

    Ir a caminar…

    como cuando eras niño

    y después de un debilitante período de gripe,

    anhelabas salir a la calle

    y correr tras una pelota de fútbol.

    Nunca será como estar en tus avenidas,

    tu vecindario, esas villas Deco

    demasiados solemnes:

    ciertamente no son adosados…

    a tu miope mundo de los ochenta.

    Tu madre no estará allí para anunciarte

    que es hora de cenar, ni tu padre cansado del trabajo,

    viviendo otro día entre la vida y la muerte

    pero siempre sonriendo para tu bien.

    Buscas sus pasos en cafés cerrados,

    arcadas silenciosas que presenciaron

    besos de despedida al atardecer.

    Quién sabe cuándo volverás a ver

    su figura surgiendo de detrás de mármoles milenarios,

    ahora que hasta una suave temperatura  

    te asusta como las sirenas lejanas.

    *

    ¿En qué temporada te estás quedando atrás?

    Una nevada tardía desde la ventana de la buhardilla

    con una frente cálida…

    también te aterrorizan de las sirenas.

    Te encuentras casi en el verano:

    tormentas repentinas y animales

    bajando a las llanuras entre plazas y malezas.

    La ciudad, una fila de avenidas

    con los signos «Se alquila», «Se vende»

    y ya no puedes encontrar esos bares y tiendas.

    Haciendo fila en «Compramos Oro», en los bolsillos

    joyas antiguas símbolo de otras estaciones,

    sacramentos para celebrar.

    ¿Adónde fueron esos domingos?

    desaparecieron como las oraciones de un santo

    para detener los flujos de lava,

    pero llega uno nuevo para invocar

    los milagros bajo las catacumbas.

    Esos dibujos de Egon ardían como la fiebre

    en tu pecho… modelos olvidados,

    para ser esbozados en un retrato

    borracho en algún café antes de la guerra,

    en el ocaso de otro imperio secular.

    Traducción del italiano al inglés Emanuela Rizzo y Max Mazzoli

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • 3 poemas de Emanuela Rizzo, poeta italiana

    3 poemas de Emanuela Rizzo, poeta italiana

    Emanuela Rizzo nació en Galatina el 15 de septiembre de 1978 y se trasladó a Parma en 1997 para cursar sus estudios, donde se graduó en Economía Política en 2002. Siempre apasionada por el arte y la poesía, está presente en varios sitios web y blogs con sus poemas. Forma parte de varias asociaciones culturales y organiza y participa en varios eventos culturales. Sus poemas se han publicado en varias antologías italianas y extranjeras. Recibió el reconocimiento al mérito de Marlene Pasini por la iniciativa #iostoacasaequestaseravileggounapoesia. Ella ama la naturaleza y es una firme partidaria de la defensa de la belleza. Participó en la Bienal de Arte en honor del pintor Sandro Greco, cuyo crítico de arte fue Gillo d’Orfles con dos de sus poemas. Durante la pandemia, se escribieron varios artículos sobre la iniciativa que ella lanzó en la web #iostoacasaequestaseravileggounapoetry con la que involucró a poetas de todo el mundo para hacer videos de lectura de poesía durante el período de confinamiento.

    Sé la hoja que baila

    Sé la hoja que baila

    algunas almas son árboles

    que se doblan al viento,

    hojas caídas en un otoño delirante.

    Otras almas son ruedas oxidadas,

    surcadas por el tiempo,

    erosionadas por la vida, casi siempre ingrata.

    Y hay otras  almas,

    que leen

    en otoño y bailan,

    giran,

    como las hojas,

    y casi parece primavera,

     ¡y su perfume también es intenso!

     Cada hoja que cae se convierte en abono para una nueva vida.

     Sé la hoja que baila,

     en cada estación.

    Los colores y la luz

    Las caricias son cortadas,

    los nuevos amores se dan besos digitales.

    Generaciones de sonrisas sin filtro,

    yacen abandonadas en una caja de zapatos de cartón obsoleta.

    Llenate con la esperanza del futuro,

    todavía hay que brindar por el nuevo año.

    Hasta los años se desvanecerán,

    ¿Cuál es el punto de contarlos?

    Soy romántica,

    como pocos otros sobrevivientes,

    nuevos sobrevivientes,

    con ojos brillantes,

    como diamantes de cristal,

    Quise hacer latir un corazón encendiendo una vela.

    Le ofrecí un vaso colorido,

    lleno de luces resplandecientes,

    a la ternura que espero

    para sobrevivir a todo esto y vivir miles de años más.

    Levántate mujer

    Olvida el silencio,

    grita tu dolor,

    Cura tus cicatrices y levántate.

    No olvides que las palabras,

    son más fuertes que el acero,

    y afiladas como cuchillas,

    siempre podrán vencer toda fuerza terrenal.

    Levántate, aunque estés herida,

    recuerda el viento

    que desquicia las ramas.

    Sé como la naturaleza que todo doblega, sin avisar.

    Levántate mujer.

    y recuerda que el hombre

     nació de una mujer,

    todas somos fuertes

    cuando la naturaleza nos hace sentir su llamado. ¡Levántate y lucha!

    ¡Habla y serás libre!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas inéditos de Carmen Rosa Orozco #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Carmen Rosa Orozco #PoesíaVenezolana

    Carmen Rosa Orozco (San Juan de Colón, Venezuela 1978). Poeta. Pedagoga en Educación Integral. Administradora de Empresas. Comerciante. Ha publicado los libros de poesía: Hileras de Sol, Delebles y Entreluz. Posee 8 poemarios inéditos. Ha sido publicada en: Pasajeras antología del Cautiverio de la Editorial Lector Cómplice, Astorga Redacción (España), el Papel Literario de El Nacional, Revista Nacional de Cultura,  Antología Poética Sujeto Almado, Revista Actual, Antología Los Dragones de Papel, Revista Hipsipila (Universidad de Caldas, Colombia). También ha sido representada en los portales electrónicos: Palabra Virtual, mi pequeña Venecia, Letralia, El meollo, el Ojo Memorioso, poesía.org., entre otros. Obtuvo los siguientes reconocimientos literarios: Premio Único del Concurso de Poesía de la Dirección de Cultura y Bellas Artes de la Gobernación del Estado Táchira, Premio de Poesía del IUFRONT, I Bienal de Literatura Juan Beroes.

    I

    Quiero una luz

    sin día ni noche

    como Baudelaire al lado de su prostituta

    no en espera del amor

    sino junto a eso pequeño que se desenvuelve

    aún en contra de nuestro desconocimiento

    Si se revuelva el jugo de la naranja

    dentro de la cáscara imperceptible

    aguda en su arrojo

    minúscula en su hombría

    No sé de donde provienen estas palabras o hacia donde van

    en círculos que se cierran hasta desaparecer

    II

    Y si digo que esta es la más pletórica poesía

    que carece de ritmo sonoridad coherencia

    pero aun así

    es inasible su contacto

    si lo que digo en mí

    es tan válido como el universo

    entonces se convierte en el más vasto

    Si me resisto a borrar una línea

    o a modificar

    es la vanidad más asquerosa, se dirá

    Y si disminuyo el ancho de mis fosas nasales

    y elimino las cicatrices de mi rostro

    Entonces no importa el que nace o el que muere

    ni la mano que escribe o la que siembra

    aún menos la transformación

    Y si se adjudica la certeza a la celeridad

    No hay estructuras cambiables

    es más resuelto el respiro prolongado

    Estos poemas pertenecen al libro inédito: Para leer la brevedad.

    IV

    Quise devorar el silencio

    ser arquetípica

    y preceder al misterio de mi preñez

    pero me encontré sola

    como un ave nocturna

    de lo más rapaz e inmisericorde

    que haya conocido.

    Este poema pertenecen al libro inédito: De Oriana y otros apuntes.

  • 3 poemas de Borce Panov, poeta macedonio

    3 poemas de Borce Panov, poeta macedonio

    Borce Panov nació el 27 de septiembre de 1961 en Radovish, República de Macedonia del Norte. Se graduó en la Universidad «Sts. Cirilo y Metodio» de Skopje en macedonio y lenguas eslavas del sur (1986). Es miembro de la «Asociación de Escritores de Macedonia» desde 1998. Ha publicado:  «The Cyclone Eye» (1995), «Stop, Charlie» (2002), «The Tact» (2006), «The Riddle of Glass» (2008), «The Basilica of Writing» (2010), «Mystical Supper» (2012), «Vdah (The Breathe of Life)» (2014), «The Human Silences» (2016), «Uhania» (2017), «Shell» (2018); y varios ensayos y obras de teatro: «Homo Sapiens» (2004), «Split from the Nose Down» (2006), entre otros. Su poesía ha sido publicada en varias antologías, revistas literarias y periódicos internacionales y sus obras se han traducido al inglés, ucraniano, esloveno, serbio, croata, búlgaro, francés, catalán, mongol, albanés, rumano, polaco, chino y danés. Panov trabaja como Consejero de Cultura y Educación en la municipalidad de Radovish, y también es Coordinador de las Artes del «Festival Internacional de Poesía de Karamanov», que se celebra anualmente en Radovish.

    La ventana de Babel

    Por encima de una pequeña y olvidada habitación, en el confín de la Tierra,

    el cielo es como la Torre de Babel

    ciudades – colocadas una encima de la otra y unidas en anillos inalcanzables

    que se elevan sin cesar. En lo más alto de la cima

    se habla un lenguaje único. En esa pequeña habitación, oh Dios mío,

    me convencí a mí mismo de que eres ese lenguaje

    que posee las palabras con las que a veces soñamos,

    y nos despertamos. Me pregunto,

    ¿Cuándo empezó a crecer la arcilla en mi boca

    y el musgo en mi lengua? ¿Cuándo el pasado y el futuro dejarán de herirme

    como la articulación que se frota a sí misma sin el cartílago de la presencia?

    Y me preguntaba, ¿Podrías, oh Dios mío,

    soñar en mis palabras?

    ¿Podría despertarme en los tuyos al menos una vez?

    De repente, un pájaro chocó contra el cristal.

    El cielo también está aquí, me animé y abrí la ventana…

    La hormiga y Sísifo

    La hormiga rodaba la gota de agua por la colina

    y yo, como Sísifo,

    iba hacia abajo

    sin saber si encontraría

    la misma roca otra vez

    con la que había conquistado la cima

    La hormiga no estaba pensando en absoluto

    si la gota

    sería lo bastante fuerte

    para ser parte de lo absurdo.

    Hidrógeno

    El hidrógeno es el elemento más ligero de la naturaleza.

    Cuando se quema se crea agua.

    Nosotros también nacemos de ese fuego.

    El hidrógeno es el elemento más ligero de la naturaleza.

    Dios ha creado el incendio primordial, también.

    Él encendió el fuego primigenio en medio de las palabras.

    El hidrógeno es el elemento más ligero de la naturaleza.

    Hemos creado el hidrógeno más pesado:

    Protium y Tritium. Hemos fabricado

    la bomba de hidrógeno con ellos.

    El hidrógeno es el elemento más ligero de la naturaleza.

    Cuando se quema se crea agua.

    Nosotros también nacemos de ese fuego.

    Oh, Dios mío, haznos arder con tu fuego,

    en lugar de nuestro fuego.

    Traducción del macedonio al inglés: Daniela Andonovska-Trajkovska.

    Traducción del inglés al español: Mariela Cordero